Saturday, October 20, 2018

Extracto de Lo Que Pasó Cuando Dejé Ir (Nick Arandes nuevo libro)

Extracto de Lo Que Pasó Cuando Dejé Ir (Nick Arandes nuevo libro)

La Dualidad y la No Dualidad

No dual significa que solo hay uno. Pero eso tampoco sería una manera apropiada de describir la no dualidad, porque ni siquiera es que haya uno, ya que el concepto ‘uno’ sigue siendo un objeto cuantificable. Es por eso que cuando se habla de Dios (lo que es no dual) se dice que Dios Es. No que Dios es esto o esto otro. Simplemente Es. ¡no hay nada más!. Si experimentas alguna resistencia al utilizar la palabra Dios para describir la no dualidad, puedes sustituirla por la palabra Amor. Solo que de ese ser el caso, la palabra Amor tendría que ser escrita con letra mayúscula y no confundirla con la definición sentimental humana que generalmente se le otorga.

Un curso de milagros tampoco intenta hablar, o mejor dicho, describir la no dualidad (la Verdad, el Amor, Dios) pues es imposible. Lo reitera múltiples veces, una de ellas es en la introducción del libro de texto cuando dice: «Este curso no pretende enseñar el significado del amor (lo que Dios [Amor] Es), pues eso está más allá de lo que se puede enseñar.» T.In.1:6. Otra es en el siguiente extracto del capítulo 18 donde dice: «Este curso te conducirá al conocimiento (a lo que Dios [Amor] Es), pero el conocimiento en sí está más allá del alcance de nuestro programa de estudios. Y no es necesario que tratemos de hablar de lo que por siempre ha de estar más allá de las palabras.» T-18.IX.11:1-2. Sin embargo, como el lenguaje -siendo parte de esta experiencia dual nos limita, vamos a utilizarlo para que por lo menos apunte en dirección hacia lo que se le conoce como la no dualidad.

Utilizando una vez más la analogía del sueño, cuando duermes y sueñas, ¿cuántos están soñando el sueño? La respuesta es obvia, uno. Ahí no existen opuestos, solo una sola mente, la del soñador. Sin embargo, dentro del sueño aparentan haber “muchos”. Pero sigue siendo una sola mente soñando el sueño. La dualidad se rige por la percepción. Para que la percepción tenga lugar tienen que haber dos, el sujeto (quien percibe) y el objeto (lo percibido). En esta experiencia física, el yo que creo ser se le conoce como ‘el sujeto’ y todo lo que yo creo estar percibiendo se le conoce como ‘los objetos’. Yo, con mis ojos percibo un coche que está enfrente de mí. “Yo” soy el sujeto, el “coche” es el objeto. Yo, con mis oídos percibo escuchar a los vecinos riéndose. “Yo” soy el sujeto y el “sonido”, la risa de los vecinos, es el objeto percibido. Yo, percibo el sentir del agua tibia cuando introduzco mi mano en ella. “Yo” soy el sujeto y el “sentir”, el agua tibia; es una manera de darle una cualidad objetiva a lo que siento.

Luego está la percepción de opuestos, alto-bajo, feo-bonito, gordo-flaco, frío-caliente, triste-alegre, bueno-malo, culpable-inocente y así sucesivamente. Todos esos son juicios, interpretaciones basadas en una percepción de separación en donde a cada objeto se les adhiere una etiqueta o significado. Todas esas son más y más formas de perpetuar la creencia en la separación. Sin embargo, todo eso está ocurriendo dentro de la única mente que existe, la que está soñando el sueño. Por eso, para efectos didácticos, se podría decir que la mente soñadora es no dual, mientras que el sueño es dual. Dado ese el caso, la mente es el único sujeto, y yo al igual que todo este sueño es el objeto.

En resumidas cuentas, es así de simple: toda esta experiencia física es dual por el mero hecho de ser regida por opuestos, por ser regida por la percepción, por ser regida por lo que es limitado. No tiene nada que ver con nuestra Realidad como se pudo observar en el capítulo anterior. Nuestra Realidad es que somos Eso en lo cual está contenida esta experiencia física, en lo cual está contenido este sueño de separación.

Los próximos capítulos van a abordar términos que Un curso de milagros emplea, ya que son parte de los cimientos de esa enseñanza. Esos términos, tal cual como hice con la palabra Dios -para aquellas personas que sientan algún tipo de resistencia hacia la teología pueden ser reemplazados por unos que voy también a sugerir, de manera que se pueda dar uno cuenta de que todo mensaje que apunte hacia la Verdad es el mismo independientemente de la terminología que se haya empleado. Empecemos por lo que se le conoce como mente, ego y Espíritu Santo. (Capitulo La Dualidad y la No Dualidad)

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Friday, October 19, 2018

Lo que sea que esté destinado a no suceder no sucederá,

"Lo que sea que esté destinado a no suceder no sucederá, inténtalo como puedas. Todo lo que está destinado a suceder sucederá, haz lo que puedas para evitarlo. Esto es cierto. El mejor curso, por lo tanto, es permanecer en silencio." Bhagavan Sri Romana Maharshi

Comentario: Después de pasar la mayor parte de mi vida intentando crear mi futuro acorde a mis deseos. Intentando "manifestar" todo aquello que creía me haría feliz. Rechazando cada momento presente en función a la idea de como yo quería que fuese. Más importante aún, dándome cuenta que no importa lo que hiciera las cosas van a ser como han de ser acorde a mi guión de vida y no acorde a mis deseos personales, solo me restaba hacer una sola cosa, rendirme completamente en aceptación total a lo que es.

Lo curioso del caso es, que gracias a ello he aprendido que todo lo que quiera "manifestar", todo lo que quería "cambiar", era porque estaba en búsqueda del la paz, de la felicidad. Esa rendición total me enseño, que ya tengo la paz y la felicidad que tanto buscaba.

Lo que Sri Ramana Maharshi intenta trasmitir con esas palabras no es un mensaje pesimista. Es que la razón por la cual no podemos manifestar lo que deseamos es porque eso continuaría reforzando la creencia que sólo un ser que se percibe como algo "separado" de la Fuente adoptaría. Y es la creencia de que mi paz y mi felicidad depende de la búsqueda del placer, depende de que mis circunstancias luzcan de cierta manera, depende de que obtenga lo que desee pasando por alto lo obvio. Que la felicidad y la paz que tanto busco, son simplemente mi verdadera naturaleza.

Es como la llama de una vela en búsqueda de la luz. Cuando lo obvio seria, dejar de buscarla para que pueda experimentarse como luz, que es lo que realmente es. Estas palabras son totalmente incomprensibles para aquel que todavía cree que su verdadera identidad es el cuerpo físico.

Por consiguiente, estas palabras no van dirigidas a ese "yo" (personaje) que cree estar leyéndolas. Estas palabras van dirigidas al Origen que supuestamente proyecta este "yo" (personaje) que aparenta estar leyendo estas palabras. Es por eso que Sri Ramana Maharshi cierra su escrito con "...por lo tanto, es permanecer en silencio."

Thursday, October 18, 2018

El Amor es Como la Electricidad

Los enseres eléctricos, cada uno tiene una función en particular. Por ejemplo, la tostadora con su fuerte calor tuesta el pan. La batidora con sus afiladas aspas hace batidos. El congelador con su baja temperatura congela alimentos. La aspiradora con su fuerte succión aspira objetos. Y una radio con su sistema de transistores transmite cualquier sonido o combinación de sonidos.

La tostadora puede tostar las tostadas levemente o quemarlas. La batidora puede triturar frutas de la misma manera que lo puede hacer con un dedo de la mano. El congelador puede congelar comidas de la misma forma que si un ser humano queda atrapado en él puede convertirse en cadáver. La aspiradora puede aspirar lo no deseado al igual que objetos que deseamos. Y una radio puede transmitir mensajes de amor o de odio.

Sin embargo, la fuente que pone a funcionar todos estos enseres, independientemente de lo que hagan, es la misma, la electricidad. De la misma forma que cada uno de los enseres tiene una función en particular basada en su modelo y sus características, cada una de las criaturas vivientes también tienen características particulares que las lleva a comportarse de la forma que se comportan. Sin embargo, la fuente de vida que respira a cada uno de esos seres vivientes es la misma, es amor.

Si me identifico con la fuente de vida que me respira, que a su vez respira a todas y cada una de las criaturas vivientes, empiezo a identificarme con mi esencia que es la misma de todos. No obstante, si también reconozco que yo tengo características particulares, algunas que podrían ser denominadas como virtudes de igual manera que otras pueden ser denominadas como defectos, reconociendo mi esencia y simultáneamente aceptándome completamente, eso es lo que me permite ser consciente de la esencia de todos, y a su vez aceptándolos completamente.

Esa es la base de la verdadera felicidad. No juzgo el comportamiento de nadie porque reconozco que forma parte de sus características las cuales ellos no pueden controlar. Pero si soy consciente de su esencia, que es la misma mía, puedo ahora observar la Fuente (amor, electricidad) expresándose a través de ellos reconociendo que lo que hagan o dejen de hacer no tiene nada que ver conmigo. Todos los enseres eléctricos, a pesar de sus diferencias, tienen algo en común, si se va la electricidad ninguno funciona. De la misma manera, si me olvido del amor que soy, de mi esencia, que es la que todos compartimos, directa o indirectamente, todos sufrimos la consecuencia de ese olvido.

Jesús, el Buda, la Madre Teresa, Krishnamurti, Sai Baba, Ramesh Balsekar, un barrendero que veo todas las mañanas barriendo las aceras con una actitud muy amable y servicial, y me imagino que tu conoces a alguien que quizás tenga esas cualidades, o quizás eres tú mismo, sirven de recordatorio para que la luz se mantenga presente. Cuando se me olvida mi esencia tú me la recuerdas, y cuando se te olvida a ti te la recuerdo yo.

Tú con tus características particulares al igual que yo con las mías, que nunca se nos olvide la electricidad que nos mueve, que nos une, lo único que es real, el verdadero amor.

Por lo tanto, hagamos lo mejor posible para recordar nuestra esencia, de manera que las características de cada persona, no importa lo que hagan o dejen de hacer, no sirvan de distracción. Ese es el mensaje detrás de, “Padres perdónalos porque no saben lo que hacen.” [Lucas 23:34]

Él no lo decía para que el Padre los “perdonase”.  Lo decía para que ¡él no se olvidara!. Pues si los hubiese condenado se hubiese condenado a si mismo. Si los hubiese juzgado es porque él se hubiese olvidado de su esencia. Solo uno que olvida su esencia juzga. Y como nuestra esencia es amor, no importa lo que el personaje haga, de la misma manera que la electricidad sigue siendo la misma, independientemente de lo que los enseres hagan, en ese sentido, no hay nada ni nadie que perdonar. Por eso el Curso nos dice, "El perdón no perdona pecados, otorgándoles así realidad. Simplemente ve que no hubo pecado. Y desde este punto de vista todos tus pecados quedan perdonados." W-pII.1.1:2-4

No pasemos por alto la oración final de ese extracto, dice que desde ese punto de vista en el que no hay nada que perdonar, todos “TUS”, no los de tus hermanos, o llevándolo a primera persona, todos “MIS”, no los de mis hermanos, sino que MIS pecados (juicios hacia mi mismo) son perdonados. Pues lo que se percibe “fuera”, como imágenes que les llamamos “otros”, son solo pensamientos, tal como yo soy un pensamiento dentro de la misma mente (fuente) que nos sueña. Por consiguiente todo me lo hago a mi mismo. Si juzgo me juzgo, si perdono me perdono. No hay otra salida.

Es por eso que Un curso de milagros dice, "El secreto de la salvación no es sino éste: que eres tú el que se está haciendo todo esto a sí mismo....Pues no reaccionarías en absoluto ante las figuras de un sueño si supieses que eres tú (no como personaje, sino como mente absoluta) el que lo está soñando. No importa cuán odiosas y cuán depravadas sean, no podrían tener efectos sobre ti a no ser que no te dieses cuenta de que se trata tan sólo de tu propio sueño." T-27.VIII.10:1-2..4-6

Wednesday, October 17, 2018

Del Conflicto al Amor

El amor es la liberación de todo miedo, de todo conflicto. En mi experiencia podría compartir que todo conflicto se deriva de la creencia de que soy el hacedor.

Esa creencia me pone en posición de sentir culpabilidad (conflicto) cuando creo que he hecho algo que no debí haber hecho o que puedo o pude hacer algo diferente. Al igual que me pone en conflicto con los demás cuando creo que son ellos los que han hecho algo o pudieron, o debieron hacer algo diferente.

Cuando hay un profundo entendimiento como diría Nisargadatta Maharaj, "Entendimiento lo es todo", descanso en mi esencia en cada momento observando lo que ocurre a través de mi de la misma manera que observo lo que ocurre a través de cada uno de mis hermanos.

Eso me pone en una perspectiva de observador a través el cual me libero de todo conflicto hacia mí mismo ( dejo de culparme) al igual que de todo conflicto hacia mis hermanos ( dejó de culparlos).

Eso no cambia necesariamente el comportamiento, ni la situación dado que sí eso es lo que está ocurriendo es lo que tiene que ocurrir. Pero sí automáticamente cambia mi actitud hacia mí al igual que hacía los demás .

Cuando no hay juicio, que para efectos de este escrito juicio implica condenación, inclusive, también implicaría el sentido de orgullo creyendo que "yo" he hecho cosas aunque puedan ser calificadas como "buenas" o "positivas", lo que existe es una presencia a través el cual se podría deducir que el amor se expresa.

Ese amor, inclusive se podría decir que esa felicidad, lo cual es simplemente paz interior en cada momento, es la liberación de todo conflicto.

Cuando se asienta profundamente el entendimiento de que no soy el hacedor de nada, sino que más bien, la vida ocurre, dejó de identificarme con un "yo" al que cree que le ocurren las cosas al igual que al que cree que hace que las cosas ocurran, y por ende soy más consciente de mi esencia la cual se le puede dar muchos nombres, que para efectos de este escrito elijo nombrarla, amor.

Tuesday, October 9, 2018

Extracto de Nick Arandes Nuevo Libro

Aquí va la portada del libro actualizada, está en última revisión, si no hay mucho percance, me imagino que podría estar disponible en una o dos semanas.


Mientras tanto, aquí les comparto otro extracto del mismo:

Extracto de Lo Que Pasó Cuando Dejé Ir

"Siempre tenemos que recordar que Un curso de milagros nos habla en dos niveles simultáneamente. El nivel de la forma, que es nuestra experiencia física, la que creemos que es nuestra “realidad”; y el nivel de la mente, que tiene que ver con el mensaje que va dirigido a la mente que sueña el sueño. Por lo tanto, mientras me identifique con el “yo” que creo ser, en “mi” mundo de percepción se percibirán personas haciéndole cosas a otras, incluso haciéndome cosas a “mi” al igual que “yo” a “otras”. Pero si soy consciente de que este mundo es una proyección, una ilusión (y esto no es algo que se entiende intelectualmente, pero a un nivel más profundo se puede ser consciente de ello), entonces nada en realidad ha ocurrido, ya que mi Esencia (letra mayúscula), la cual es el Amor (letra mayúscula) que trasciende la experiencia física se mantiene intacta. Y en ese sentido, el perdón significa recordar lo que realmente Soy.

Antes de continuar, vamos a definir brevemente lo que una ilusión es. Una ilusión es algo que se percibe como real pero que a su vez no es lo que aparenta ser. Por ejemplo, en una pantalla de cine las imágenes se perciben como reales, como que tienen volumen y dimensiones, pero en realidad lo único que verdaderamente existe es una pantalla en blanco. Esta experiencia física también se percibe como algo muy real, muy “sólido”, sin embargo, no es lo que aparenta ser. Es una proyección de la mente que sueña este sueño. En ese sentido es ilusorio. Pero como nuestra experiencia muestra que es real, tiene que haber un cambio de percepción, y eso es a lo que apuntan las palabras y los conceptos compartidos en este libro, las enseñanzas de Un curso de milagros al igual que cualquier filosofía no dual. Seguiremos explorando este tema en la sección titulada “Preguntas comunes y no tan comunes”.

Continuando, el Curso emplea la palabra perdón, no porque haya nada que “perdonar”, ni siquiera porque la palabra perdón tenga un significado intrínseco. La emplea simplemente porque aunque en la superficie aparenta tener una intención “benévola”, si la observamos más detenidamente, lo que la sostiene es una idea de culpa, una idea de separación, solo que “justificada”. Y como estamos tan acostumbrados a emplearla, solo que basado en un contexto que genera culpa, que genera miedo, Un curso de milagros la utiliza para restituir su verdadera función, la cual es erradicar cualquier sentimiento de culpa, cualquier sentimiento de miedo, de manera que la mente pueda retornar a su estado natural de paz.

Recordemos que para perdonar hay que primero juzgar. Esa idea surge de la creencia de que Dios juzga, por lo que en cierta manera, creemos que eso nos da derecho a juzgar a otros al igual que a nosotros mismos en Su nombre. Y por más que creamos que perdonando de la forma que habíamos aprendido anteriormente estamos haciendo lo “correcto”, en realidad lo que estamos haciendo es incrementar la culpa interna, justificando la creencia en la separación. Sin embargo, si somos conscientes de que aquello que estamos juzgando es parte de nosotros mismos, entonces somos nosotros los que sentimos el dolor de ese juicio. Por lo tanto, cuando se aplica el verdadero perdón me siento mejor, no porque haya hecho lo “correcto”, sino porque es a mí mismo a quien perdono. Por eso el Curso nos recuerda, «Es únicamente a mí mismo a quien crucifico: Cuando realmente hayas entendido esto, y lo mantengas firmemente en tu conciencia, ya no intentarás hacerte daño ni hacer de tu cuerpo un esclavo de la venganza. No te atacarás a ti mismo, y te darás cuenta de que atacar a otro es atacarte a ti mismo. Te liberarás de la demente creencia de que atacando a tu hermano te salvas tú. Y comprenderás que su seguridad es la tuya, y que al sanar él, tú quedas sanado.» W-pI.197.1:1-4.

Entonces el verdadero perdón, cuyo objetivo es retornar la mente a su estado natural de unión, de paz, se pone en práctica cuando se deja a un lado toda interpretación personal. Inclusive, cuando se deja a un lado la idea de que hay algo o alguien que “perdonar”, cuando se deja la idea de que hay un “yo” que tiene que perdonar."  (Capítulo el Verdadero Perdón)

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Tuesday, September 25, 2018

Intentar Conciliar Libertad del Ser con la Relación de Pareja por Fayna Curbelo


La relación de pareja por definición es exclusión, porque es, identificarte con una parte en detrimento del todo. Es agarrar a una persona y renunciar a las demás en cierta manera. La idea de renuncia que va adherida a la relación de pareja es el problema. No la relación de pareja en si. Porque si tú puedes vivir la relación de pareja sin ninguna expectativa, totalmente presente, sabiendo que esto puede estar ahora y mañana puede no estar, o que se puede dar en unos términos o en otros, si tú puedes vivir la relación de pareja totalmente vacío de pasado y de futuro, totalmente presente, no hay ningún problema.

El problema surge cuando la relación de pareja se convierte en una relación especial, en lo que el condicionamiento nos ha dicho que una relación de pareja es o “debe” ser. Entonces, una relación de pareja “debe” ser monógama, en una relación de pareja “debe” uno estar pendiente del otro, “debe” uno “hacer” para la felicidad del otro, una relación de pareja “debe” proveerte de ciertas gratificaciones psicológicas, emocionales, sexuales, físicas…, lo que sea, entonces, claro, cuando tú entras en una dinámica de relación de pareja con todas estas expectativas, este es el problema.

Cuando tú entras con esas expectativas, automáticamente empiezas a sentirte aprisionado. Qué pasa, si mis expectativas de relación de pareja se cumplen momentáneamente, y digo momentáneamente porque nunca se cumplen indefinidamente, mientras se están cumpliendo yo tengo la sensación, el placer me da la falsa sensación de que todo está “bien”. De que estoy “feliz”. De que la relación “funciona”.

Cuando eso se cae, porque no existe lo permanente en el mundo de las formas, por lo cual la otra persona, tarde o temprano, va a hacer algo que no te gusta, o pueda ser que se sienta atraída por otra persona, o pueda ser que quiera hacer sus cosas independientemente de ti, qué ocurre, que automáticamente tú entras ya en estado de resistencia. Y dices, "esto no es lo que yo quiero."

Cuando ya dices esto no es lo que yo quiero, curiosamente empiezas a ver la relación de pareja tal cual es. Empiezas a ver la relación de pareja como una limitación. Y empiezas a resentirlo. Y entonces es cuando empiezas a proyectar todo ese aprisionamiento mental, todas esas creencias limitantes las empiezas a proyectar a la relación.

Y dices, “la relación de pareja me hace sufrir". ¡No es la relación de pareja la que te hace sufrir! Lo que te hace sufrir es el estado mental con el que tú estás viviendo esa relación de pareja. Tú estás en la relación de pareja con el sistema de pensamientos de el ego que te dice, "de esta relación “deberías” obtener determinadas cosas, y no las obtienes, y encima estás renunciando a otras muchas...," pues claro que el resentimiento surge. Claro que el malestar surge. Claro que la idea de, qué hago aquí, me quiero marchar surge.

Entonces, es tan fácil usar la pareja como chivo expiatorio y decir, "es que esta no es. Es que esta relación no es. Porque si esta relación fuera la correcta yo me encontraría (y aquí es donde el sistema de pensamientos de el ego hace su fiesta y fábrica su mundo), es que entonces yo me sentiría como se siente mi amigo que lleva casado 30 años con la misma persona y el está feliz.”

Él no está feliz porque lleva casado 30 años con la misma persona. Él está feliz porque pueda que esa sea su condición, si es que él está feliz, pues eso yo no lo sé. Pero lo que yo sí sé, es que cuando yo agarro el amor y lo limito a una persona, y digo, "sólo puedo sentir esto por esta persona", cuando la realidad es que uno no controla lo que siente ni hacia quien lo siente, porque eso es la Divinidad expresándose a través de ti quien lo va a determinar, y yo digo, "ésta es la forma 'correcta' de sentir, y hacia esta persona tengo que sentir esto y hacia esta otra que sentir otra cosa...", y luego viene la vida y hace lo que le da la gana, y te pone a sentir de una forma o de otra con unos y con otros, te confronta directamente con tus mentiras. Con las mentiras que te has creído de lo que el amor es.

El amor es lo que es. El amor es este estado de totalidad en el que todo es aceptable. En el que mi sentido de afinidad con X persona es aceptable. En el que el deseo que puede surgir en la mente por cada uno de los objetos que veo en el mundo es aceptable. En el que mi caminar en una u otra dirección es aceptable. Entonces, si este es el estado de amor en el que yo soy la totalidad del Ser en todas Sus expresiones, ¿qué sentido tiene limitarme?, ¿cómo podría estar cómodo con la idea de limitarme a sólo una forma de expresar amor con una persona determinada? ¡Es terrorífico! No puede funcionar nunca. Nunca, desde esa perspectiva.

Con lo cual la relación de pareja se convierte en sufrimiento porque la relación se convierte en la negación del amor, y dices, “yo quiero amar”, pero niego el amor que soy al querer limitarlo a una idea donde no cabe. No cabe. El Amor no cabe en una relación donde yo limito la expresión de mi Ser a unos conceptos. A unas ideas. Entonces decimos, “quiero conocer el amor”, ese es nuestro anhelo más profundo, conocernos como amor que somos. Conocernos como totalidad. Pero no me puedo conocer como totalidad si me sigo limitando a los conceptos que yo tengo.

Por eso es que la aceptación total es una consecuencia del estado natural de amor. Aceptación total, porque la aceptación total es el reconocimiento de lo que es, que es el reconocimiento de lo que Soy. Permitir que la vida sea es permitirme ser. Si yo tengo miedo a que la vida sea, yo tengo miedo a ser. Si tengo miedo a ser, yo siempre estoy sufriendo. Porque entonces la vida me lleva en una dirección y yo estoy nadando contracorriente. Y sufro. Y me canso. Y me agoto. Y digo, "no puedo más". No puedo más, y es normal que no puedas más. Y la vida te dice, "¡suelta y déjate llevar!".

Si tú eres el Todo, si tú eres toda esta expresión, ¿porque te habrías de conformar con esa pequeña idea de ti mismo que tienes? Suelta la idea de ti mismo que tienes para que puedas empezar a comprender cuan grande, cuan pleno tú eres. ¡No te falta nada! Pero sosteniendo la pequeña idea de mi mismo, esa experiencia se escapa constantemente.

Para información sobre Fayna Curbelo visita su sitio web: www.FaynaCurbelo.com

Thursday, September 20, 2018

No dejes que la forma que adopta el ataque contra tu hermano te engañé

"No dejes que la forma que adopta el ataque contra tu hermano te engañé. No puedes intentar herirlo y al mismo tiempo salvarte. ¿Quién puede estar a salvo del ataque atacandose a si mismo?" T-23.II.17:5-7

Comentario: Aquí podemos observar un ejemplo clásico de como Un Curso de Milagros, que es una enseñanza puramente no-dual, utiliza el lenguaje dual y las imágenes de esta experiencia para de una forma u otra apoyarnos en el camino de reconocimiento de nuestro estado natural de unicidad.

Como podemos ver, en las primeras oraciones establece como que un ataque puede tener lugar entre dos personas, entre yo y mi hermano. No obstante, cierra ese extracto cuándo reestablece que el ataque es hacia uno mismo. Tiene que ser siempre hacia uno mismo porque no existen "otros."
Cuando se tiene claro que el Curso se comunica con la mente que sueña el sueño, el lenguaje y las palabras no son confusas. Puede uno leer el curso y observar como en ocasiones utiliza o emplea palabras como "cuerpo", "enfermedad" o "cuerpo enfermo", "curación", "hermanos", "mundo", y así sucesivamente, in embargo, cuando no se saca fuera de contexto la enseñanza es muy clara y simple de entender.

Lo único que dificulta el entendimiento de este material es cuando yo creo que el Curso le está hablando a "seres humanos", que me está hablando a "mí", y utilizo palabras como "mente" para traer la atención al cerebro del ser humano, de la misma forma que utilizo la palabra hermanos o cuerpos o mundo para traer la atención a las figuras del sueño, pasando completamente por alto que lo que ocurre en el mundo de las formas es simplemente una proyección.
Recordemos que como me percibo como algo proyectado, como un cuerpo que aparenta ser real, el curso utiliza el lenguaje como medio de comunicación al nivel en el que yo aparento encontrarme.

Volviendo a ese extracto que cité, por un lado habla de atacar un hermano, pero cierra ese extracto haciendo hincapié que el ataque, no importa la forma que tenga, siempre es hacia a mí mismo porque ¡solo hay uno!. De hecho, ya la segunda oración nos va preparando cuando nos dice que no puedes herir a un hermano y simultáneamente salvarte.

Esto no implica que porque sepamos esto pensamientos de ataque no surgirán. En mi experiencia me doy cuenta que continúan saliendo pensamientos de ataque hacia algún hermano. Sin embargo, siendo consciente que esos pensamientos surgen debido a que los obstáculos al amor están empezando a ser expuestos para ser sanados, por lo menos estoy en la posición de poder observarlos y ejercer mi única función la cual es perdonar.

Siempre recordemos, no tenemos que sentirnos culpables porque pensamientos de ataque surgen, debido a que si no hubiese pensamientos de ataque en lo absoluto, no estaríamos escondidos en un cuerpo siendo parte de un mundo proyectado.

A final de cuentas, todo pensamiento de ataque es una representación de el pensamiento de ataque que sentimos hacia Dios por creer que nos ha "abandonado" o que nos ha "expulsado" del Reino. Solo que ahora, esa irá, en vez de dirigirla hacia Dios se la dirigimos hacia nuestros "hermanos" que representan algo "separado" de mí. Esa es la gran proyección, la gran ilusión.

Todo lo que el Espíritu Santo hace es restablecer la cordura en la mente del Santo Hijo de Dios (que solo es uno, que para efectos es la mente que sueña este sueño) para que deje de temerle al Padre y pueda la mente despertar de este sueño.

Así que observemos inocentemente todos los pensamientos de ataque que surgen, recordando que son obstáculos que están saliendo, no para juzgarnos creyendo que estamos haciendo el Curso "mal" o que no estamos "avanzando", sino para recordar que son solo obstáculos que están surgiendo para ser perdonados. ¡Eso es todo!

Los que hemos elegido el camino para sanar tendremos que mirar los obstáculos nos guste o no. Es por eso qué agarrados de la Mano del Espíritu Santo se tienen que atravesar las nubes para poder tomar conciencia de la luz qué mora en nuestro interior. La lección 70 del curso nos dice: "Recuerda que tienes que atravesar las nubes antes de poder llegar a la luz." W-pI.70.8:5 Otra manera de decirlo sería, tienes que atravesar el odio para poder llegar al amor. Y luego nos sugiere: "Si te resulta útil, piensa que te estoy llevando de la mano, y que te estoy guiando. Y te aseguro que esto no será una vana fantasía." W-pI.70.9:3-4

Así que si me encuentro pasando por un proceso a través del cual la ira, miedo, odio, resentimiento está surgiendo, y reconozco que no es una etapa fácil, no está ocurriendo nada "malo". No se está haciendo el proceso "mal". Simplemente es que uno está listo para mirar todos los obstáculos que se han interpuesto ante el amor. Solo hay que recordar, que en esos momentos tan oscuros, que la única función es perdonar.ç

¿Cuánto tiempo el proceso tendrá lugar? El tiempo que sea necesario. No hay atajos ni "varitas mágicas". Pero es bueno tener siempre esto en consideración: "Qué no ibas a poder aceptar si supieses que todo cuanto sucede, todo acontecimiento, pasado, presente y por venir; es amorosamente planeado por Aquel cuyo único propósito es tu bien? Tal vez no hayas entendido bien Su plan, pues Él nunca podría ofrecerte dolor. Mas tus defensas no te dejaron ver Su amorosa bendición iluminando cada paso que jamás diste. Mientras hacías planes para la muerte, Él te conducía dulcemente hacia la vida eterna." W-pI.135.18:1-4