Monday, September 30, 2019

¿Cómo Puedo Descansar en el Ser?

Pregunta: “Nick, una pregunta, en el Advaita se habla de descansar en el ser, de ese espacio que tenemos en el corazón, lo escucho mucho de algunos, la pregunta que te hago debido a que sabes tanto de advaita como de UCDM, el "descansar en el ser" es igual al instante santo del curso de milagros? Que realmente es y como se hace? Besos desde Nicaragua mi estimado Nicolás"

Comentario: Advaita significa No dos. No-dual. Por lo tanto, no hay un "yo", no hay un "corazón", no hay nada, salvo Lo-que-Es. Y Lo-que-Es, es el Ser. Ahora, en función a tu pregunta. La realidad es que el personaje "yo" no puede intentar descansar en el Ser porque eso sería una acción con un propósito o un fin establecido, el cual es, descansar en el Ser. Y ese propósito o ese fin surge de ese "yo" que me creo ser, de ese algo que ahora va en pos a descansar en el Ser. Es un callejón sin salida. Porque eso trae toda la atención a este "yo" que me creo ser, y que, de nuevo, ahora intenta descansar en el Ser.

Ramesh Balsekar, en su libro, Habla la Conciencia escribió: “Lo que el buscador necesita es el cese de su actividad. Actividad significa creación de imágenes en la mente, conceptualización. La actividad, como esfuerzo personal, significa la destrucción del estado inherente de felicidad, Satchitananda, a través del fortalecimiento del ego.”

Mientras estás leyendo estas palabras descansas en el Ser. Cuando tratas de hacer algo para descansar en el Ser, ya Lo-que-Es, para ti deja de ser, y te conviertes en un buscador o buscadora.

Lo que nos dice toda filosofía no-dual, como el Advaita al igual que Un Curso de Milagros, es que ese "yo" ¡no existe! Es como un pez que estando en el agua intenta buscar el agua. El intentar buscar el agua no le permite ser conscientes de que ¡ya está en el agua!

El Ser es Lo-que-Es. Nada ni nadie descansa en Él porque no hay nada ni nadie. Ahora mismo estás descansando en el Ser por el mero hecho de ser. Cuando traes tu atención hacia ti, hacia ese "yo" que te crees ser, no hay nada que puedas hacer para descansar en el Ser. Sin embargo, ahí es donde el ego intenta "descansar" en el Ser, creyendo primero que puede hacerlo, y que si lo hace va a experimentar algo.

Con relación al lenguaje de Un curso de Milagros, ya que preguntaste, sí, descansar en el Ser sería el equivalente al Instante Santo. ¿Por qué? Porque el Instante Santo es la experiencia presente libre de interpretaciones. Inclusive, libre de la intención de descansar en el Ser. Porque, de nuevo, si estás intentando descansar en el Ser, es porque ya estás identificada con tu "yo" (ego) intentando hacer algo; descansar en el Ser. ¿Ves la trampa de la cual no puedes salir?

Por eso me encanta la lección 189, parrafo 7 del Curso cuando dice: "Haz simplemente esto: permanece muy quedo y deja a un lado todos los pensamientos acerca de lo que tú eres y de lo que Dios es; todos los conceptos que hayas aprendido acerca del mundo; todas las imágenes que tienes acerca de ti mismo. Vacía tu mente de todo lo que ella piensa que es verdadero o falso, bueno o malo; de todo pensamiento que considere digno, así como de todas las ideas de las que se siente avergonzada. No conserves nada. No traigas contigo ni un solo pensamiento que el pasado te haya enseñado, ni ninguna creencia que, sea cual sea su procedencia, hayas aprendido con anterioridad. Olvídate de este mundo, olvídate de este curso, y con las manos completamente vacías, ve a tu Dios." W-pI.189.7:1-5

Es mucho más simple. Me preguntas cómo descansar en el Ser. En función a lo que estoy compartiendo, mi respuesta, que no implica que sea la verdad absoluta, es solo como yo lo vivo, seria, deja de intentar descansar en el Ser. Suelta toda intención. Vive la vida despojándola de significado. Suelta toda expectativa y te habrás dado cuenta que toda tu vida has estado descansando en el Ser. Cómo no podrías haber estado descansando en el Ser ¡si eres el Ser! Y OJO, no eres “tú” quien se da cuenta, porque no hay un “tú”.

Tony Parsons, en una entrevista que se le hizo, cuando el interlocutor le dice que este es un tema muy difícil para la mayoría de las personas entender, Tony comentó:

“No es difícil de entender, sino que es imposible para el individuo entender ya que a lo que al individuo concierne, no hay manera posible de que el individuo pueda concebir que no hay individualidad, que no hay nada ni nadie, que lo único que hay es Lo-que-Es, porque la naturaleza de la individualidad es estar separado, es buscar. Así que, por naturaleza de la experiencia de individualidad, el individuo siempre está moviéndose hacia el frente, buscando qué es lo próximo, a donde puedo llegar. Lo que no ha sido realizado por el individuo es que nada se ha perdido. Entonces, el dilema del individuo no es que el individuo pueda o no obtener lo que quiere. El dilema es el individuo mismo.”

Lo que cada vez voy siendo conscientes es que esto que comparto se hace cada vez más obvio. El Ser es lo que se expresa a través de mi en todo momento. No necesito “descansar” en el Ser.  Lo que sea que esté sintiendo en este momento, los pensamientos que estén teniendo lugar en este momento, la acción que me encuentre tomando en este momento, es la experiencia del Ser a través de mi. Sólo que, de nuevo, el ego (la experiencia de un individuo, de un “yo”) quiere hacer algo especial para descansar en el Ser porque cree que descansar en el Ser le brindará una experiencia “diferente” o “esotérica” o “especial”. Y ese querer conseguir esa experiencia, sea cual sea, de nuevo, implica futuro, . Y por eso, la obviedad de la experiencia del Ser (instante presente) se pasa por alto.

PRESTEMOS AHORA MUCHA ATENCIÓN.

Este comentario que he compartido es la descripción de una teoría no-dual, la cual reconoce que el individuo no puede tener la experiencia del Ser debido al mero hecho de percibirse como individuo. Sin embargo, como individuo, siendo una proyección de la conciencia, carece de libre albedrío y de voluntad personal. En ese sentido, si al individuo le toca buscar y/o hacer todo tipo de prácticas, no es que el individuo esté haciendo algo “mal” o “incorrecto”. Simplemente implica que eso es lo que toca en su guion. Por eso aquí no se está juzgando las prácticas ni el camino que cada uno tenga que recorrer. Pero no-dual implica la ausencia de individualidad. En ese sentido, si no hay individuo, no puede, por definición, haber “quien” que descanse en nada. Lo que hay es Lo-que-Es. Lo que hay es el Ser.  Lo que hay es Amor, que es lo que eres, lo que siempre fuiste, y lo que siempre serás, por los siglos de los siglos, amén! No hay nada más.

#nickarandes


Saturday, September 28, 2019

El Poder del Silencio

Imagina un espacio totalmente vacío en el que lo único que existe es energía. (La palabra energía sigue formando parte de la dualidad, pero es la que me he sentido inspirado a utilizar de manera que sirva para este ejemplo). En ese sentido es que se dice que lo único que existe es energía, ¡y no hay nada más!

En el Advaita, a esa energía, espacio, se le conoce como la Conciencia, siendo lo único que hay. En otras filosofías se le conoce como Dios. O para utilizar un término más generalizado, Amor (letra mayúscula).

Esa energía (Conciencia, Amor, Dios), no para efectos de la teoría de Un curso de Milagros, pero en términos generalizados, de buenas a primeras empieza a tomar una forma que se percibe como “muchas” formas. En el budismo se habla de un solo ego que aparenta ser muchos. De ahí se percibe la diversidad de las formas; cuerpos, piedras, montañas, ríos, insectos, nubes, bacterias, planetas, en fin, todo aquello que puede ser percibido como algo “separado” “uno” de “otro”. Y desde la perspectiva de un “yo”, todo eso se percibe como algo separado de “mí”.

“Yo” soy tan energía como todas esas aparentes diferentes formas. Pero siempre y cuando “yo” crea que soy un cuerpo separado en vez de formar parte de la Totalidad (Energía, Espacio, Dios), voy a creer que todo lo que percibo a mi alrededor son formas “diferentes” y “separadas” de “mi”. Y de la manera que mantengo la ilusión de que hay formas diferentes y separadas de mi, es a raíz de las etiquetas que he aprendido a otorgarles, empezando por la etiqueta, “yo”.

Si, por ejemplo, aparte de la primera etiqueta “yo”, veo algo “aparte de mi” que tiene la silueta de un tronco con hojas, se me ha enseñado a decir, “eso es un árbol”, y ese árbol es algo separado de “mi”. Y así con todo, “ese es un carro”, “esa es una computadora”, “ese es un hombre”, “esa es una mujer”, “esa es mi mamá”, “ese es mi papá”, “este es ‘mi’ brazo…”, e, inclusive, hasta lo mas abstracto es etiquetado como, “estos son ‘mis’ pensamientos”, “estas son mis sensaciones”, etc. Pero todo forma parte de la misma energía (Totalidad, Espacio, Dios). Todo forma parte de lo mismo, que es ¡lo único que hay!

Es por eso que la analogía del sueño es perfecta para por lo menos, conceptualmente, entender esto. La analogía del sueño expone que la mente del que sueña el sueño representa el espacio vacío (lo único que hay). El sueño, que, aunque se percibe como algo “real”, es simplemente una sola imagen proyectada dentro de ese espacio vacío (mente del soñador). Debido a las aparentes diferentes formas que se perciben en esa única imagen, aparenta como que hay “muchas” imágenes “separadas”.

Otro ejemplo que se utiliza mucho es el de la pantalla de cine. La pantalla es sólo una, y es lo único que es real (lo único que hay). Y, sin embargo, de un solo proyector se proyecta una sola proyección conteniendo una secuencia de imágenes, que en realidad es una sola imagen reemplazada por otra a alta velocidad. Y lo que se proyecta en la pantalla, que, aunque se percibe muy real, es sólo una proyección superpuesta sobre lo único que es real, la pantalla en blanco.

Entonces, aun sabiendo esto, desde nuestra experiencia "humana", lo único que se hace es observar la experiencia presente, libre de significado, y el proceso de deshacimiento de la creencia en una identidad separada se deshace por sí solo. Intentar “iluminarme”, “despertar” o ir en pos de algún estado “avanzado” de conciencia, no es ni "correcto" ni "Incorrecto". Solo que sigue poniendo la atención en este “yo” que ahora intenta alcanzar algo. Y por consiguiente es que se dice que la búsqueda es el obstáculo mismo. En función a lo que se expone con este escrito, es que lo único que necesita tener lugar es vivir la experiencia presente, libre de significado.

Así, poco a poco, la mente empieza a desvincularse de su posición fija con la identidad "personal" y se va abriendo a lo que, aunque en palabras no se puede describir ni explicar, se le puede conocer como un estado de conciencia mas lucida, mas despierta.

Es consciente de que es consciente. No se identifica con la película, aunque vive la experiencia de la película, solo que no pierde de vista su realidad como pantalla. No se identifica con el sueño, aunque vive la experiencia del sueño, siendo consciente de que es eso que sueña el sueño.

Estas palabras no tienen la intención de explicar lo inexplicable, pero apuntan en dirección a lo inexplicable. En ultima instancia, la única palabra que se puede utilizar para la receptividad de este mensaje es, silencio.

#nickarandes



Thursday, September 26, 2019

Pregunta Sobre Las Adicciones

Pregunta: “Hola Nick ¿puedes compartir tu opinión sobre las adicciones a la luz de UCDM? Las personas que lo vivimos, ya sea, por que seamos los adictos o tengamos un familiar adicto...hay mucho estrés, miedo, preocupación, culpa.”

Comentario: Cuando comparto, siempre me gusta hacer hincapié en que sólo comparto mi comprensión y mi experiencia, la cual en ningún momento asumo que sea la verdad absoluta. Por lo tanto, siente estas palabras, y si resuenan en tu corazón, confiemos que puedan servir de apoyo.

En primer lugar, todos compartimos exactamente la misma adicción; la adicción al cuerpo. En un guión que ya está escrito, no obstante, cada organismo cuerpo-mente tiene un condicionamiento. Pero ese condicionamiento se puede ir actualizando ya que nada está escrito en piedra. Pero dado que la adicción principal es al cuerpo, de ahí se derivan las múltiples adicciones sirviendo el propósito de mantener a la mente distraída, poniendo todo el enfoque en el cuerpo (en lo yo que creo ser) ¿Ves hacia donde voy dirigiendo tu atención?

Lo primero es, desde mi punto de vista, cualquiera que sea la adicción, no es razón para sentir culpa. Es simplemente la experiencia que está teniendo lugar a través de ese organismo cuerpo-mente. Dado ese le caso, ese organismo cuerpo-mente no merece ser juzgado, sino que perdonado. El curso no tiene reglas sobre qué hacer con relación a la adicción en el mundo de las formas dado que el curso es un currículo mental. Solo le interesa donde está posicionada la atención, en el deseo por el mundo (ilusiones), o el deseo por la paz de Dios (la Verdad).

Por eso hay un extracto del curso que dice, "Desear la paz de Dios de todo corazón es renunciar a todos los sueños. Pues nadie que diga estas palabras de todo corazón desea ilusiones o busca la manera de obtenerlas." W-pI.185.5:1-2

Recordemos que, toda adicción, independientemente de que estudiantes del curso sepamos que se origina por la culpa inconsciente, es una de las diferentes maneras que buscamos para satisfacer una necesidad que surge de ese sentido de carencia que se experimenta al uno no sentirse pleno. Esa plenitud se experimenta cuando la mente no está identificada con el cuerpo.

Sin embargo, mientras la mente está muy identificada con el cuerpo, con su experiencia física, hay opciones para el personaje, cómo sería un buen terapeuta, los 12 pasos, y una gran cantidad de apoyo disponible que puede ser de gran utilidad, mientras empezamos a poner en practica lo que el curso le llama la practica del verdadero perdón.

Ahora, presta mucha atención. Elegir la verdad mientras la mente está tan identificada con el cuerpo se puede experimentar como muy dificultosa debido a que, en un principio, creemos que vamos a perder algo. Pero lo que estamos haciendo aquí es, ir dirigiendo la mente en dirección hacia la verdad, mientras hay una identificación fuerte con el cuerpo.

Por lo tanto, el trabajo de perdón no va enfocado a qué hacer en el mundo de las formas. En otras palabras, yo no puedo contestar a tu pregunta con un A, B y C de que “hacer”. Pues eso continuaría fortaleciendo la creencia de que eres un cuerpo. Mi objetivo con este comentario no es seguir llevando tu atención al cuerpo. Mi objetivo con este comentario, que no difiere de ningún comentario que hago a todas las preguntas que se me hacen, es llevar el enfoque a lo que es verdaderamente importante, la paz interior. Y en mi experiencia, lo que me sirve para ello, es tener, por lo menos, los siguientes conceptos claros en la mente:

1) No soy el hacedor de mi experiencia.
Eso me apoya a erradicar cualquier sentimiento de culpa que pueda surgir por el hecho de que me encuentre actuando de cierta manera. Si en tu caso es adicción a algo, no eres culpable porque esa adicción esté ahí. Simplemente es lo que toca en tu guión.

2) Aceptación total de la experiencia presente, libre de interpretaciones personales.
Eso me ayuda a vivir mi experiencia presente tal y como es. Sentimientos y pensamientos que surgen son aceptados en vez de juzgados, confiando en que todo es tal y como tiene que ser.

3) Este “3er” paso, no es un paso que “yo” doy o algo que “hago”. Ese lo hace el Espíritu Santo. Es la consecuencia natural de esa exactitud, que va apoyando a la mente, poco a poco, a aprender a estar en paz con lo-que-es. Y para efectos de Un curso de Milagros es la corrección, el cambio de percepción que el Espíritu Santo ofrece, también conocida como el milagro.

Desde ese espacio de apertura y ecuanimidad, el comportamiento del personaje empieza a reflejar ese nuevo estado mental, y, en mi experiencia, observo como la vida misma me va dirigiendo hacia, que hacer, o a que no hacer, de manera que sirva de apoyo para que la elección hacia el mundo empiece a ser reemplazada por el deseo profundo por la verdad (paz interior).

En un principio, reconozco que, quizás no sabrás ni como empezar a poner esto en practica. Y es ahí donde Un curso de Milagros habla de la pequeña dosis de buena voluntad. Por eso el curso tiene un libro de ejercicios, y eso sería lo que te exhortaría a que empieces a poner en practica.

Al el deseo por el mundo irse debilitando, las adicciones se van cayendo por su propio peso. Esto no implica que deseos no surjan. Pero recordemos que hay una diferencia entre un deseo y una adicción. El deseo es algo que surge que puede ser observado y dejado a un lado si por alguna razón las circunstancias no permiten que ese deseo pueda cumplirse. La adicción, no obstante, es una necesidad psicológica que no nos permite vivir si la misma no se satisface.

Según aprendes a poner en practica las enseñanzas del curso con el propósito de que la paz se vaya asentando en la mente, mientras tanto, puedes buscar ayuda en el mundo. No hay conflicto alguno. El Espíritu Santo sabe que crees ser un cuerpo y que el apego a él es tan fuerte que por eso existe lo que se le conoce como “magia”, “agentes especiales”. Esas son las ayudas que aparecen en el mundo de las formas para que la mente pueda hacer el cambio de mentalidad gradual y sin sentido de perdida ni sacrificio.

Por ejemplo, un dolor de cabeza puede erradicarse inmediatamente a raíz de un cambio de mentalidad. Pero una mente tan identificada con la culpa no puede hacer ese cambio. En ese caso, la aspirina sirve como agente especial para apoyar a que el dolor de cabeza se erradique, aunque no es la aspirina la que lo hace, sino el cambio de mentalidad basado en la creencia en el “poder” que la mente le ha otorgado a la aspirina, mientras el individuo continúa su trabajo de perdón.

Permíteme compartir este otro ejemplo relacionado a lo que acabo de compartir. Hace muchos años, cuando viví en la Florida, conocí a una mujer que tuvo problemas de adicción. Al mismo tiempo, la vida la llevó a una enseñanza como esta, aun así, ella empezó a ir a un grupo de 12 pasos mientras seguía profundizando en esta enseñanza. Lo que terminó ocurriendo con ella, fue que en poco tiempo dejó de ir a ese grupo de 12 pasos porque sentía que ya no lo necesitaba, aun cuando, generalmente, en esos grupos se dice que eres adicto por el resto de tu vida y que no los puedes dejar. No obstante, desde ese día, su adicción totalmente desapareció. Y que conste, si para algunas personas es beneficioso y necesario permanecer en esos grupos por el resto de su vida, eso también es perfecto porque será lo que está ocurriendo. Aquí no estamos juzgando el guión de nadie. Simplemente te compartí un ejemplo de una posibilidad.

Ahora, en función a tu situación, sin dar consejos ni “prescripciones” sobre que hacer o no hacer específicamente sobre adicciones, sólo me atrevo a decir, si tú te encuentras en este camino, no veo razón por la cual la vida, qué es la que dirige tus pasos, y te ha inspirado a buscar ayuda en filosofías no-duales como esta, te deje desamparado. No tengo idea cuales son tus lecciones de perdón. Ofrezco este comentario para que nunca pierdas de vista lo que de verdad es importante, tu paz interior.

Ahora es cuestión de confiar en el proceso, el cual pueda ser, poner en práctica el perdón y nada más, o pueda que te lleve a pedir ayuda más formal como con una terapia o algún grupo de apoyo mientras profundizas en la practica del perdón, o pueda que te suceda lo que le ocurrió a Wayne Liquorman. Wayne era un adicto desde los 13 años hasta los 35 años, al alcohol, marihuana, cocaína, egocéntrico en todo el sentido de la palabra, dispuesto a llevarse por el medio a cualquiera que se interpusiese en su camino. Una noche tuvo un cambio de conciencia en el que toda adicción se erradicó sin el tener que hacer nada. Por eso la canción del cantautor Ruben Blades titulada Pedro Navaja termina con la siguiente frase, “La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida ¡ay Dios!”

Así que, comienza por, de corazón, pedir ayuda. Para mí, es pedir al Espíritu Santo, ya que me has pedido que comparta bajo la luz de Un curso de Milagros, que te ayude a recordar que tu deseo mas profundo es la paz de Dios, no tener un cuerpo libre de adicciones. Porque es ahí donde caemos en la trampa de pedirle a Dios que satisfaga nuestras necesidades físicas. Y no es que haya algo “malo” o “incorrecto” con pedir ayuda de esa índole en un principio. Todos empezamos así. Pero mi experiencia me sigue mostrando que eso no me lleva a ningún lado, porque satisfacer una necesidad física simplemente abre la puerta para que otra la remplace, y luego otra, y luego otra, y nunca termina. Recuerda que lo que deseamos es sentirnos en Dios, no satisfacer nuestra experiencia humana. Por eso, una vez mas, se nos recuerda, “¿deseo la paz de Dios o las ilusiones?

El curso, al igual que el Advaita, o cualquier filosofía no-dual, va en dirección al despertar de la conciencia, lo cual su consecuencia es la paz interior. Y eso es lo que tienes que tener claro. Y, de nuevo, recuerda, desear la paz no significa sacrificio ni renuencia. Es empezar a dirigir la mente en dirección a lo que es verdaderamente valioso, y de ahí, el Espíritu Santo va a utilizar tu experiencia física para ir, poco a poco, apoyándote a que ese cambio de mentalidad tenga lugar, de tal manera que serás tu quien deje a un lado los juguetes (adicciones) que tanto atesorabas. Y no sentirás la mas mínima sensación de perdida ni sacrificio. Simplemente los dejarás a un lado porque ya no tienen valor para ti.

Aunque te compartí lo que me apoya a mí, eso va de la mano con la practica del verdadero perdón según el curso. Por lo tanto, visita este enlace para que veas como se pone en práctica el perdón de Un curso de Milagros según lo comenta el Dr. Kenneth Wapnick:

https://pucdm.blogspot.com/p/aplicacion.html

Esperemos que este escrito haya podido servir de apoyo.

#nickarandes


Mensaje Personal De Nick Arandes A Todos

Muchas personas me han pedido amistad, y la verdad es que la mayoría de las que forman parte de mi lista de amistades ni siquiera las conozco. Pero, aun así, siento un profundo agradecimiento por su deseo de formar parte de mi circulo de amistades. Solo que, cada vez me doy cuenta que muchas de ellas no entienden que lo que comparto apunta hacia la no-dualidad, lo cual es un tema muy delicado porque implica la no existencia de un "yo".

En ese sentido, entiendo perfectamente que cuando se tocan temas delicados como el aborto, la corrupción, asesinatos, la injusticia, etcétera..., eso puede despertar mucho miedo. Ese miedo luego se proyecta, ya sea a algún escrito que me haya sentido inspirado a compartir, o a alguna persona que esté haciendo algún comentario sobre esos escritos, y así sucesivamente.

Dado que el ser humano tiene un sistema de creencias establecido, empezando por la creencia de que "yo" existo como una entidad "separada" en un mundo en el que sólo se percibe separación, se fabrican conceptos como lo que es la "moralidad", en "bien" y el "mal", lo "correcto" y lo "incorrecto", y todo aquello que se utiliza para justificar el miedo que se encuentra en el interior. Ese miedo, al uno no querer verlo en uno mismo (al negarlo en uno mismo), lo proyecta “fuera”. Es así como lo utiliza para justificar el ataque y la condena.

Siendo consciente de que lo que se comparte aquí no es para todo el mundo, en función a ello, cualquier persona que haga comentarios de ataque o de condena será eliminada de ésta, o cualquiera de mis páginas. No porque la persona esté haciendo algo "incorrecto", sino porque reconozco que este tema no es algo que esa persona, en este momento, se sienta lista para explorar.

Como podemos ver, esto que comparto es totalmente intransigente, y mi deseo no es confundir. En ese sentido, mi página de Facebook, o lo que sea que haga con las redes sociales, vídeos, libros, charlas, audios, etc., es un compartir que surge, inspirado por Eso que me vive, y dirigido hacia “mi” mismo, sólo que teniendo la apariencia de que se le comparte a "otros". Y surge así para "yo" ("juntos") recordar, una y otra vez, que lo que realmente soy ("somos") es Eso que nunca se separó del Amor (Fuente, Dios).

#nickarandes



Wednesday, September 25, 2019

Indecisa Si Tener Un Aborto o No

Pregunta: "Hola Nick, vivo en Italia y estoy pasando un momento duro, soy estudiante del Curso, y me veo en un problema grande ahora, quedé embarazada y no puedo llevar adelante este embarazo por muchas razones, tengo que interrumpirlo y me mata la culpa, no puedo hablar con Dios, no puedo hacer la lección, y estoy muy triste, con mucho miedo."


Comentario: El amor no te juzga por estar embarazada ni por lo que hagas al respecto, pues el amor no juzga lo que tiene lugar en tu experiencia física. Además, siendo tú la no hacedora, si en el guión toca que tengas esa criatura, la tendrás, independientemente de lo que creas que debas o no hacer, y simplemente formará parte de tu currículo para sanar (perdonar).

Si, por el contrario, en tu guión toca que no tengas esa criatura, pues lo que sea que termines haciendo será lo correcto, por consiguiente, no hay razón por la cual sentir culpa.

Yo tengo dos amistades, practicantes de Un Curso de Milagros y devotas al perdón, que han quedado embarazadas y se han dado cuenta que lo más amoroso era tener un aborto. Y lo hicieron sin culpa, porque de nuevo, el Espíritu Santo no presta atención a lo que está teniendo en el mundo de las formas. Él simplemente te pide que pongas tu mente en Sus manos para que Él pueda corregir la percepción que tienes de ti misma y del mundo.

Por consiguiente, hagas lo que hagas, repito, como no eres "tú" quien lo haces, será lo que tendrá lugar en tu guión. Es lo que ocurre a través de ti. Solo se honesta contigo misma, y ni eso tienes el libre albedrio de ser, pero hablando desde nuestra aparente identidad personal, lo que sientas que te brindé paz interior, ya sea tener el bebé, o no, para el Espíritu Santo está perfectamente bien. Te ama igual. Y nunca sentirás culpa por lo que sea que tenga lugar en tu guión, siempre y cuando dejes de proyectarle significado a cada una de tus experiencias.

PRESTA MUCHA ATENCION A LO SIGUIENTE:


Lo que compartí NO ES UN CONSEJO sobre que hacer o que no hacer. Es, simplemente, recordar que lo que sea que tenga lugar en el mundo, no afecta en absoluto el amor que Dios siente por ti ni tu inocencia. Nunca serás "castigada" porque el Amor no castiga. La culpa que sientes es por tus propias interpretaciones basadas en tus creencias. Eso es todo. El Espiritu Santo te exhorta a que sueltes todas las creencias, sobre todo la que dice que "yo" existo como un cuerpo separado de Dios.

Por lo tanto, lleva tu experiencia al silencio, y con el corazón abierto, observa lo que te sientas inspirada a hacer, y confía en tu proceso. A final de cuentas, repito, no tienes, ni siquiera el libre albedrío de “abortar”, aun cuando aparente ser así. Siendo ese el caso, respira, descansa, y confía en la vida, que lo está orquestando todo para beneficio de la Verdad.

#nickarandes

Tuesday, September 24, 2019

Cómo Pedir Ayuda

Pedir ayuda para mí significa no permitir que mis interpretaciones se interpongan ante la experiencia presente.

Ejemplo: digamos que me encuentro en una situación donde voy a interactuar con una persona la cual genera en mí un sentimiento de conflicto. Pueda que surja un resentimiento por algo que esa persona me haya hecho en un pasado. En otras palabras, surge miedo. Ese sentimiento surge, no porque vaya a encontrarme con esa persona. Surge, porque antes de ese encuentro, la mente ha recurrido a la memoria para buscar evidencia con la cual pueda justificar el deseo de sentirme como victima. Ahora, en vez de mirar ese encuentro con esa persona como un escenario nuevo, libre de pecado, libre de culpa, ya viene con una memoria cargada de miedo y utiliza esa evidencia, esa memoria para proyectársele a ese escenario. Así es como la culpa, el miedo se recicla.

Sin embargo, ese reciclaje solamente tiene lugar cuando en ves de vivir el momento presente libre de interpretaciones, se juzga el momento presente en función a una memoria de un pasado. Entonces, pedir ayuda es simplemente ser consciente y observar como la mente, por habito, quiere traer a esta experiencia presente alguna memoria, y así en este momento percatarse y permitirse que se restablezca a la cordura. Restablecer la cordura es simplemente vivir la experiencia presente despojada de significado. Eso es todo. Eso es lo que en enseñanzas de contexto no-dual se le conoce como perdonar.

Perdonar simplemente es abrirme a este instante despojándole de todo significado. Cuando no hay significado no hay miedo, y por consiguiente, lo único que puede experimentarse es amor. Como podemos ver, amor no es algo que yo siento hacia otro ser humano o hacia otro objeto. Amor es la experiencia misma de este instante despojada de interpretaciones personales, despojada de significado. Porque, de nuevo, sin significado no puede existir miedo.

Eso es a lo que le llamó vivir en amor. Lo que dificulta la obviedad de esto que comparto es que quiere ser entendido con la mente que está identificada con este “yo” (ser humano, cuerpo separado). Esa identificación con este “yo” es lo que da lugar a la carencia (experiencia de separación, miedo). Por eso esa identificación con un "yo" está en una constante búsqueda del placer para satisfacer sus necesidades de la misma manera que evita el dolor para huir de aquello que pueda hacerle daño.

Pero volviendo al tema en discusión, todas esas son simplemente interpretaciones. El placer al igual que el dolor forman parte de un movimiento que se experimenta en el presente, pero que no tienen la capacidad de afectar el amor y la paz que Soy si las despojó de significado. Sólo son como nubes pasajeras que forman parte de la experiencia presente, pero que no me distraen de mi centro. Sólo cuando hay un “yo” que se adueña de ellas es que surge el problema. Nisargadatta Majarah solia decir, como sugerencia para ir entrenando la mente a dejar de identificarse con su experiencia de un “yo”, que en vez de decir, “yo siento tristeza” decir, “tristeza surge”, o “yo siento rabia”, decir, “rabia surge” y así sucesivamente.

¡OJO! Esto no es una “técnica” ni un ejercicio para intentar alcanzar ningún estado de conciencia ni nada así por el estilo. Son sugerencias verbales que él compartía para entrenar la mente a soltar el hábito de identificarse con los pensamientos, sensaciones, o experiencias como si fuesen suyas.

Porque lo que se está intentando decir, y aquí es donde este escrito se vuelve mas abstracto, que con la mente intelectual no se puede entender ni concebir lo que aquí se postula dado que ese sería el desasimiento de la mente. Otra manera de decirlo, sería la muerte del “yo” tal como me percibo, porque la realidad es, que aquí ¡no hay nadie!

Estas palabras no están siendo escritas para que ningún “individuo” las “entienda”. Son simplemente señaladores que apuntan en dirección hacia Eso (letra mayúscula) que no se puede nombrar, solo que para efectos de lenguaje se le conoce como la Verdad, Dios, Amor, Esencia, etc. Pero que, de nuevo, no puede ser nombrado porque no es un objeto cuantificable. Simplemente Es.

Por consiguiente, estas palabras primero serán leídas por “aquellos” que la conciencia los haya llevado a leerlas, y serán comprendidas por “aquellos” que estén listos para esta comprensión. Y la palabra aquellos se pone entre comillas, porque una vez más, ¡aquí no hay nadie! Ni siguiera hay un “yo” que las está escribiendo. Escribir ocurre como parte de la experiencia presente, que no tiene nada que ver “conmigo”. Es, simplemente, lo que aparentemente “ocurre”.

No intentes entender estas palabras. Siéntelas a ver hacia dónde te llevan. Pueda que algunas personas las lleve a un espacio de vacío y liberación momentánea porque suscitan el recuerdo de la mente no identificada, de la experiencia de totalidad, donde no hay una identificación con un “yo”, donde lo que hay es apertura, plenitud total, completa integridad. Y esto no será algo que la persona podrá describir. De la misma manera, pueda que a otras las ponga en contacto con un miedo atroz por temor a perder su identidad, la que tanto atesoran, la que no querrían soltar por nada del mundo. Es irrelevante, las palabras, como mencioné, como señaladores, solo apuntan.

El que esté listo le podrá sacar provecho a los señaladores que surgen en cada instante, en cada momento. Eso me recuerda el extracto en la Biblia que decía: "Preguntado por los fariseos, cuándo había de venir el reino de Dios, les respondió y dijo: El reino de Dios no vendrá con advertencia, ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el reino de Dios está entre vosotros." [Lucas 17:20-21]

Otra manera de decirlo sería, el Reino, el Amor, Eso que Eres, no lo vas a “encontrar” mientras lo busques. Porque la búsqueda es la negación de lo que eres. El que busca no se percata de lo que es. Es como la luz hacer la siguiente pregunta, “¿Dónde está la luz?”. ¿Qué posible contestación se le podría dar? Ninguna. Solo tiene que percatarse de que es luz, y eso solo empieza a tiene lugar cuando se deshace la pregunta. El deshacimiento de la pregunta da lugar al deshacimiento del “yo” que hace la pregunta. Y aunque para el “yo” que me he creído ser es una muerte, para lo que Realmente Soy, es liberación. Es Amor en su única expresión.

La pregunta que ahora puede surgir, aunque ya la contesté, es, ¿cómo puedo sentir ese amor que soy mientras me experimento como un cuerpo, aun siendo consciente de que no soy un cuerpo?

El Amor con letra mayúscula no se puede experimentar mientras se sostiene la identidad de un cuerpo. Pero los residuos de ese amor, solo que ahora voy a utilizar letra minúscula para hablar de ese amor, se experimentan, como comencé con este escrito, pidiendo ayuda. ¿Y cómo se pide ayuda? Volviendo a lo que ya mencioné, despojando la experiencia presente de significado. Donde no hay significado no hay miedo porque no hay memoria. Al no haber memoria lo que hay es presencia. Y en la presencia solo hay paz, solo hay amor.

#nickarandes


Monday, September 23, 2019

¿El Silencio da Respuestas o No?

Hace poco subí un escrito con una foto que decía: "En el silencio no existen las contestaciones, simplemente se acaban las preguntas."

En los comentarios surgió la siguiente pregunta:

Pregunta: " ¿El silencio da respuestas o no?"

Comentario: El silencio no da respuestas porque para que haya una respuesta tiene que primero haber una pregunta. Y la pregunta surge de la idea de un "yo" separado que pregunta buscando una respuesta. Y ese nunca encontrará respuestas porque una respuesta para ese "yo" solo corrobora la creencia de que ese "yo" existe.

El mensaje es que no hay un "yo". El silencio no es un silencio en donde no hay ruido, o en donde un "yo" experimenta "paz" o "tranquilidad". No es un silencio conceptual. Silencio en el contexto que aquí se usa es cuando la mente intelectual se sale del medio. Y si no hay mente intelectual, no hay palabras, no hay nada, y por eso es que de esto no se puede hablar.

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Saturday, September 21, 2019

Deja Que El Ser Maneje La Mente

La mente se pregunta, ¿cómo me las arreglaré si permanezco vacío? Deja que el Ser maneje la mente, si es que existe tal cosa ". -Mooji

Comentario: Cuando hay una fuerte identificación con el personaje “yo”; el que se percibe como algo “separado” del todo, el qué tiene que “buscarse la vida”, el que tiene que “funcionar” en este “mundo”, el que cree tener que “saber” cuales son las “decisiones a tomar” en cada momento que sean las “correctas” para su bienestar, y así sucesivamente, se pasa completamente por alto que su aparente existencia aquí es una proyección del Ser.

La mente a la que aquí nos referimos es la parte intelectual y conceptual que interpreta, que intenta entender, otorgándole significado a todo lo que se percibe. Pues es así como sigue sosteniendo su identidad como mente, como un “yo” que “sabe”, que “entiende”, pasando por alto el hecho de que ese “yo”, esa mente de la que aquí se habla no existe. Como cuando uno está durmiendo y sueña. En el sueño, aunque se percibe un personaje que habla, que interactúa con “otros”, que piensa, que analiza, etc., la realidad es que nada existe. Todo es una imagen proyectada carente de sustento, carente de sustancia, aun cuando para la mente que sueña el sueño, el sueño parece ser muy real y solido.

Entonces, aunque al no ser el hacedor, nos soy “yo” el que decido si me voy a identificar con la mente soñadora o no, a lo que estás palabras apuntan es en dirección a reconocer que “aquí” no hay nada que “hacer”, aun cuando el personaje “yo” se encuentre “haciendo” cosas. Esta comprensión quita un gran peso de encima. En mi caso, observo como la vida me vive. No tengo ni la mas remota idea de que va a acontecer en cada instante, aunque a veces aparente que sí. En resumidas cuentas, solo sé que aquello que me vive sí sabe lo que hace. Pues, “¿Qué no ibas a poder aceptar si supieses que todo cuanto sucede, todo acontecimiento, pasado, presente y por venir; es amorosamente planeado por Aquel cuyo único propósito es tu bien?” (W-pI.135.18:1 UCDM)

Cuando ese extracto de Un curso de Milagros dice, “…cuyo único propósito es tu bien”, no habla en función a lo que se le conoce como “bien” o “mal” en el mundo. Sino, mas bien, todo ocurre para beneficio del despertar de la conciencia.

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Monday, September 16, 2019

Atendiendo a Tu Felicidad

En este escrito tengo que ser muy cuidadoso porque fácilmente puede confundirse la felicidad con la búsqueda del placer. En un principio, cuando la mente se identifica con un personaje “yo”, con la creencia de ser un cuerpo, se la pasa en una constante búsqueda del placer y evitando el dolor, creyendo que el placer es “felicidad”.

En el momento que comienza un despertar de conciencia, la identidad como ser humano empieza a ser cuestionada. Este proceso puede experimentarse en ocasiones como doloroso, desconcertante, confuso, hasta deprimente. Y no es porque tenga que ser así, sino porque los conceptos, creencias, limitaciones con las que la mente se había identificado para sostener la percepción de un individuo separado se empieza a desmoronar.

Una vez la mente va aclimatándose, soltando todo sentido de identidad personal a esta nueva comprensión, atender su felicidad no es una búsqueda de más placer. Es simplemente disfrutar del momento presente, atendiendo a los deseos que espontáneamente surgen, libre de culpa, libre de ideas preconcebidas basadas en condicionamiento pasado.

En el camino "espiritual" esto tiende a generar confusión debido a que la espiritualidad está llena de conceptos sobre lo que es ser “espiritual” y lo que no. Empieza uno entonces a actuar en función a esos conceptos en vez de actuar en función a algo que realmente le gustaría hacer. Porque cree que si hace eso que tanto desea su concepto de espiritualidad estaría amenazado. Inclusive, algunos podrían creer que están retrasando en vez de avanzando, sin darse cuenta que es lo opuesto. Aunque la realidad es, no existe ni "avance" ni "retraso". Pero me permití utilizar esos conceptos para efectos de este escrito.

Un ejemplo sería, utilizando mi experiencia, la espiritualidad podría decir que si se hace algo con el cuerpo eso implica que no estoy siendo “espiritual”, que estoy alimentando al ego, y empiezo a evitar las cosas que me gustaría hacer que involucren al cuerpo para no sacrificar mi espiritualidad. En mi caso, a mi me gusta cuidar del cuerpo y hacer ejercicio. Y lo que he ido observando, es que, si deseo hacer ejercicio, y por ser “espiritual” intento evadir ese deseo, no estoy atendiendo a lo que en ese momento pueda hacerme sentir bien, y termino sintiendo resentimiento, por consiguiente, proyectándoselo a personas. Reacciono a ellas, las juzgo, etc.

Lo paradójico, que también he ido observando, es que cuando atiendo a mi felicidad, sea como sea que se quiera demostrar, tiendo a ser mas amoroso con el resto de las personas. No porque soy mas “espiritual”, sino porque estoy siendo honesto conmigo mismo. Y si por alguna razón en el camino toque que no desee hacer ejercicio, no por obligación o sacrificio en base a alguna enseñanza “espiritual”, sino que para atender a mi felicidad ya el deseo de hacer ejercicio no surja, naturalmente dejaré de hacer ejercicio.

En ese sentido, utilizando otro ejemplo, si me forzó a meditar, aunque eso no es algo que honestamente desee, tampoco estoy atendiendo a mi felicidad, y voy a terminar resintiendo la meditación. A lo que voy es, no hay reglas. Gautam Sadcheva una vez dijo, "las reglas para la meditación, es que no hay reglas". Impones una regla, ya no hay meditación, lo que hay es manipulación. Porque deja de ser algo natural. Lo natural es este momento por el mero hecho de ser. Y si en el momento, lo natural es meditar, meditarás, y no habra ninguna sensación de obligación ni sacrificio. Esa ha sido mi experiencia, que no es la verdad absoluta, solo mi experiencia.

Cuando a Ramesh Balsekar le preguntaron qué hizo él para llegar a esa comprensión que algunos le llaman “iluminación”, él simplemente contestó, “atender a mi felicidad”. Algunas personas argumentarían que hay sabios que lo dejaron todo a un lado en pos de la “iluminación”. Cuando yo estudio a esos sabios, y no estoy hablando de todo aquel que se considera “gurú”. Estoy hablando de sabios que su ejemplo demuestra su comprensión, Nisargadatta Majarah, Ramana Majarshi, Papaji, Krishnamurti, y muchos que no necesito mencionar, es porque en ellos surgió un deseo profundo por la Verdad. En otras palabras, su felicidad era el deseo por la Verdad. Por lo tanto, no hubo sacrificio, no hubo perdida. Su corazón le llevaba naturalmente en esa dirección.

Para otros atender su felicidad pueda que tenga lugar en medio de un gimnasio haciendo repeticiones de levantar 80 kilos. O mientras cocinan. Para otros pueda ser el hecho de no querer tener hijos. Para otros pueda ser empezar una empresa, y para otros el dejarlo todo, agarrar una mochila y explorar el mundo. Y al atender su felicidad, pueda que empiecen a tocar con ese amor que los conduzca entonces a soltarlo todo, si eso tiene que tener lugar. ¿Qué diferencia hay?

Para mi, la ruta mas directa al Amor (Dios) es la felicidad, no el sacrificio. Por lo tanto, ¿qué te hace feliz? Y de nuevo, no estoy hablando de que algo en el mundo te pueda hacer feliz. Estoy hablando de ser honesto con uno mismo. Este mensaje no va a personas que no están en el camino a despertar. Porque confundirán la felicidad con la búsqueda del placer. Este mensaje va a personas que experimentan confusión sobre si lo que hacen es “espiritual” o no. Es muy simple. Me levanto en la mañana, y lo que surge de mi es, “solo se hace Su Voluntad. Mi deseo profundo es perdonar”. Una vez esa intención está claramente establecida, hago lo que felizmente deseo hacer, sin catalogarlo como “espiritual” o no.

Habiendo dicho eso, salgo ahora a un puesto que está cerca que hacen licuados con Proteína de nutrición, y al gimnasio. ¿Por qué? Porque, aunque conceptualmente sé que mi felicidad no se derive de ello, siendo honesto conmigo mismo, me apetece. Y no tengo que cuestionar si es un avance o un retraso, es, simplemente, lo-que-es, hasta que la vida me dirija a hacer otra cosa.

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Friday, September 13, 2019

La Vida Es Este Instante

La vida es este instante. No existe otro instante que no sea éste. ¿Cuál, entonces, podría ser el único problema con este instante? El significado que la mente le proyecta. Si la mente le proyecta un significado que nos gusta se experimenta “placer” en este instante, que es, lo que culturalmente hemos aprendido a identificar como "felicidad". Si la mente le proyecta un significado que no nos gusta, experimentamos dolor en este instante, y es, lo que culturalmente hemos aprendido a identificar con lo que conocemos como "infelicidad".

Si, no obstante, no se le proyecta significado a este instante, lo que se experimenta es paz interior. La razón por la cual puse la palabra felicidad e infelicidad entre comillas es porque la verdadera felicidad de la que estamos hablando es permanente. Y esa permanencia de felicidad sólo se experimenta cuando la mente no está identificada, ni con el placer, ni con el dolor debido al dejar de proyectarle significado al momento presente. Simplemente, al estar en total aceptación de Lo-que-Es, eso es paz interior.

Por eso se puede deducir que paz interior y felicidad son uno y lo mismo. Y cuando hablo de dolor y placer, no estoy hablando de una sensación física. Porque la experiencia humana es dolor y placer. Estoy hablando más bien de una interpretación psicológica.

Cuando expongo este tipo de planteamiento, la pregunta que constantemente surge es, ¿y por qué, aunque entiendo esto teóricamente, aun así, se me dificulta experimentar esa paz, esa felicidad, sobre todo cuando en mi experiencia presente se perciben dificultades?

La contestación simple y directa es, a la que me refiero como la superficial, porque no hay confianza en la vida. Dije la superficial porque todavía hay una identificación con un "yo", con un "personaje" que aparenta estar "viviendo" esta experiencia, y desde ese espacio de confianza el personaje aparenta tener la opción de vivir la experiencia presente libre de sufrimiento.

Pero cuando lo llevamos a lo más abstracto, que va más en acorde a la Verdad (letra mayúscula) a nuestra esencia como Ser, a eso que trasciende la condición, o la experiencia "humana", es cuando la mente se convierte en la testigo de la experiencia, y no hay una identificación con este personaje “yo”, no hay una identificación con el cuerpo como “mi realidad”. Sino, más bien, hay una experiencia humana, pero no una identificación con ella.

Esto no implica que el personaje dejará de tener problemas en el mundo, o que no sentirá las mismas cosas que todo ser humano siente, o que no verá las cosas que cualquier otra persona ve. La única diferencia, es que mientras viva cualquiera que sea la experiencia, se genera un espacio de no identificación con el “yo”, en el cual las cosas ocurren, pero no se perciben como que le están ocurriendo al “personaje”. Simplemente forman parte del ocurrir de la experiencia presente.

Es como decir, “yo” no siento dolor. Dolor ocurre. “Yo” no sufro, sufrimiento ocurre. “Yo” no soy feliz o infeliz, felicidad o infelicidad ocurre. Nadie me esta haciendo nada a “mi”, solo se observa un ocurrir tener lugar. “Yo” no tengo, ni dejo de tener nada. Tener o no tener es un ocurrir que tiene lugar. “Mi” cuerpo no muere o nace, este cuerpo aparenta “nacer” y aparente “morir”. Ahora mismo, “yo” no soy el “autor” de estas palabras. Palabras se escriben, solo que aparenta como que surge de “mi”, pero la realidad es, este escribir es un ocurrir. Y todo en la vida es un ocurrir, que si se le despoja de significado, lo que hay es paz (felicidad) con Lo-que-Es, aun si en Lo-que-Es se experimenta dolor o placer.

Estoy utilizando palabras para intentar explicar o describir lo inexplicable. Y es por eso que las palabras sólo apuntan en una dirección, pero la experiencia es algo que tiene lugar por sí solo. Palabras apuntan en dirección a Eso (letra mayúscula) de lo que no se puede hablar. Porque hablar de ello, inclusive intentar explicarlo, tiene que haber una identificación con un “yo” que habla de ello o que lo explica. Y de nuevo, es aquí donde ya las palabras no sirven. Lo único que se exhorta es, permanecer en silencio.

Y no es ese “yo” que permanece en silencio. Ni siquiera permanecer en silencio para intentar tener una experiencia. El silencio es la naturaleza del Ser, y todo lo que tiene que ver con esta experiencia física, es lo que se le conoce en el Advaita como la conciencia identificada (ego). Pero, de nuevo, aquí ya las palabras no sirven de nada, salvo que para seguir distrayendo a la mente.

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Wednesday, September 11, 2019

Diga Lo Que Diga, Siempre Voy a Perder

Toda filosofía no-dual siempre habla de que sólo hay una Mente, una Conciencia (Dios). En el budismo se habla de que sólo hay un ego que aparenta ser muchos. En la Biblia se habla de que “en la medida que juzgas serás juzgado”, al igual que “yo y el Padre uno somos.” (utilicé extractos de la Biblia, ya que, aunque la Biblia sea dual, el mensaje de Jesús en su esencia apuntaba hacia la no-dualidad). En el Advaita se habla de que sólo hay Conciencia y Conciencia es lo único que hay. Uno de los muchos extractos de una enseñanza titulada un curso de Milagros dice, "El secreto de la salvación no es sino éste: que eres tú el que se está haciendo todo esto a sí mismo. [..] Pues no reaccionarías en absoluto ante las figuras de un sueño si supieses que eres tú el que lo está soñando. " T-27.VIII.10:1 [..] 6 Y podría seguir citando extractos de toda filosofía de contenido espiritual y encontraremos como todas apuntan en dirección hacia nuestra Verdadera Esencia (no-dual).

Entonces, ¿por qué he titulado este escrito, “diga lo que diga, siempre voy a perder”? En los últimos años he observado mas detenidamente como a veces experimentaba conflicto interno cuando intentaba expresar mi punto de vista. Obviamente, si creo que mi punto de vista es el “correcto”, siempre habrá conflicto. Pero a lo que voy es, aun, cuando quizás haya visto muchas cosas que se hacen con la espiritualidad, incluso, obvias tergiversaciones de enseñanzas, no importa si expongo mi punto de vista, siempre voy a perder. Porque si todo lo que tiene lugar es una proyección, y es conmigo con quien estoy interactuando, si hay conflicto en mi, ese conflicto se lo voy a proyectar a cualquier imagen que se perciba como algo “aparte” de mi, y es como si a esa imagen le diese un guion que dijese, “diga lo que diga, tienes que contradecirme, tienes que atacarme”. Entonces, cuando me encuentro intentando hacer que esa imagen “entienda” lo que le comparto, y no lo hace, o me contradice, o me ataca, me siento “mal”. Pues no me estoy dando cuenta de que esa imagen solo estaba reflejando mi deseo de sentirme atacado, mi deseo de sentirme mal, mi deseo de sentirme separado.

Y aunque lo sepa conscientemente, es muy curioso como me he visto caer en el juego. Por ejemplo. Hace un tiempo atrás estaba hablando con una persona, y esa persona me compartía lo que había perdonado, lo que había sanado, etc. Lo curioso, sólo alguien que se percibe como persona dice, “’yo’ he perdonado” o “’yo’ he sanado”, y así sucesivamente. Era obvio que esa persona no era consciente de que la no dualidad implica que no hay un “yo” que hace nada. Pero de eso no se puede hablar porque eso implicaría que hay un “yo” hablando de ello. ¿Ven la trampa y la paradoja?

Así que, me encontraba intentando explicarle que siempre y cuando haya una identificación con un “yo” que dice que ha “perdonado” o “sanado” o lo que sea, sigue siendo el ego. Porque, aunque desde su experiencia humana pueda que sí haya experimentado algunas experiencias de perdón y sanación, a lo que voy es, no dualidad implica la ausencia de un “yo” separado. Y la experiencia humana, es una experiencia de separación. Por eso es que se dice que los sabios permanecen en silencio. No implica que no hablen cuando se tenga que hablar. Pero es un silencio que implica observación.

Pues observaba como esa persona estaba reaccionando a mi planteamiento, y podía sentir esta resistencia en la boca del estómago. Se podía sentir una tensión en nuestro compartir. Y mientras más intentaba explicarle, mas surgía su resistencia. Según esa sensación iba escalando en intensidad, observaba como una parte de mi mente me decía, “¡Cállate la boca! ¡Estás argumentando contigo mismo! No importa lo que digas ¡vas a perder! ¡Cállate ya!” Y sin embargo, aun sabiendo eso, no podía parar, hasta que en su momento, ¡GRACIAS A DIOS!, la conciencia a través de mi cedió.

Y empecé a escucharla, y permitir que dijese lo que quisiera, pero no como una forma de arrogancia, sino que desde una comprensión que me recordaba, “No tienes que defender ningún punto de vista. La realidad es que ahí no hay nadie. Esa proyección te ha puesto en contacto con tu propia impaciencia, con tu propia frustración, con tu propio sentido de impotencia. Agradece ese regalo.”

Y observé como sentí una calma en mi. No tenía nada mas que decir. Ni siquiera quería decir nada. Solo deseaba estar en paz conmigo mismo y con esa persona. Luego, cuando observé una sensación de culpa querer salir diciendo, “otra vez la fastidiaste. ¿Por qué no te callaste desde un principio…? Bla, bla, bla. Ahí la comprensión de no ser el hacedor tomó rienda de la mente. La culpa se cayó en unos minutos, porque sabía que esa conversación tuvo que tener lugar exactamente como tuvo que ser acorde a un plan que va mas allá de mi comprensión.

Eso es para mi, tomar conciencia. Pero el mensaje que quería compartir aquí es, siempre estoy interactuando conmigo mismo. Y si hay resistencia en mi, las proyecciones en el mundo me las van a mostrar. Y si quiero compartir un punto de vista, que recuerde que lo que tengo en frente es un espejo. Y por mas que mi “argumento” tenga validez, no importa lo que diga, siempre voy a perder. Porque si el espejo refleja mi estado de conciencia, solo tengo que atender a como me siento en ese momento. Y en mi experiencia, y solo hablo de mi experiencia, cuando siento amor en mi, no tengo necesidad de compartir mi punto de vista ni de convencer a nadie de nada. Ni siquiera entrar en conversaciones que pueden generar conflicto o separación, independientemente de que tenga o no la razón. Inclusive, le doy la razón a la persona con la que esté hablando, aun cuando desde mi prisma esa persona no la tenga, porque ya el deseo es el de amar, no el de separar, si es que yo quiero estar en paz y ser feliz.

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Monday, September 9, 2019

¿Es Normal Empezarse A Preguntar ... Ahora Que Sigue?

Pregunta: “Nick, cuando se deja de sostener todo aquello a lo que uno se aferra, ¿es normal empezarse a preguntar ... Ahora que sigue?”

Comentario: Si la pregunta “¿y ahora qué?” surge, eso implica que no ha ocurrido un desapego total. Esa pregunta implica un estado de insatisfacción con la experiencia presente que se quiere llenar a raíz de “hacer algo”. Cuando hay un desapego total, y la mente descansa en la paz de la experiencia presente, deseos de hacer cosas surgirán si tienen que surgir, sólo que se verán como inspiraciones espontáneas del momento y no como necesidades para llenar un vacío.

Por ejemplo, yo no me siento necesitado de escribir palabras porque me sienta aburrido o porque quiera llenar una sensación de vacío. Simplemente observo como el personaje “yo”, en cada instante, se siente inspirado, o a hacer cosas, o a no hacer nada. Es así como se desenvuelve la vida de este personaje “yo”.

Por lo general, no siempre, cuando gente hace ese tipo de pregunta, suele ser porque están intentando ellos mismos soltar, ya sea porque han escuchado algunas filosofías espirituales decir que eso es algo que uno tiene que hacer, o porque están cansadas de sufrir.

Aquí se reconoce el soltar como una DES-CRIPCIÓN de lo que tiene que tener lugar para que la mente deje de sufrir. No como una PRES-CRIPCIÓN de algo que tú tienes que hacer. En mi experiencia, qué no estoy asumiendo que sea la verdad absoluta, sólo he podido soltar cuando aquello a lo que me aferraba dejó de tener valor para mí. Lo que he podido soltar en el mundo no ha sido a raíz de una enseñanza que me diga, “suelta”, ní a raíz de algo que yo haya tenido que “hacer”. Simplemente, repito, cuando eso a lo que antes me aferraba tenía valor para mí, me era imposible soltarlo, no importa que practica hiciese ni cuantas horas me dedique a meditar sobre ello.

Por eso es que es simple. No requiere nada de mí, salvo tener mis prioridades claras. Y lo curioso del caso, la vida nunca me pidió que “sacrificarse” nada. Lo que quiero decir es, si todavía tengo un deseo hacia algo del mundo, puede ser honrado sin sentirme culpable por ello. Sólo que, tarde o temprano, tendré que caer en cuenta que sufriré si hay un apego, si valoro lo que sea que este mundo pueda ofrecer.

En resumidas cuentas, no hay contestación especifica a tu pregunta, salvo que, si te encuentras en ese espacio de no saber qué hacer, mi experiencia ha sido que no hay nada que hacer. Y lo único que puedo hacer es, vivir la experiencia presente confiando en la sabiduría de la vida. Si me siento inspirado hacer algo lo hago. Si no me siento inspirado a hacer nada, no hago nada. Pues, al final de cuentas, y aquí viene la gran paradoja, “yo” como “personaje” no puedo hacer nada por “voluntad personal”. Porque “yo” no soy quien hago nada, la vida es la que, a través de “mi”, se está haciendo.

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Sunday, September 8, 2019

¿Has Tenido La Sensación De Estar En La Fase Oscura Del Alma?

Pregunta: “A veces has tenido la sensación de estar en la fase oscura del alma? Yo estoy hoy así. No le saco sentido a nada.”

Comentario: Voy a compartir mi experiencia, la cual no quiere decir que sea la verdad absoluta. Es simplemente mi experiencia y mi comprensión. Si te sirve aplícala y si no descártala. Aquí va. La experiencia humana es una experiencia de “individualidad”, “separación”. Me percibo como un “cuerpo separado” de todo; por consiguiente me percibo carente, incompleto, y necesitado. Esto no es ni malo ni bueno. Simplemente es la experiencia humana.

Al ser humano sentirse de esa manera, el impulso que surge es el de buscar esa sensación de sentirse pleno, y lo hace a raíz de llenarse de experiencias en el mundo. Dado ese el caso, el mundo físico cobra un “sentido”; el de convertirse en el “suplidor” de todo aquello que me “falta”. Por ejemplo, el amor que creo que me falta lo busco en las relaciones interpersonales. La “plenitud”, o inclusive, “seguridad” y “bienestar” qué creo que me falta la busco a raíz de la adquisición de mucho dinero. La valía que creo que me falta la busco a raíz de reconocimiento, estatus, logros personales, y así sucesivamente. Y, de nuevo, todo eso le da “sentido” a la vida.

Aquí el ser humano se encuentra en una de dos tesituras. Una es, alcanza todo lo que tanto buscaba, pero todavía no se siente pleno. En algunos casos esto puede generar una sensación apática, depresiva, incluso suicida. La otra tesitura es que el individuo no alcanza nada de lo que deseaba, o quizás, algunas cosas, y vive con la esperanza de que cuando obtenga eso que busca podrá entonces sentir esa sensación de plenitud.

En esta segunda tesitura, aunque pueda ser una constante lucha por alcanzar algo, esa constante lucha se convierte en el "sentido" de su vida hasta que se cansa y no puede más. Ahí, el individuo tiende a resignarse, y por lo general, aunque no siempre, pueda que termine conformándose con lo que tiene, aunque, al igual que el que lo ha alcanzado "todo" a nivel material, no es feliz.

En la superficie esas dos tesituras pueda que se perciban como negativas. Pero la realidad, es que son OPORTUNIDADES MARAVILLOSAS para que el individuo deje de prestar atención al mundo, y a raíz de una rendición total, dirija toda su atención hacia el interior de manera que, por experiencia misma, pueda percatarse de qué todo eso que estaba buscando “afuera” forma parte de su esencia natural.

Aquí es donde se podría decir que la “fase oscura del alma” aplica. Esa fase no es en realidad necesaria para poder ser uno consciente de su plenitud. Pero como hay una identificación tan fuerte con la experiencia “individual”, dejar todo eso, que en un principio se buscaba “afuera”, se percibe como un “sacrificio”, como una “pérdida”. Y eso es lo que genera esa confusión que en un principio se percibe como la noche oscura del alma. Porque lo que en realidad está perdiendo es su sentido de identidad. Recordemos que la búsqueda de cosas en el mundo sólo sirven para sostener nuestro sentido de identidad.

Utilizando ejemplos mundanos, una madre que se dedicó toda su vida a criar a sus hijos cree que su sentido de identidad es, “soy una madre”. Cuando los hijos se van de la casa se deprime porque ha perdido su sentido de identidad. Ya no sabe quien es. Un hombre que toda su vida trabajó como dueño de una empresa, su sentido de identidad es, “soy empresario”. Si se retira o pierde la empresa, deprimido dice, “ya no soy un empresario” por consiguiente ha perdido mi sentido de identidad. Pero ni la mujer es madre ni el hombre es empresario. Y para llevarlo a un nivel más profundo y más abstracto, ni la mujer es “mujer” ni el hombre es “hombre”. Los dos son diferentes aspectos de la conciencia, pero que en realidad son la conciencia misma. Y de la ÚNICA manera que se van a sentir verdaderamente plenos es cuando toman consciencia de que son conciencia, no "individuos separados".

Cuando empieza a haber un despertar de conciencia, es como que la mente ahora se experimenta oscilando entre dos mundos. El mundo interno, la verdadera paz, se empieza a desear profundamente mientras que simultáneamente el mundo “externo”, del cual se deriva nuestro ilusorio sentido de identidad, no se quiere soltar. Por que, de nuevo, he derivado mi sentido de “identidad” con lo que hago, con lo que tengo, con lo que obtengo del mundo, etc. Dicho de otra manera, o añadiéndole a lo dicho,no solo soy un “ser humano”, sino que también, soy, papá, mamá, mujer, hombre, exitoso, fracasado, empresario, abogada, medico, arquitecta, deportista, actor, mendigo, bonito, feo, gordo, flaco, y la lista de etiquetas que se le adjudica al ser humano es infinita. Pero todos, al igual que el ser humano mismo, son falsas.

Para efectos de estudiantes de Un curso de Milagros, hay un extracto que resume lo que acabo de decir sobre la oscilación entre dos mundos de la siguiente manera (añadí lo que aparece en paréntesis), “A la larga, todo el mundo empieza a reconocer, por muy vagamente que sea, que tiene que haber un camino mejor. A medida que este reconocimiento se arraiga más, acaba por convertirse en un punto decisivo en la vida de cada persona. Esto finalmente vuelve a despertar la visión espiritual y, al mismo tiempo, mitiga el apego a la visión física. ESTE ALTERNAR ENTRE LOS DOS NIVELES DE PERCEPCIÓN (entre dos mundos) SE EXPERIMENTA NORMALMENTE COMO UN CONFLICTO QUE PUEDE LLEGAR A SER MUY AGUDO. Aun así, el desenlace final es tan inevitable como Dios.” T-2.III.3:6-10

Puse en letra mayúscula la oración que enfoca sobre el tema que estoy compartiendo. Sin embargo, observa que la oración que finaliza ese extracto dice que "el desenlace final es tan inevitable como Dios". Es una forma de decir que, aunque estemos atravesando la noche oscura del alma, el desenlace final va a ser la paz de Dios. Sólo que, obviamente, mientras ese túnel se está atravesando no aparenta ser así. Y aquí es donde se requiere fe y confianza en el proceso.

Entonces, volviendo a tu pregunta, mi experiencia me sigue mostrando que según la paz se va asentando en la mente, en la que cada vez más hay un reconocimiento de que este mundo no tiene nada que yo desee, no porque sienta que estoy "sacrificando" o "perdiendo" algo, sino, porque ya la paz empieza a ser prioridad, el personaje “yo” continúa teniendo la experiencia dual que forma parte de este mundo. Tiene placeres y dolores, surgen deseos, surgen sensaciones, pero deja de haber un apego a todo ello. Y lo paradójico, es que puedo disfrutar de este mundo como parte de la experiencia que va teniendo lugar en el presente, que a su vez, como escenas pasajeras, se sueltan. Cuando cierro los ojos y me acuesto a dormir, da igual si me levanto al otro día o no. Ahora la “vida”, mientras esta condición humana siga siendo mi experiencia, simplemente se vive, se disfruta, se experimenta. Y todo eso sucede libre de sufrimiento.

Y toda experiencia es una experiencia nueva. Que sé que no va a durar en el tiempo. Sólo se vive y se experimenta mientras ocurre. No sé si la vida me lleve a una experiencia que se le pueda considerar “noche oscura del alma” como indicativo, o indicio a una comprensión o una experiencia más profunda de este camino. La realidad es que no lo sé, y honestamente, tampoco me importa. Pero para mí, a raíz de esta comprensión de la que estoy compartiendo, la vida no tiene ningún sentido ni tampoco deseo que lo tenga. El único sentido, si vamos a utilizar es expresión, que la vida tiene para mi, es la experiencia profunda de paz que se experimenta en este instante presente cuando la mente se libera de todo apego a este mundo, cuando se libera de todo significado.

Si tu deseo, todavía, es el de la búsqueda del placer y de cosas en este mundo, este escrito no te servirá de nada. Pueda que en esta experiencia de “vida” ilusoria algunas personas que lean este escrito no les tocará priorizar su paz interior. Quizás se la pasarán toda su vida en búsqueda de aquello que crean pueda hacerles ”feliz”. Sólo que, como la verdadera felicidad y plenitud es lo que somos, buscarla en “otro lugar” que no se en el interior, aunque en ocasiones se pueda experimentar una sensación temporal de placer cuando los deseos se cumplen, el dolor continuará acechando. Por eso Nisargadatta Majaraj decía que el placer es nada más que el espacio entre dos dolores. Y para estudiantes de Un curso de Milagros hay un extracto que dice, “Si quieres ser como yo, te ayudaré, pues sé que somos iguales. Si quieres ser dife¬rente, aguardaré hasta que cambies de parecer.” T-8.IV.6:3-4

Yo me la he pasado toda mi vida en búsqueda de la paz y la verdadera felicidad. Y cada vez la voy reconociendo más en mi, cuando, paradójicamente, dejé de buscarla “afuera”. Y esto no es algo de lo que se puede hablar. Esta será tu experiencia, cuando ya de corazón haya un deseo profundo por la paz interna. Y eso no es algo que “tú” deseas. Eso es algo que tendrá lugar a través de ti, si es lo que toca en tu guion. Y me voy a tomar la libertad de decir lo siguiente, si has hecho esa pregunta, y se te ha dirigido a leer este comentario, el deseo por la paz verdadera ya está en la conciencia colectiva empezando a priorizarse a través de ti. Ahora, es cuestión de confiar en el proceso.

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