Monday, July 15, 2019

Cuando La Mente Ama Lo Que Piensa, Ama Todo…


“Cuando la mente ama lo que piensa, ama todo lo que percibe porque todo es una proyección de lo que está adentro.” -Byron Katie

Comentario: Para mí este comentario de Byron Katie es la base de la paz y la felicidad. Elaboremos un poco sobre ello. La mente piensa todo tipo de pensamientos. El cuerpo siente todo tipo de sensaciones. El mundo tiene todo tipo de circunstancias. Y aunque todo es un pensamiento, inclusive “yo” soy un pensamiento dentro de la mente que me piensa, para efectos de este comentario utilizare conceptos como pensamientos, sensaciones y circunstancias como si las mismas fuesen diferentes entre sí; como si un pensamiento fuese algo diferente de una sensación y a su vez algo diferente de una circunstancia. Pero a final de cuentas es todo lo mismo.

Continuando con el comentario, prestemos mucha atención. Toda filosofía espiritual, de una forma u otra hace hincapié en no juzgar, y lo dice de muchas maneras, utilizando inclusive analogías, parábolas, todo tipo de ejemplos, pues sabemos que la única razón por la cual el sufrimiento tiene lugar es a raíz de una interpretación (juicio). Si no me gusta (juzgo como “negativo” “incorrecto”) lo que pienso, lo que siento, lo que ocurre en mi experiencia de vida, sufro. Si, por el contrario, me gusta (juzgo como “positivo” “correcto”) lo que siento, lo que pienso, lo que acurre en mi experiencia, aunque en la superficie aparenta como que es la clave de la felicidad, de la paz, todavía estoy distraído.

Aquí es donde se necesita profundizar. Cuando la mente se identifica con el cuerpo como su “realidad”, sea lo que sea que tanga lugar, será interpretado de manera que se experimente placer o dolor. Pero cuando la mente es consciente de su Realidad (letra mayúscula) es Mente Soñadora, donde no hay una identificación con el “cuerpo”, lo que queda es paz y aceptación de lo-que-es.

Entonces, hablando a nivel práctico, para no quedarnos con conceptos esotéricos, no es que tenga que “amar” mis pensamientos, mis circunstancias, mis sentimientos. Si sustituimos el significado a la palabra amar por aceptación, una mente que acepta lo que piensa, que acepta lo que siente, que acepta cada circunstancia, en fin, todo lo que percibe, está amando todo lo que piensa, todo lo que siente, todo lo que ocurre. Porque amor (aceptación) es lo que está adentro. Y su manera de percibir lo que piensa, lo que siente, lo que ocurre lo corrobora.

Eso es vivir en paz con lo-que-es. Eso es ser verdaderamente feliz. Porque la felicidad, la paz de la que ahora estamos hablando no es condicionada por lo que la mente piense, por lo que el cuerpo sienta, ni por lo que tenga lugar en el mundo, que como sabemos, todo en el mundo cambia. Esa paz, esa felicidad, está anclada en ese espacio interno ecuánime en el que ningún pensamiento, ninguna sensación y ninguna circunstancia puede afectar. El que está identificado con ese espacio, no puede sino amarlo (aceptarlo) todo. Y, de nuevo, amor (aceptación) es lo que va a percibir en todo, porque eso es lo que está adentro.

En ejemplo, durante mi estancia en Ciudad de México me agarro una gripe en la cual sentí mi cuerpo cortado, y la sensación, obviamente no era cómoda. No obstante, cuando se le despoja de significado a la experiencia misma, estaba amando la gripe. No implica que no tomé vitamina C, ni que tampoco me dejé de atender y cuidarme. Hice lo que cualquier persona haría para sentirse mejor, solo que, en total aceptación de lo-que-es, estuve amando todo el proceso. Y como estaba amando (aceptando) todo el proceso, porque eso es lo que estaba en mi “interior”, mi “exterior”, aunque en la superficie una mente identificada con el miedo hubiese percibido esa circunstancia como indeseable, para mí era perfecta. No hubiese querido que fuese diferente.

Entiendo que cualquiera podría decir que cuando se habla de una gripe pueda que la aceptación sea más fácil aplicar. ¿Pero que hay de una enfermedad terminal, de un gobierno corrupto, de un ataque terrorista, de personas inocentes siendo asesinadas, de la pérdida de un ser querido, etc.?

Comprendo perfectamente como una persona que se cree que su realidad es cuerpo separado se le es imposible asimilar lo que aquí se está compartiendo. Y por eso reconozco que este comentario no es para todo el mundo. Por eso hay una frase en la Biblia que dice, "aquellos que tengan un buen par de oídos que escuchen." Es otra manera de decir, aquellos que estén listos, el mensaje será comprendido. Mientras tanto, los que no estén listos continuarán el camino que tenga que recorrer hasta que a raíz de su experiencia estén preparados para una nueva comprensión.

Volviendo a la practicidad de este comentario, solo para aquellas personas que estén listas y abiertas a esta manera de vivir la vida, la cual es diametralmente opuesta a como se nos ha enseñado a vivir, todas esas circunstancias, sean cuales sean, independientemente de cuan "negativas" aparenten ser, si se les despoja de juicio (de significado), en total aceptación lo-que-es. Eso es amar (aceptar). Y dado ese el caso, no hay nada que tuviese lugar en cada experiencia que no pudiese ser amada. Eso es liberación.

#nickarandes

Friday, July 12, 2019

La Única Razón Por La Cual El “Ser Humano” Experimenta Miedo

Entrevistador: “¿Papaji, quién es usted?”
Papaji: “Yo soy Eso de la cual “tu”, “yo” y “todos” emanamos.”

Comentario: Cuando uno duerme y sueña, ¿de donde surge el sueño con todas y cada una de sus aparentes “diferentes” y “separadas” partes? De la única mente que lo está soñando. Lo que Papaji quiere decir es, solo existe Dios, Esencia, Conciencia, como se le quiera llamar, y no hay nada más. La experiencia fenoménica (la experiencia humana) es una proyección de esa única Conciencia.

Entonces, la única razón por la cual el “ser humano” experimenta miedo es porque se cree ser una entidad separada del resto, pasando completamente por alto su Realidad como Conciencia, como Dios, como Unidad. Cuando entonces se habla de silencio, no es intentar “callar” la mente. Es una manera de decir, deja de prestar atención a lo que la mente te cuenta como “realidad”, y observa cada escenario con una mente abierta, libre de conceptos y de interpretación sobre lo que crees que cada escenario significa o creer saber lo que está teniendo lugar.

Eso permite que la mente deje de poner su atención fija en la manifestación y vuelva a traer presencia de manera que sea consciente de que es Conciencia. Lo que tiende a frustrar a buscadores es que intentan llegar a ese estado de conciencia, sin darse cuenta que el querer alcanzar un estado de conciencia es el obstáculo mismo porque sigue habiendo una identificación con un “yo” que ahora quiere alcanzar algo. Esto me recuerda una conversación que Ramesh Balsekar tuvo con uno de los asistentes a una de sus charlas:

RAMESH: Mientras una persona considere el esfuerzo como su esfuerzo personal, con el propósito de lograr algo, está rechazando el poder absoluto del Todopoderoso. Mientras una persona quiera algo del Todopoderoso, está rechazando el hecho de "hágase Tu voluntad". El verdadero amor de Dios significa rendirse a Èl, sin querer nada, ni siquiera la salvación. "Allan" queriendo ser uno con Dios, ser Dios no puede suceder. Por lo tanto, ser Dios solo puede suceder cuando Allan no quiere ser uno con Dios. Y eso solo puede suceder si es la voluntad de Dios. Eso es. Esa es la última palabra, Allan.

ALLAN: Esa es la última palabra. Gracias, porque cuando me miras ...

RAMESH: Cuando te miro, Allan, ¿sabes lo que siento? Compasión profunda Eso es lo que siento. Siento profunda compasión porque Allan sigue intentando hacerlo, lo cual es imposible. Por eso sigo diciéndole a Allan: "Mientras haya un Allan que quiera ser uno con Dios, ser Dios no puede suceder". Solo puede suceder si es la voluntad de Dios. Por lo tanto, ¿hay algo que Allan pueda hacer? ¡Sí! Déjaselo a Dios. Eso es lo único que puedes hacer, dejarlo a Dios. Mientras tanto, deja que la vida pase a través de este organismo mente-cuerpo y simplemente se testigo de lo que está sucediendo.

ALLAN: Por eso creo que disfruto más y más la vida.

RAMESH: Bien, bien.
----- Final de conversación -----

Por consiguiente, la vida es mucho mas simple. Cuando hay una total aceptación de cada experiencia, de cada escenario, libre de juicios, libre de conceptos, libre de historias, la mente deja de prestar atención al “yo” y se funde con la experiencia misma. La vida se vive igual. Nada especial tiene que tener lugar. Ahora mismo, en este instante que se escriben estas palabras, lo que hay es, persona escribiendo palabras. Nada más ni nada menos. Y este acto no significa nada. No hay expectativas sobre ello. Solo escribir. La vida es así. Si tuviese expectativas o una agenda para estas palabras, se pasa por alto la espontaneidad de la experiencia y se tiñe de pensamientos “futuros”, los cuales si se cumplen el personaje “yo” se siente “bien”, y si no se cumplen el personaje “yo” se siente “mal”. Y “bien” o “mal” son interpretaciones que llevan la mente otra vez a identificarse con el personaje “yo”.

Y ya se estableció que si esa identificación con el “yo” tiene lugar, es porque esa es la voluntad de la Conciencia. Es la gran paradoja. Por lo tanto, si estoy escribiendo estas palabras, y tú las estás leyendo, digamos que la Conciencia se está recordando a si misma que su realidad es Conciencia. Y no hay que darle mas vueltas al asunto, sino que disfrutar de esa comprensión y vivir esta experiencia presente (la única que hay) despojándola de significado. Por lo menos, esa actitud permite que la paz reine en la mente mientras se vive la experiencia “humana”.

Wednesday, July 10, 2019

¿Qué Hay De La Infidelidad?


Pregunta: “Hola Nick, con el tema acerca de la infidelidad...veo mucho en este circulo; no alcanzo a ver lo que tendría que ver aquí o simplemente sucedió como tenia que ser. Es un tema silencioso. Pero que mueve muchas cosas. Te agradezco tu tiempo.”

Comentario: Primero que nada, todo sucede como tiene que suceder. Sin embargo, vamos a mirar un poco mas de cerca tu inquietud. Cuando el deseo por una relación es la búsqueda del placer, es porque la persona no se siente plena consigo misma y busca algo “fuera” de la cual derivar la satisfacción que no encuentra en si misma. Y como todo, una vez ese objeto deja de satisfacerla, necesita buscar otro, y otro, y otro, y es un circulo interminable.

Cuando el deseo profundo es la paz, ahora, la relación, o cualquier otro objeto o experiencia, cuyo propósito era llenar un vacío se le cambia el propósito y se utiliza para perdonar, para sanar. La única relación que tiene sentido y que nos puede satisfacer totalmente es nuestra relación con la Fuente, con el Ser, con Dios (con Uno mismo). No con ninguna “otra” persona u objeto. Si eso se tiene claro, ahora la infidelidad deja de ser un problema porque a la relación no se le pone limites. ¿Qué quiero decir con esto? Que tengo claro que la relación no es para adueñarme de nadie o para aprisionar a nadie, sino para expresar mi libertad de ser.

Pues si solo hay uno, los limites que le impongo a mi compañera de camino son los limites que me impongo a mi mismo. Y eso, creámoslo o no, genera resentimiento. La paradoja es, cuando uno está en una relación en la cual la pareja tiene total liberta de ser, es menos apto que la infidelidad tenga lugar. Eso no implica que la pareja no sienta el deseo por otra persona. O que uno no sienta ese deseo. Solo que el concepto infidelidad desaparece. No solo eso, si uno está claro que la única relación es consigo mismo, ¿a quién le está siendo infiel, sino que a si mismo? Por lo tanto, si la relación es con otra persona, el miedo a la infidelidad, a la perdida, todo miedo automáticamente se activa. Porque está corroborando la creencia en la separación, de que soy un ente separado de todo.

Pero cuando la relación es con la Fuente, lo paradójico es, ya no hay necesidad de una relación de “pareja”. Ya uno está pleno. Y si se da la relación de pareja, que, de hecho, hasta el concepto relación de pareja se cae, se disfruta como uno se disfruta cualquier experiencia de vida, solo que, al no haber apego ni expectativa, no hay sufrimiento. Si no hay miedo de perdida, si no hay miedo de que la otra persona se vaya o se quede, eso es paz, y esa habría de ser el objetivo, no solo de toda relación de “pareja” sino que de toda experiencia que tenga lugar en este mundo.

Por consiguiente, en vez de poner el foco en temas como la infidelidad, ¿por qué no mejor utilizar la relación para perdonar, para sanar la mente de todo miedo? Ahora toda relación tendría perfecto sentido. Inclusive el concepto de “matrimonio” se caería por su propio peso porque no se puede sostener. La taza de divorcio, que es mas de un 70% da testimonio de eso. Pero nos casamos porque creemos que eso va a “asegurar” que nuestra pareja no se va a ir con otro, o que no nos será “infiel”.

La realidad es, no hay garantías en este mundo, solo experiencias. Y si el enfoque es en la Verdad, en Dios, en la Fuente, por lo menos las experiencias del mundo dejan de ser distracción a la paz, al amor, a la verdadera felicidad al cambiarles su propósito, el cual es ¡soltarlo todo! Cuando sueltas experimentas paz, cuando te aferras experimentas sufrimiento. Por consiguiente, la pregunta mas importante en cada momento es, ¿qué es lo que realmente deseo en este momento? Si se tiene claro que el deseo mas profundo es la paz interior, entonces, toda experiencia es utilizada para cumplir ese único propósito. Es como decir, pongo ahora todo en manos de Dios. O para efectos de el tema en discusión, pongo toda relación en manos de Dios.

#nickarandes

Thursday, June 27, 2019

La Vida Es Simple Cuando Se Vive, No Cuando Se Interpreta

La vida es simple porque se trata de este instante. Teñida de futuro es preocupación (miedo). Teñida de pasado es culpa (miedo). Aún así, el momento presente es lo único que hay. Este entendimiento no implica que pensamientos de un pasado o de un futuro dejarán de surgir en la mente. Vivir el momento presente implica permitir que todo o sea como es, libre de historias. Simplemente observando el transcurrir de la vida. Eso es paz interior.

La vida continúa presentándonos escenarios, sensaciones, pensamientos, y si se les despoja de significado, lo que queda es, escenarios, sensaciones, pensamientos, solo que vividos desde un espacio ecuánime conocido como, “la paz que sobrepasa todo entendimiento”. Sin embargo, ¿por qué, aunque intelectualmente esto sea tan fácil de comprender, para muchos es tan difícil de aplicar?

Primero que nada, recordemos que hay una creencia que dice que mi identidad es que soy un ser separado, y eso es lo que lleva al ser humano a la interminable búsqueda del placer, que curiosamente eso es lo que se le confunde con “felicidad”. Pero sin tener que entrar en ese detalle, a este nivel en el que me aparento encontrar, una respuesta sería a la pregunta de por qué algo tan obvio de comprender es tan difícil de aplicar, es porque hay un condicionamiento que dice que la felicidad, que la paz es algo que solo tiene lugar cuando se cumplen ciertas condiciones, cuando ciertos sentimientos o sensaciones tienen lugar, cuando el momento presente va en acorde a como uno prefiere que vaya. No obstante, si uno presta mucha atención, se puede observar como la vida se vive mas en paz, mas en armonía, cuando cada instante se le va despojando de significado.

Esto tomará el tiempo que sea necesario para cada individuo según la resistencia que haya al amor en ella o él. Pero no se puede negar, que, aunque sea por instantes, si se le despoja de significado a la experiencia presente, hay una paz que se va asentando.

Cuando el condicionamiento se va revirtiendo, dado que la comprensión se va integrando, la experiencia misma da testimonio que hay otra manera de vivir la vida en completa paz y harmonía con lo que es. Eso es aceptación, eso es paz, y solo tiene lugar cuando la vida se vive, no cuando se interpreta.

Wednesday, June 26, 2019

Cuando Se Cuela la Esperanza…

He aprendido que cuando se cuela la esperanza en mi vida, sustituirla inmediatamente por la paz. La esperanza, aunque en la superficie se vea como algo “optimista” o “positivo”, lo que hace para mí, es ponerme en resistencia a la experiencia presente.

Mi experiencia continúa siendo que la paz sólo la experimento cuando vivo en total aceptación de mi experiencia presente, sea como sea que la misma se presente. Porque si confío en el plan de la Vida, si confío en el amor como mi Fuente, tengo que confiar que lo que sea que esté teniendo lugar en cada momento tiene que formar parte de ese plan, de Su voluntad.

No tengo que entenderlo. Esa no es mi responsabilidad. Solo aceptarlo. Y no es que tenga que “aceptarlo”. Pues si está ocurriendo, no hay nada que pueda hacer al respecto. Pero, de nuevo, he aprendido que si hay aceptación hay paz.

Por consiguiente, mi deseo más profundo siempre es vivir en paz con mi experiencia presente. Este instante es el regalo que la vida me ofrece para recordar el amor que hay en mí. Ese amor no rechaza nada en absoluto. Ese amor no desea que las cosas sean diferentes. Ese amor sólo quiere ser reconocido en este instante, el único que hay. Mi única oración, aunque yo prefiero llamarlo reconocimiento, es, solo se hace Su voluntad. Y de ahí en adelante, confío en lo que tenga que tener lugar en mi experiencia. No hay más que “hacer” por "mi" parte.

En este instante, Su voluntad es que "yo" escriba estas palabras, y que "tú" las leas. ¿Por qué lo siento así? Porque eso es lo que está ocurriendo. Es ¡así de simple!

Monday, June 24, 2019

Cómo Ser Verdaderamemte Útil

“La paz mental es claramente una cuestión interna. Tiene que empezar con tus propios pensamientos, y luego extenderse hacia afuera. Es de tu paz mental de donde nace una percepción pacifica del mundo.” W-pI.34.1:2-4

Comentario: Me llamó mucho la atención la tercera oración que dice, “Es de tu paz mental de donde nace una percepción pacifica del mundo.” En otras palabras, lo que se nos dice es que cuando hay paz interior nada tiene que cambiar en el mundo que percibo. Lo que tiene que cambiar es mi manera de percibirlo. Cuando se me hacen entrevistas al igual que en las charlas, de las preguntas que más surgen es, “¿cómo puedo ayudar?, ¿qué puedo hacer, sobre todo en esos países donde hay tanto conflicto, guerras, gobiernos corruptos, injusticia, etc.? Y la respuesta siempre es, atender primero como eso está teniendo un efecto sobre ti.

La razón es, al este mundo ser una experiencia dual, siempre se experimentarán opuestos. Si existe el concepto de “bien” el concepto de “mal” también tiene que existir. Si existe el concepto de “bueno” el concepto de “malo” también tiene que existir. Si existe el concepto “justicia” el concepto de “injusticia” también tiene que existir y así sucesivamente con todo. Esa es la experiencia dual la cual es la base que sostiene la experiencia física. La Verdad, Dios, Amor, Esencia, llámesele como se le quiera llamar, no es dual, y por ende no forman parte de la experiencia física

Sin embargo, mi manera de percibir lo que sea que tenga lugar tiene que ver con mi estado mental interno. Si estoy en paz, eso no implica que el mundo que percibo vaya a cambiar. Pero sí implica que lo voy a percibir de tal manera que por lo menos mi paz interna no será afectada, y lo paradójico es que, independientemente de lo que esté teniendo lugar en el mundo, desde mi paz, cualquier acción que me sienta inspirado a tomar, siempre va a ser la mas amorosa y apropiada. Por lo tanto, primero necesito atender mi estado mental, para entonces confiar en lo que me sienta inspirado a hacer. Solo así es que puedo ser verdaderamente útil.

Porque, sea lo que sea que me encuentre “haciendo” o no en el “mundo”, necesito nunca perder de vista que mi Realidad es Conciencia, es Unidad, es Amor, es Ser, llámesele como se le quiera llamar. Esa Realidad (letra mayúscula) no puede ser afectada por ningún acontecimiento. En otras palabras, el soñador del sueño nunca podrá ser afectado por lo que acontezca en el sueño, a menos que olvide que es el soñador. Por eso es que el “trabajo”, por así decirlo, que se está haciendo, es tomar conciencia de mi Realidad como Fuente, y no dejarme distraer por lo que los sentidos perciben.

Es por eso que la ecuanimidad del Buda estribaba, no en que el era algo “especial” sino que se hizo consciente de que, en sus propias palabras, “sé que soy el soñador del sueño”. En las palabras de Jesús, "El reino de Dios no viene con señales visibles, ni dirán: ``¡Mirad, aquí está! o: ``¡Allí está! Porque he aquí, el reino de Dios entre vosotros está.” [Lucas 17:21]

En otras palabras, el mundo no existe “fuera”. El mundo está en la mente que lo sueña. Y el cambio no tiene que ser un cambio “externo”, sino interno. Y es ahí donde la paz queda establecida. Y ese cambio de mentalidad del que estoy hablando no es un cambio en la “mente” o “cerebro” “humano”. Es un cambio que tiene lugar a nivel de Conciencia. Y es por eso que las palabras apuntan en esa dirección, aun cuando aparenta que es un “ser humano” el que las escucha. El intelecto humano sirve para procesar la información, pero no para tener una experiencia. Es por eso que puede uno experimentar frustración, porque quiere entender lo inentendible con esa mente, que paradójicamente, es el obstáculo mismo. Por lo tanto, aun cuando éstas palabras que están siendo leídas pueda que hagan sentido, en última instancia, solo el silencio es la única "respuesta".

Tal como le preguntó el estudiante al maestro, "¿Maestro, si practico le meditación, eso contestará mis preguntas?" Lo cual el maestro le respondió, "No contestará ninguna de tus preguntas, pero sí va a eliminar al que está preguntando."

Saturday, June 15, 2019

Tiene Deseos de Tener Pareja, Qué Hacer… (Cuando el Ego Se Aprovecha de la Espiritualidad)

Pregunta: “Hola Nick, he escuchado tantas preguntas y las respuestas es la misma para todo… Pero ahora desde mi honestidad estoy enredada y medio perdida, ¿cómo se hace cuando estás consciente que no eres un cuerpo, pero el cuerpo tiene deseos y no tienes pareja? ¿Qué haces? Aquí con mucha pena, pero me gustaría saber tu punto de vista si es posible.”

Comentario: En realidad es muy simple, solo que la tendencia cuando se emprende la búsqueda espiritual lo complicamos. Así que vamos por partes. No sufres porque no tienes pareja. Sufres porque estás en resistencia a tu experiencia presente. Si tu experiencia presente es que no tienes pareja, es porque eso es lo que te toca vivir. Solo que si no tienes claro tu propósito, perdonar, te la vas a pasar juzgando tu experiencia presente si la misma no va en acorde a como tu crees que “debería” ser.

Entonces, cómo abordamos los deseos. Muy simple, si deseas algo, o mejor dicho, si el deseo por algo surge, muévete en dirección a ese deseo, y aquí es donde quiero que prestes mucha atención. Lo que quieres es observar la actitud con la que te mueves en dirección a ese deseo. En otras palabras, si la actitud es que necesitas desesperadamente que ese deseo se cumpla, no solo estás sufriendo desde ya, sino que si el mismo no se cumple sufres todavía más. Si, por el contrario, te mueves en dirección a ese deseo, con la plena aceptación de que, si se da bien, y si no también, ese cambio de actitud es el que da fin al sufrimiento, que ese era el único problema.

Una de las cosas que tiene lugar con la practica espiritual es que hay la tendencia de suprimir o ignorar los deseos en pos de una “iluminación” o un “avance”, o de lo que sea, sin darse uno cuenta de que esa actitud se experimenta como un sacrificio. Y eso solo perpetua la creencia de que soy un cuerpo separado, y es, paradójicamente, el obstáculo.

Por lo tanto, vive tu vida normal, honrando tus deseos, solo que, si tienes claro que tu única función es perdonar, entonces, mientras esos deseos se observan, y se honran, tienen ahora un propósito que va mas allá del deseo mismo. Si, por ejemplo, utilizando tu ejemplo, tienes el deseo de tener una pareja, pues hay múltiples plataformas en internet que sirven ese propósito. Solo que si te mueves en esa dirección, sin prestar atención a tu única función, la cual es perdonar, recuerda la famosa frase que dice, “ten cuidado por lo que pides porque puedes terminar obteniéndolo.” Es una forma de decir, eso que tanto deseas puede convertirse en un infierno.

Por lo tanto, aprovecha este, y cada momento para poner en practica el proceso de perdón. A raíz de ese desapego, con ese cambio de actitud, si la vida te da una pareja, por lo menos ahora esa relación tiene un propósito. Si la misma despierta conflictos, los mismos se utilizan para sanar, para perdonar, y eso es lo único que le da sentido a toda experiencia humana.

Permíteme compartir un ejemplo personal, que, aunque no tiene nada que ver con pareja, es en realidad lo mismo. Uno de mis deseos es el de obtener la ciudadanía española. No tengo apego a ello, ni me quita el sueño. Pero es un deseo que surge, y lo honro. ¿Qué hago? Muy simple. Estoy mirando las opciones que tengo, moviéndome en dirección a ello, solo que mi actitud es, si se supone que tenga la ciudadanía se dará, y si se supone que no, pues no. Final de la historia.

Por lo tanto, no es cuestión de suprimir, o de ignorar los deseos en pos de una ideología espiritual. Es vivir tu vida normal, honrando los deseos que surgen, sin sentirse culpable por ello, solo que lo que cambia es la actitud. Y lo que añadiría es, cuando el deseo surge, que primero nos demos un espacio para observarlo, para perdonar, reflexionar, y no actuar inmediatamente. A veces, eso hace que ese mismo deseo se deshaga  sin ninguna sensación de pérdida o sacrificio. Pero si el deseo se sostiene, y no le hace daño, ni a ti, ni a nadie, pues moverse en esa dirección, de nuevo, nunca perdiendo de vista el propósito, el cual es, perdonar.

Saturday, May 25, 2019

Cómo sabes si…

¿Cómo sabes si tienes que buscar trabajo?
Cuando te encuentras buscando trabajo.
¿Cómo sabes si no tienes que buscar trabajo?
Cuando no te encuentras buscando trabajo.

¿Cómo sabes si tienes que estar en una relación?
Cuando te encuentras en una relación.
¿Cómo sabes si no tienes que estar en una relación?
Cuando no te encuentras en una relación.

¿Cómo sabes si tienes que tener dinero?
Cuando tienes dinero.
¿Cómo sabes si no tienes que tener dinero?
Cuando no tienes dinero.

¿Cómo sabes si tienes que estar enfermo?
Cuando estás enfermo.
¿Cómo sabes que si no tienes que estar enfermo?
Cuando no estas enfermo.

¿Cómo sabes si te toca viajar?
Cuando te encuentras viajando.
¿Cómo sabes si no te toca viajar?
Cuando no te encuentras viajando.

¿Como sabes si te tienes que mudar?
Cuando te encuentras mudándote.
¿Como sabes si no te tienes que mudar?
Cuando no te encuentras mudándote.

¿Cómo sabes si tienes que comer?
Cuando te encuentras comiendo.
¿Cómo sabes si no tienes que comer?
Cuando no te encuentras comiendo.

¿Cómo sabes si tienes que hablar con tu vecino?
Cuando te encuentras hablando con tu vecino.
¿Cómo sabes si no tienes que hablar con tu vecino?
Cuando no te encuentras hablando con tu vecino.

Y así es la vida en todos los sentidos de la palabra. Así de simple.

El conflicto tiene lugar cuando hay un rechazo a la experiencia presente en función a cómo creo que “debería” ser. Y la frustración surge cuando intentó cambiar algo que en el momento no se puede cambiar creyendo que tengo el poder de cambiarlo.

En mi experiencia, lo que me apoya a estar en paz con lo-que-es, es primero, reconocer que no soy el hacedor. Y segundo, la total confianza en la vida de que lo que esté ocurriendo es lo mejor que me puede ocurrir.

Cuando eso está integrado, lo que se experimenta es paz, y un completo sentido de libertad. Por eso cuando me levanto por las mañanas mi mantra es muy simple, “solo se hace Su Voluntad”.

Friday, May 24, 2019

El Ego Proyecta el Guion, El Espíritu Santo lo Reinterpreta y Por Consiguiente lo Colapsa


Mientras la persona, que no se llama Virginia, pero utilicé ese nombre para respetar su identidad hacía esta pregunta, me sentí inclinado a ir compartiendo comentarios según la voy leyendo, por eso se ve “Pregunta / Comentario” repetidamente.

Pregunta: Hola Nick, primero agradecerte tu compartir de UCDM explicas con una claridad impresionante. Quería hacerte una pregunta con respecto al guion, entendiendo que con mi mente lineal y específica es complicado la comprensión de esto porque es abstracto y holográfico.

Entiendo que la mente soñadora fuera del tiempo y espacio está aparentemente por deseo propio soñando con todas las infinitas posibilidades del pensamiento de separación simultáneamente.  Entiendo que la mente se identifica con un personaje y olvida su identidad como mente y ahora se cree un cuerpo que vive en el espacio-tiempo. Si lo entiendo bien, que no lo sé, voy a poner un ejemplo con mi vida porque me es más fácil hacerte la pregunta, que seguro que será del ego que me tiene aquí liada con esto.

Comentario: Sí, lo entiendes bien. Vamos ahora a ver el ejemplo que quieres compartir.

Pregunta: La mente que cree ser “Virginia” va eligiendo los pixeles del guion de “Virginia” bajo sus deseos (ego, reforzar culpa, miedo y separación, Espíritu Santo, deshacerlo).  Yo me llevaba mal con mi padre y la relación era distante y fría. Después de practicar el perdón, la relación empezó a cambiar y ahora lo veo con comprensión, y la relación es cercana y amorosa. No sé cómo ha pasado, pero estoy segura de que sin UCDM no tendríamos relación. 

Comentario: La practica del perdón no hizo que la relación con tu “padre” fuese mas cercana y amorosa. Hizo que la relación CONTIGO fuese mas cercana y amorosa al no juzgarte a través de juzgar a tu padre. Y ahora, la relación hacia ti se refleja en la relación que ahora estás teniendo con tu padre. ¿Ves el juego? Siempre te estás relacionando contigo misma. Y según tu relación cambia, empiezas a percibir el mundo desde tu relación contigo misma. Por eso un sicólogo en Estados Unidos decía, “tú no ves el mundo como es, tu ves el mundo como tú eres.”

Continua ella con su pregunta, o múltiples preguntas, así que las voy llevando una por una:

Mi pregunta es: “¿el escenario de no hablarme con mi padre está en el sueño, pero el Espíritu Santo lo ha borrado por deshacer la culpa inconsciente tras años de perdón?”

Comentario: Efectivamente. Todas las múltiples posibilidades ya están en el sueño. El que te lleves bien con él como el que no forman parte del guion. Lo que ocurre es, el no llevarte bien con tu padre desencadena una cantidad inmensa de diferentes escenarios de conflicto y sufrimiento. Al haber perdonado, esa cadena inmensa de diferentes posibles escenarios se colapsa. Eso es colapsar el tiempo. Es como si dijésemos, te acuestas a dormir y todos los posibles sueños que te tocaría soñar haría que permanecieses durmiendo por ocho horas. Digamos que un 50% (4 horas) de esos sueños son placenteros y el otro 50% (4 horas) son de sueños macabros. Si el perdón hace que se deshagan los sueños macabros, como ya ese 50% de esos sueños dejan de existir, en vez de dormir ocho horas solo dormirías cuatro, por lo que despertarías mas rapido al haber colapsado 4 horas de sueño innecesario.

Pregunta: “¿Y el escenario donde nos llevamos bien, también es del ego? ¿O es del Espíritu Santo, que como el deseo de la mente es la unión lo manifiesta en el sueño a través de ese escenario que simboliza el amor?”

Comentario: Todo escenario es ego porque el mundo de la percepción es el mundo proyectado del ego, de la mente que se percibe separada de Dios. La diferencia es, un escenario vivido desde la interpretación del ego causa sufrimiento, mientras que el mismo escenario vivido compartiendo la perspectiva o interpretación del Espíritu Santo genera paz. En otras palabras, no es el escenario el que cambia, es nuestra actitud hacia el escenario la que cambia.

Y la actitud la dicta el maestro que la mente haya elegido en ese momento para interpretar el escenario. Un ejemplo concreto, digamos que tu padre te ataca verbalmente. Si percibes ese escenario con la mentalidad del ego, te sientes atacada, te sientes como víctima, pueda que sientas ira, odio, resentimiento, tristeza, y todo eso se lo proyectas a tu padre como que él es el victimario. Si por el contrario, ese mismo escenario, y observa que no dije un escenario diferente. Dije, si ESE MISMO escenario es percibido a través de la mentalidad del Espíritu Santo, no te tomas nada de lo que él dice como algo personal. Más bien como una petición de amor. Entonces, en vez de ira, resentimiento, tristeza, lo que sea que hubieses sentido hacia él, lo que surge es compasión, entendimiento, una verdadera empatía hacia él.

Y pueda que a raíz de ese cambio en ti el comportamiento de tu padre lo refleje y sus ataques hacia ti dejen de tener lugar. Pero el perdón no es para que el deje de atacarte, en otras palabras, el perdón no es para que él cambie. El perdón es para que puedas ser consciente de la esencia que los une a los dos. Es  aprender a pasar por alto lo que tus ojos aparentan ver, y así permitir que la visión de Cristo se apodere de tu mente.

Pregunta: “Quiero entender como el milagro colapsa el tiempo y si cuando el guion se vuelve más suave, con menos escenas de conflictos, es porque también estaba escrito.”

Comentario: Ya compartí como el milagro colapsa el tiempo. Simplemente es un cambio de mentalidad que hace que escenarios de culpa y conflicto que hubiesen tenido lugar sin el perdon dejen de ser necesarios. Curiosamente acabo de hacer un video compartiendo un comentario a una pregunta y lo cerré con el siguiente extracto del Curso, “Las pruebas por las que pasas no son mas que lecciones que aún no has aprendido que vuelve a presentarse de nuevo a fin de que donde antes hiciste una elección errónea, puedas ahora hacer una mejor y escaparte así del dolor que te ocasionó lo que elegiste previamente.” T-31.VIII.3:1

Como no queremos confundir la forma con el contenido, yo no diría que el guión se hace más "suave". Diría, más bien, que se hace más simple. Porque el ego te diría que el guión se hace más suave en el sentido de que todas tus experiencias van a ser "placenteras". Pero esta experiencia de vida es dual. Por lo tanto, hay polaridad. Se van a experimentar los dos extremos. Pero al poder vivirlos con una mentalidad más ecuánime, las polaridades dejan de ser un problema Y en ese sentido diría que el guión se vive más suavemente. O en otras palabras, lo que en un pasado se percibiría como la causa por la cual pierdes tu paz, un cambio de mentalidad hace que ESE MISMO escenario no afecte tu paz interior. Como puedes ver, no fue el guión el que se hizo más suave, fue más bien tu manera de percibirlo.

Pregunta: “¿Y como la mente (yo, tomador de decisiones) elige a favor del Espíritu Santo, elige ese escenario? ¿Hay un guion del ego y un guion del Espíritu Santo, que es la corrección no sólo en pensamiento sino también en escenas proyectadas?”

Comentario: Yo lo simplificaría de la siguiente manera. El guion, siendo una proyección de la mente, es una proyección del ego. El Espíritu Santo no proyecta guiones dado que el Espíritu Santo no perpetúa ilusiones. Pero si quieres diferenciar entre la versión del guión según el ego y el del Espíritu Santo, lo podrías hacer de la siguiente manera; el guión del ego es la película completa, y la versión del guión del Espíritu Santo sería el colapsar ese guion. En otras palabras, si el guión del ego era dormir ocho horas, según el Espíritu Santo va sanando partes de ese guión, el guión del Espíritu Santo sería dormir solo cuatro horas. Pero de nuevo, no porque el Espíritu Santo haya proyectado un guión adicional. Sino porque el Espíritu Santo utiliza el guión que el ego proyectó y le fue quitando partes.

Pregunta: “Otra duda. Cuando el curso dice “acepto el plan de Dios para la salvación”, ¿no quiere decir que Dios tiene que ver nada con el sueño ni con lo que parece que me ocurre no? Sino que lo que el ego usa para separar el Espíritu Santo lo usa para retornar, es decir, como oportunidad de perdón y deshacer la culpa, ¿no? No es que Dios quiera que me ocurran cosas malas sino que son mis lecciones de perdón, así puedo ver el contenido de mi mente y mis deseos y elegir de nuevo, entregando mi percepción, ¿no? ¿Es así? Muchísimas gracias.”

Comentario: Se podría decir que el plan de Dios para la salvación es el Espíritu Santo. Dios no se involucra con el sueño porque de ser así corroboraría la creencia en una separación, una que nunca ocurrió. Dios no quiere que te ocurren cosas malas ni buenas porque nada está ocurriendo. Si acaso, Dios sólo quiero que recuerdes que eres Dios.

Finalicemos tu pregunta utilizando la analogía de un sueño, digamos que tú tienes a tu hijo en la cama durmiendo soñando un sueño. Tú no sabes lo que él está soñando, sólo sabes si está soñando sueños felices según la tranquilidad que se percibe mientras duerme o si está soñando sueños de miedo según como su cuerpo reacciona y la preocupación que se ve su cara.

Si lo percibes preocupado te le acercas al oído y le hablas muy dulcemente. Aunque él no te pueda ver, tu voz la puede escuchar. Eso lo tranquiliza. Según se va tranquilizando al dejar de prestarle atención al sueño y más a tu voz, dulcemente lo vas moviendo, gradualmente vas encendiendo la luz, ves la sonrisa en su cara y su estado de tranquilidad, hasta que abre sus ojitos y despierta del sueño.

Mientras tú te percibes como un cuerpo, viviendo todo tipo de experiencias de separación en este mundo, mientras más permitas que la mente descanse en el silencio, la dulce voz del Espíritu Santo constantemente te está hablando. Ése sería el equivalente a la voz de Dios a través de Él comunicándose con la mente. Y de nuevo, no es que Dios te esté hablando, debido a que Dios no le da realidad sueño, no obstante, ese es el lenguaje que utilizamos para comunicar este mensaje con conceptos (palabras) con los que nos podemos fácilmente relacionar. Pero los mismos conceptos (palabras), en su debido momento ya dejan de ser necesarias.

Y ahora es solo escuchar la dulce voz del Espíritu Santo en la quietud de la mente mientras el mundo sigue con sus altos y bajos. Solo que ya esos altos y bajos pueden ser observados inocentemente sin que nos afectan. Por lo tanto cierro este comentario a tu pregunta con extractos de diferentes fuentes que nos dicen exactamente lo mismo, comenzando con Un curso de milagros:

"El milagro llega silenciosamente a la mente que se detiene por un instante y se sumerge en la quietud." T-28.I.11:1

"Estad quietos, y sabed que yo soy Dios." [Salmos 46:10]

"La mente meditativa fluye en ese silencio, y el amor es la vía de esta mente." J. krishnamurti

"El silencio es el recogimiento del Ser en el retorno a su verdad." (Heidegger)

"El silencio es el sueño que nutre la sabiduría." (Francis Bacon)

"La mente recubre la realidad sin darse cuenta. Para conocer la naturaleza de la mente necesitas inteligencia, la capacidad de observar a la mente en silencio con conciencia desapegada." (Nisargadatta Maharaja)

"Sé tan silencioso como un pez y sumérgete en el océano de la dicha." (Rumi)

"Permanezcamos en silencio para que así podamos escuchar el murmullo de los dioses." (Emerson)

"El que habla no sabe; el que sabe no habla." (Lao-Tse)

Wednesday, April 24, 2019

¿Por Qué Amar Es Tan Difícil?


En realidad amar no es difícil, es nuestra herencia natural. Sólo que mientras quiera seguir sosteniendo la creencia de que soy un “cuerpo separado”, amar será imposible. No dije mientras me perciba como un cuerpo, dije mientras quiera sostener la CREENCIA de que soy un cuerpo. Porque sosteniendo la creencia de ser un cuerpo es lo que sostiene la creencia fundamental que dice que soy algo “separado” del Todo. El amor es unidad, no separación. Al percibirme “separado” me voy a percibir carente. Eso es lo que me lleva a constantemente intentar “unirme” a “otros”. Pero esa carencia que me impulsa a “unirme” a “otros” proviene del miedo. Por consiguiente, sin darme cuenta, lo que hago es alimentar el miedo, y es por eso que amar es imposible.

Pero según me voy haciendo consciente de que lo que realmente soy es conciencia y no cuerpo separado empiezo ahora a observar como todo forma parte de mi, y en vez de excluir empiezo ahora a incluirlo todo. Incluirlo todo implica todo aquello que un pasado rechazaba y condenaba. Porque al ser consciente de que soy conciencia y no individuo separado reconozco que todo aquello que condenaba o rechazada tiene que formar parte de mi. Esa aceptación de todo es una aceptación del amor que soy.

La razón por la cual en un principio este trabajo se experimenta como algo muy difícil y doloroso, es porque para reconocer ese amor que soy, los obstáculos a ese amor necesitan ser expuestos. En un principio esos obstáculos se perciben como algo “ajeno” a mi. En otras palabras, al percibirme como un cuerpo separado, esos obstáculos tienen la forma de "otros" cuerpos separados comportándose de cierta manera que de una forma u otra afloran la rabia, la ira, el resentimiento, el sufrimiento, el dolor, el victimismo, en fin, el miedo que hay en mí. Y es por eso que amar se percibe como algo, no sólo difícil, sino que imposible.

Pero según todas esas partes obscuras empiezan a ser abrazadas y aceptadas de manera que puedan ser transformadas por el amor que soy, esa comprensión de que soy amor se va integrando. Porque sé que si lo que soy es consciencia, todas esas partes tienen que provenir del mismo origen del que yo provengo. Ese origen es  conciencia, o amor. Es por eso que se dice que para ser consciente de la luz que hay en mi necesito primero atravesar todas las nubes. Según ese reconocimiento se va arraigando, aunque me perciba como un cuerpo, surge la tendencia natural de querer amarlo todo. Eso incluye, no solo todos los “otros” aparentes cuerpos, sino todo. Ya ese deseo no es el de poseer otros cuerpo, sino que amarlo todo sabiendo que todo lo que estoy es amándome a mí mismo dado que soy uno con todo.

Ahora el amor no se le dirige a un objeto específico (cuerpo) y se le niega a otro. Ese amor lo incluye todo. Eso es vivir en amor. Si quiero de verdad aprender a amar, tengo que dar la bienvenida a todo aquello que según mi percepción lo consideraba como algo no digno de ser amado. ¿Cómo se puede poner esto en práctica en nuestra vida cotidiana? Muy simple. ¿Puedo amar a aquella persona que me traicionó o me abandonó? ¿Puedo amar al maltratador de animales? ¿Puedo amar al terrorista, al político corrupto, a todo aquel que de una forma u otra siento que me haya hecho daño o que le haya hecho daño a algún ser querido? Y la lista es interminable.

Entiendo lo difícil que esto podría ser. Pero recordemos de nuevo, sólo cuando me creo ser un cuerpo separado, dicho de otra manera, una entidad separada de todo es que amar a todos estos “individuos” se ve como algo imposible. Pero si tomo conciencia de que lo que soy es conciencia y no individuo separado, lo que estoy diciendo es que todas esas “personas” que utilicé como ejemplo, forman parte de mí dado que todos formamos parte de la misma Fuente. Y hasta que no pueda ver a todas y cada una de esas partes libre de pecado, o dicho de otra manera, inocentes, es imposible que pueda reconocerme yo como inocente. En otras palabras, o amo, o ME condeno.

Por eso se nos recuerda que esos hermanos son mis salvadores. ¿Porque son nuestros salvadores? No porque sus actos sean “correctos” o “incorrectos”. Sino porque a través de sus actos me ponen en contacto con el miedo escondido que se encuentra en mi.

Yo no estoy de acuerdo con la forma de actuar de un maltratador de animales, ni de un terrorista, ni de un político corrupto, ni de ningún individuo que de una forma u otra le pueda hacer daño a otros. Pero si quiero aprender a amar, y esos individuos me ponen en contacto con todo el miedo que hay en mí, necesito atender ese miedo para poder ser consciente de lo que está detrás. Una vez que el amor se establece mi, que, de nuevo, "ellos" sólo me hacen ver si todavía me percibo como algo separado del todo, puedo darme cuenta de que “ellos” no actúan en función a ser “malas personas”, actúan en función al miedo que hay en ellos al percibirse separados, que es el mismo que existía en mi cuando los juzgaba, porque repito, me sentía separado. En ese sentido, "ellos" y "yo" tenemos el mismo problema, solo que “ellos” lo expresan de una manera, maltratando, y “yo” lo expreso de otra, juzgándolos.

Cuando utilizo conscientemente cada una de mis experiencias para recordar lo que soy, al el miedo en mi empezar a deshacerse, el amor mismo dirige cada uno de mis pasos. Y si la vida requiere de mi que haga algo que de alguna manera pueda servir de apoyo para una convivencia más armónica en esta experiencia física, eso tendrá lugar muy orgánicamente. Ese algo puede ser una acción concreta o simplemente restaurar la conciencia de amor en mi mente sin tener que hacer nada, respetando el guion de cada uno de mis hermanos, dado que ahí está su oportunidad para sanar, aun cuando no lo comprenda.

Me acuerdo estando en el tren, había una pareja muy melodramática. El hombre estaba lleno de ira y le gritaba a su pareja con una intensidad que resonaba a través de todo el vagón del tren. En un momento el individuo sale del vagón hacia otro vagón enfadado tirando las puertas muy abruptamente. Ella se queda en el vagón completamente desconcertada. Luego él regresa, aun enfadado, pero mas callado, y se sienta en el haciendo de nuevo. Ella trata de hablarle y el explota de nuevo. Era una relación pasiva agresiva de pura codependencia, necesidad, y abuso psicológico.

Yo observaba todo lo que se movía en mí. Si me dejo llevar por el drama y lo que percibía podía observar cuán fácilmente la mente quería ver a una víctima y a un victimario. Sin embargo, al ser consciente de que soy conciencia y que lo que estoy percibiendo es porque de alguna forma surge de mi, no de mi como “persona”, de mi como conciencia, ahí, aunque percibido como “afuera”, se me estaba brindando la oportunidad de ponerme en contacto con ese sentimiento de separación que en este caso tomaba la forma de ira en “otros” para recordar una y otra vez que sólo el amor es real. Ese es un ejemplo de cómo poder utilizar cada escenario que la vida presenta para volver a restaurar la conciencia de amor en mi.

En ese caso en el que no se requirió que tomase ningún tipo de acción, confío en que el amor está dirigiendo el guión de esas “dos personas”, y que cada uno de "ellos" está viviendo lo que tiene que vivir para beneficio de su propio aprendizaje. En ese sentido, aunque en la superficie se perciba como que eso que está ocurriendo es “imperfecto”, es “injusto”, a un nivel más profundo de comprensión, al no cuestionar la Sabiduría del Amor mismo, sé que forma parte de el plan del Amor mismo. Por consiguiente, ¿quién soy yo para juzgarlo?

Así es como se reestablece el amor en mi, y todos esos escenarios se me presentan con ese único propósito. Por lo tanto, aunque en momentos se experimenté como doloroso dada mi ignorancia, todo escenario es bienvenido porque sé que me está poniendo en contacto con los obstáculos al amor EN MI para darme cuenta que la realidad es que no es difícil amar. Todo lo contrario, es lo más natural, siempre y cuando sea consciente de que no soy este “individuo separado” del todo, sino que lo que realmente soy es conciencia, o para efectos de este escrito, lo que realmente soy este amor.

Tuesday, April 23, 2019

La Enseñanza Hace Su Trabajo


Una de las cosas que frustra a todo aquel que embarca en una búsqueda “spiritual” es el sentir que no está “avanzando”, que lo está haciendo “mal”, que no siente lo cree que “debería” sentir, etc. Todas esas son trampas muy sutiles que terminan siendo defensas, y que sólo tienen la apariencia de que no se le está sacando provecho a la enseñanza. Pero la realidad es todo lo contrario. La Sabiduría (letra mayúscula) que fue Quien puso en marcha la búsqueda está haciendo Su trabajo en cada instante. Lo que se requiere ahora es paciencia y confianza en el proceso.

Tenemos que tomar en consideración que el condicionamiento profundo que sostiene nuestra identidad, muy gradualmente necesita ser expuesto a la luz para que sea desecho. Este proceso de por sí no es doloroso ni requiere sufrimiento porque es simplemente soltar creencias. No obstante, se experimenta de esa manera por la resistencia a soltar nuestra identidad, que lo que la sostiene son todas las creencias. Pero el proceso en si, creámoslo o no, es muy amoroso porque va exponiendo y deshaciendo los obstáculos al amor muy gradualmente. Pero se experimenta doloroso porque es como que parte de nosotros está "muriendo". Y la realidad es, tiene que haber una muerte total de nuestras creencias y condicionamientos para que nuestra Esencia pueda aflorar.

Según nuestra Esencia va aflorando al ir teniendo la experiencia directa de esa paz que tiene lugar cuando se suelta todo, este proceso de “muerte” empieza a experimentarse más dócil y más dulce.

En un principio, lo que hace difícil este entendimiento, que realidad es muy obvio y muy natural, es que, ademas de los conceptos y creencias de lo que creo ser, la mente está llena de conceptos sobre la espiritualidad que también tienen que soltarse. Porque lo que ocurre en un principio es que cuando se emprende la búsqueda, el sistema de pensamiento del miedo, el condicionamiento y creencias de lo que creo ser se apodera de este proceso y empieza a llenar la mente de ideas y conceptos sobre lo que tiene que tener lugar para experimentarse algún tipo de autorrealización, iluminación, despertar, sea cual sea el término que hemos fabricado sobre alguna meta o fin espiritual.

Pero en realidad es muy simple. Es vivir la vida tal como se va presentando, sólo que cuando es liberada de expectativas, de creencias de cómo las cosas “deberían” ser o quisiéramos que fuesen, de cómo me "debería" sentir, viviéndose en una aceptación total del instante presente (el único que hay), más se va arraigando el conocimiento de que no soy este cuerpo, de que mi esencia es conciencia, amor puro, unidad, eso que no se puede nombrar. A raíz de observarse la obviedad de este proceso, no puede uno sino que empezar a relajarse. Ahora las creencias se sueltan porque de antemano sabemos que todas, sin excepción de ninguna, son falsas. Todos nuestros puntos de vista se caen porque sabemos que son simplemente opiniones basadas en conceptos aprendidos limitados. Si aprende a aceptar las circunstancias y las situaciones tal como vienen despojándose de todo significado.

Todo esto va teniendo lugar, no a raíz de alcanzar alguna meta o algún “objetivo espiritual”, no a raíz de hacer algún tipo de “trabajo especial”, simplemente a raíz de vivir este instante, confiando en el camino.

Entonces se puede observar cómo la Sabiduría Universal está haciendo el trabajo sin necesidad de “yo” hacer nada. La experiencia misma nos lleva a confiar más y más en el proceso hasta el punto en el que se da uno cuenta que no hay nada más que hacer. Que todo se está haciendo. Y que lo que estoy aprendiendo es a salirme del medio.

Ahora, aquí viene lo paradójico, la búsqueda misma, las prácticas y trabajos especiales que hayan tenido lugar, que estén teniendo lugar, o que vayan a tener lugar también forma parte de un plan orquestado por la Sabiduría misma.

Así que llevémoslo a lo simple.

¿Por qué escribo estas palabras? No sé, y honestamente me da igual. Esto es lo que está ocurriendo y la Sabiduría que las inspira sabrá por qué lo hace. ¿Qué tendrá lugar en este día? No sé, y me da igual. Esa misma Sabiduría moverá este cuerpo a hacer lo que sea que se tenga que hacer, a decir lo que sea que se tenga que decir, a pensar lo que sea que se tenga que pensar, a sentir lo que sea que se tenga que sentir, y en el mundo a que tenga lugar lo que sea que tenga que tener lugar dado que va a tener lugar lo que sea que tenga que tener lugar independientemente de mis deseos, opiniones, o preferencias. “Yo” no tengo nada que hacer. O mejor dicho, no puedo hacer nada, aunque aparezca que esté “haciendo” algo o que "pueda" hacer algo.

Este escrito de casi dos páginas puede resumirse en una sola palabra, confianza. Confianza en la vida misma, en que todo está ocurriendo como tiene que ocurrir para beneficio de la vida misma. Confianza en que la Sabiduría está haciendo Su trabajo. Ahora solo me toca terminar de escribir esto y ver qué tiene lugar “luego”. Solo que no existe “luego”. Lo único que existe es este instante. Y si lo libero de significado, la mente descansa en este instante, y se vive libre de sufrimiento.

Pero para poder liberarlo de todo significado de manera que este instante se pueda vivir libre de sufrimiento necesito sentirme cómodo en la incertidumbre. Y sólo puedo sentirme cómodo en ella cuando hay confianza.

Cierro este escrito con las palabras de Ramesh Balsekar:

"... Si sólo contemplamos el funcionamiento de la Totalidad sin la motivación personal, sin la visión como individuos, observando simplemente su funcionamiento impersonal, no hay problema. Cuando vemos las cosas desde la perceptividad individual, los problemas no terminan jamás. Pero cuando vemos las cosas desde la visión de la Totalidad, como el transcurso impersonal de los acontecimientos, las acciones se realizan sin un hacedor individual y no hay problemas."

Saturday, April 13, 2019

¿Es Mejor Pensar "Positivo" Que "Negativo"?

Aunque en la superficie aparente ser que una mente “positiva” es “mejor” que una “negativa”, etiquetar un pensamiento como positivo o negativo alimenta el sistema de pensamientos del miedo lo cual finalmente conduce al mismo lugar, sufrimiento. Vamos entonces para elaborar un poco sobre este tema para por lo menos poder uno percatarse de cómo el miedo opera y por consiguiente no caer en su trampa.

Todo pensamiento que cruza la mente no es ni “positivo” ni “negativo”. Simplemente es un pensamiento neutro. Al etiquetarlo como “negativo”, eso genera sensaciones de dolor o incomodidad, llámesele como se le llame, genera miedo. Si se le etiqueta como “positivo”, pueda que genere sensaciones de placer o comodidad. Y la lógica nos diría que es “mejor” pensar positivo que negativo.

Aquí es donde está la trampa. Cuando etiquetó algo “positivo”, ya he invitado la posibilidad de lo negativo. Eso es algo de lo que en este mundo dual no nos podemos escapar. Esta experiencia física se basa en polaridades. Por lo tanto, cuando etiquetó algo de una manera automáticamente su opuesto ha nacido en la mente. No obstante, si puedo vivir una experiencia libre de etiquetas, se experimenta paz. Y la paz no es, ni “positiva” ni “negativa”, simplemente es.

Por eso un prominente doctor de la india le comentó a una persona que estaba muy enganchada en la idea de “mente positiva”, le dijo, “en mi consultorio tengo pacientes que son tan y tan positivos que hasta me enferman”. Eso descolocó a la persona con la que él estaba hablando y le pidió que por favor le explicase lo que quiso decir. Ese prominente doctor le compartió lo siguiente, “aunque en un principio se podría decir que una mente positiva es preferible a una mente negativa, la realidad es que es una mente agitada, estresada. Lo que en realidad deseamos es una mente aquietada.”

Una mente aquietada es una mente que observa. Una mente agitada (positiva o negativa) reacciona. Reacciona porque una mente positiva, al igual que una negativa, al haber hecho un juicio sobre la experiencia, eso despierta unos patrones de condicionamiento que la lleva a reaccionar. Una persona positiva reacciona ante un estímulo de la misma manera que una persona negativa.

Una mente aquietada, no obstante, puede observar el estímulo, si es que surge a raíz de un juicio inconsciente, y responde en acorde a su naturaleza como paz. En ese sentido, paradójicamente, se podría deducir que una mente aquietada es mas apta de responder en función a como una mente “positiva” respondería, sin etiquetarla como una respuesta “positiva”.

Por eso una mente positiva al igual que una mente negativa son derivados de una mente que todavía se identifica con el miedo. Una mente aquietada, no es, ni “positiva” ni “negativa”. Es una mente que se podría deducir, amorosa, ya que el amor no juzga absolutamente nada. El amor no ve ni “positivo” ni “negativo”. El amor simplemente ama.

Yo no me considero una persona ni “positiva” ni “negativa”. De hecho, la etiqueta de “persona” es la que da lugar a todo juicio. Pero ya que estamos hablando como si fuese una persona, repito, no me considero ni “positivo” ni “negativo”, simplemente soy. Y mi trabajo diario no es buscar la manera de ser más “positivo”, ni encontrar el lado “bueno” de las cosas. Es aprender a liberar la mente de toda etiqueta, de toda interpretación, de toda evaluación que intenta proyectar sobre la experiencia presente.

¿Y cómo se hace eso? Simple, piense lo que piense, sienta lo que sienta, perciba lo que perciba, recordar que nada significa nada. Que no tengo idea de nada, que no se absolutamente nada. Esa es la formula para una mente aquietada.

Cuando El Corazón Teme Abrirse, ¡Rómpelo!


Cuando tenemos miedo a amar, a abrir nuestro corazón, la tendencia, no natural sino condicionada, es la de cerrar las puertas. Es la de huir, la de salir de ahí para no sentir ese dolor.

En ese sentido estamos permitiendo que la oscuridad sea la que siga arropando al corazón. Por consiguiente, el amor se experimenta como algo inaccesible. Si, en vez de huir me permito sentir esas heridas, por mas dolorosas que sean, no como un acto de masoquismo, todo lo contrario, como un acto de apertura, es como puedo, poco a poco contactar con ese amor que se encuentra tras ellas.

En un principio reconozco lo difícil y lo doloroso que esto puede ser porque es como decir entrar en territorio “desconocido”. Lo curioso del caso, es que el territorio “desconocido” son las heridas y las memorias con las que nos hemos identificado. El verdadero territorio conocido es el amor que somos que simplemente busca la manera de expresarse. Ese amor siempre nos lleva a relacionarnos con el mundo para ponernos en contacto con esa oscuridad, con esas heridas, y si les permitimos ser, sin huir de ellas, la luz empieza a alumbrar a través de los huecos y las grietas que la oscuridad no puede tapar.

He visto como cuando me abro a sentir mis miedos más profundos, miedo al rechazo, el miedo a ser ridiculizado, juzgado u condenado, el poder sentirme abandonado, el miedo a la traición, y todos los derivados del miedo, surge detrás de ello una comprensión que no la puedo explicar. Algo en mí se expande y todo lo que quiero es abrazarlo todo, amar más profundamente.

Lo único que puedo compartir por experiencia personal, y no estoy insinuando que soy un ser “iluminado” o “especial” ni alguien que ya no siente miedo y lo ama todo, es que la puerta directa a ese amor que soy, a ese profundo deseo de unión con todo, es a través de estar dispuesto a atravesar toda herida, todo sentimiento, sea el que sea, tome la forma que tome. ¡Y eso duele! Por lo menos en mi experiencia.

Atravesar esas capas no me están llevando a amar en un “futuro”. Simplemente me llevan a la conciencia del momento presente en el que el amor reside. Este amor no desea nada del mundo. No quiere cambiar nada ni a nadie, ni siquiera “atraer” nada ni a nadie. Quiere, no obstante, bendecirlo todo. Eso es lo que lleva al ser humano a sentirse pleno. No es buscar a quién o a qué amar. Eso es carencia y continúa fortaleciendo el deseo por la búsqueda del amor. Es simplemente mirar todos los obstáculos que surgen para ser acogidos, para ser amados, y permitir que el amor, que ya está en uno resplandecer. ¡Eso es todo! Esto no es una ciencia, es una obviedad.

Sin embargo, cuántos años me ha tomado percatarme de esta obviedad. ¿Y qué es lo que me ha permitido ser consciente de ello? Todas aquellas personas con las que me he relacionado, directa o indirectamente, que de alguna manera han movido algo en mi. Sobre todo, aquellas personas que han movido las heridas mas profundas, que, aunque en un principio creí fueron mis verdugos ahora es obvio que han sido mis salvadores.

Por consiguiente, cierro este escrito, en vez de diciendo, “no tengas miedo a amar”, de la forma que me ha servido a mí es diciendo, “no tengas miedo a sentir el dolor. No tengas miedo a sentir miedo. Siéntelo, vívelo, arrópalo, acógelo, pues aquello que lo siente, que lo vive, que lo arropa, que lo acoge, es el amor mismo.

Ese es el primer paso, en mi experiencia, para que empiece uno a ser consciente de ese amor. Sé que no es fácil. Aunque sea tan obvio y tan simple, reconozco lo difícil que puede ser, sobre todo cuando las heridas pueden ser muy profundas. Pero lo único que puedo compartir, por experiencia personal, es confiar en el proceso.

¿Crees que estás palabras que ahora mismo lees han llegado a tu vida por “casualidad”? ¿Crees que soy “yo” (Nick Arandes un “sabio”) del cual surgen esas palabras? Te puedo asegurar que no es así. El amor que me inspira a escribirlas es el mismo amor que te lleva leerlas para que juntos recordemos.

Mientras más se practica esto, más se experimenta ese amor. Y ahí es que finalmente se da uno cuenta de cuán obvio es ser consciente del amor interno. Ahí el corazón deja de tener miedo porque se vive en amor, se vive en su naturaleza.

Thursday, April 11, 2019

Cuando Crees No Estar Sanando, Sí, Lo Estás (Confía)

“Los que llevan años aprisionados con pesadas cadenas, hambrientos y demacrados, débiles y exhaustos, con los ojos aclimatados a la oscuridad desde hace tanto tiempo que ni siquiera recuerdan la luz, no se ponen a saltar de alegría en el instante en que se les pone en libertad. Tardan algún tiempo en comprender lo que es la libertad.” T-20.III.9:1-2

Comentario: Este precioso extracto lo que me recuerda es, al estar toda mi vida identificado con el sistema de pensamiento de miedo, y haber estado por tanto tiempo haciendo mi trabajo de perdonar, aunque la realidad es que me encuentre en un espacio más liberado, aun no se siente así. Esto me recuerda un extracto que también me encanta del Curso que dice, “Todavía tienes muy poca confianza en mí, pero ésta aumentará a medida que recurras más y más a mí -en vez de a tu ego- en busca de consejo. Los resultados te irán convenciendo cada vez más de que ésta es la única elección cuerda que puedes hacer.” T-4.VI.3:1-2

En ese sentido, no implica que no haya perdonado o que ninguna sanación haya tenido lugar. Simplemente implica que la mente se esta aclimatando a una nueva perspectiva, ajena a la que ha estado acostumbrada a identificarse. Este es el proceso en el que la vista necesita aclimatarse a la luz después de haberse mantenido por un periodo largo del tiempo en un cuarto oscuro.

Luego el extracto continúa: 

“Andabas a tientas en el polvo y encontraste la mano de tu hermano, indeciso de si soltarla o bien asirte a la vida por tanto tiempo olvidada.” T-20.III.9:1-3

Comentario: Para mí esto implica, me la pasé toda una vida juzgando y condenando a mi hermana, (a mí mismo). Y por eso me encontraba desolado. Ahora que se me presenta la oportunidad de percibir al hermano inocente (reconocer mi propia inocencia), debido a la culpa inconsciente la cual se la proyectaba mi hermano, me encuentro indeciso de si seguir condenándolo (condenándome) o aferrarme de su mano y perdonarlo (perdonarme) para poder recordar el amor (la vida olvidada) que somos (soy).

Luego el extracto continúa:

“Agárrate aún con más fuerza y levanta la vista para que puedas contemplar a tu fuerte compañero, en quien reside el significado de tu libertad.”
T-20.III.9:1-4

Comentario: Aquí es cuando más consciente tiene uno que ser que todo juicio o ataque hacia un hermano es un juicio o ataque hacia uno mismo. Esto me recuerda dos extractos del Curso que me dicen; "¿Quién transmitiría mensajes de odio y de ataque si entendiese que se los está enviando a sí mismo? ¿Quién se acusaría, se declararía culpable y se condenaría a sí mismo?" T-19.IV.B.i.14:11-12 Y el otro extract, "El secreto de la salvación no es sino éste: que eres tú el que se está haciendo todo esto a sí mismo." T-27.VIII.10:1-2

Sin embargo, aunque en un principio juicio y ataque surja a raíz de una mente condicionada, si podemos mirar ese condicionamiento reactivo y poner en práctica el perdón, ese en sí, es un indicativo de que un avance está teniendo lugar. A eso se debe que este extracto que comparto del Curso, en un principio nos recuerda  que al estar tan acostumbrados a vivir aprisionados no nos percatamos de la liberación que está teniendo lugar. Por lo tanto, si nos encontramos reaccionando, eso no significa que estamos haciendo nada “mal”, solo significa que la mente aun sigue condicionada. Sin embargo, y repito, si en ese momento somos conscientes de ese condicionamiento y ponemos en práctica el perdón, ese es un indicativo de que la mente está empezando a liberarse.

Recordemos que, si estuviésemos identificados con el amor puro, libre de condicionamiento, no estaríamos aquí. Por lo tanto, mientras se siga percibiendo uno como un cuerpo separado de “otros”, hay trabajo por hacer. Y si el perdón es la actitud que rige nuestra vida, la condición humana se experimenta más ligera y amorosa. Y aunque perciba cuerpos "separados" de "mi", ese cambio de mentalidad me permite sentirme unido a mis hermanos (pensamientos) de manera que el amor que soy pueda experimentarlo en todo momento.

Finalmente, ese párrafo del Curso termina:

"Él parecía estar crucificado a tu lado. Sin embargo, su santidad ha permanecido intacta y perfecta, y, con él a tu lado, este día entrarás en el Paraíso y conocerás la paz de Dios.” T-20.III.9:1-5-6

Comentario: Tu propia crucifixión se percibía en él. Pero aunque tú te percibas crucificado, por consiguiente condenando y atacando, la realidad es que tu inocencia permanece intacta. De nuevo, ese “hermano” del que estamos hablando es simplemente un pensamiento proyectado. Así es que hace perfecto sentido que todo ataque hacia mi hermano tiene que ser por consiguiente un ataque hacia mi mismo. Todo está ocurriendo en la mente. Y por eso el perdón nos lleva al silencio. Así es que el discernimiento tiene lugar en la mente. El miedo se deshace en la mente. El cambio de percepción tiene lugar en la mente. La inocencia en mi hermano (que es un pensamiento) se restaura en la mente. Y la consecuencia de ello es paz interior que tiene lugar en la mente (Paraíso y conocerás la paz de Dios.).

Por eso es que “yo” (personaje) no estoy “perdonando” a ningún “otro” (personaje). Estoy simplemente aprendiendo a dejar todo juicio de condenación a un lado para que el Amor pueda hacer Su trabajo, ¡en la mente! sin interferencia de la parte de la mente (ego) que se ha creído la historia de separación.

Es por eso que el perdón no requiere nada de mi parte, ningún esfuerzo ni trabajo, solo la voluntad de ponerlo en práctica. A eso se le conoce como “la pequeña dosis de buena voluntad.” T-18.IV Por eso es que el  perdón, <<Simplemente observa, espera y no juzga.>> " W-pII.1.4:3

Cuando la Biblia nos decía perdona 70 veces siete, es un simple recordatorio de cuando me siento frustrado al sentir que no estoy haciendo “bien” el trabajo, o que el trabajo nunca termina, que éste es un proceso que requiere tiempo y paciencia. Por lo tanto, aprendamos a ser amorosos y compasivos con nosotros mismos.

No estamos haciendo el trabajo “mal”, dado que es imposible porque lo que está cargo de nuestro guión es el Amor mismo. Pero en un principio, sobre todo cuando la mente está muy condicionada, se requiere mucha paciencia y confianza en el proceso. Pero el proceso trabaja si lo trabajas. Y la paz que se va asentando más y más en la mente da testimonio de que perdonar es la puerta a la liberación.

Wednesday, April 10, 2019

No Quiero Desearte, Sólo Amarte

Cuando miro en retrospectiva observo que la causa de todo sufrimiento en cualquier relación es cuando se confunde el deseo con el amor. Cuando a una persona se desea por ejemplo, ese deseo viene generalmente cargado como un sinnúmero de expectativas que terminan generando conflicto. Pues el deseo en sí, proviene de una carencia que cree que puede ser satisfecha por eso que se desea.

Cuando hay amor lo que se experimenta es una tranquilidad, un espacio en el que uno quiere compartir, extender su bienestar a todo aquel con quien la vida le ponga en contacto. Todo escenario es bienvenido y bendecido. Se ama a la persona cuando llega, se ama a la persona mientras esté, y se ama cuando se va. Porque como amor es lo único que hay, el que la persona esté o no esté, el que la situación, sea cual sea cambia de forma, el amor sigue siendo.

Sólo que en un principio, al la dinámica que tiene lugar está regida por el deseo, la vida muy amorosamente nos pone en contacto con relaciones para enseñarnos donde no estamos amando para aprender a contactar con ese amor que somos.

Una manera de hacerlo es poniéndonos en contacto con la consecuencia de lo que el deseo conlleva. Un ejemplo podría ser, esa persona que tanto deseo se va con otra. Ahí se abre una herida que me pone en contacto con ese deseo que no era amor sino que carencia para poder mirarlo y que se me enseñe a contactar con el amor verdadero que soy.

Una vez que esa transformación tiene lugar y la herida se ha sanado, empieza uno a relacionarse con el mundo desde un espacio en el que sus relaciones empiezan a transformarse en relaciones de amor y no de deseo. ¿Por qué? Por que esa relación libre deseo hacia algo "externo" es la relación que se tiene que establecer con uno mismo para darse cuenta que ya está uno completo. Es ahí cuando se pone en contacto uno con el amor propio. Pero de nuevo, éste proceso tiene lugar una vez se miran los obstáculos a ese reconocimiento. Y los obstáculos afloran a raíz del deseo hacia algo "externo", que al dar lugar a la decepción da pie al trabajo.

Entonces, cuando el deseo se pone al servicio del miedo se la pasa uno en un interminable círculo vicioso de deseo –-dolor, deseo —decepción, deseo —frustración. Cuando no obstante, el deseo se pone al servicio de la sanación, es como salirse de ese círculo vicioso al observar el deseo y poder parar. Ahí se hace el trabajo profundo de introspección preguntándose uno, ¿en qué manera me siento carente aquí?

Cuando eso se puede mirar, si el deseo sigue latente, uno puede honrar ese deseo, sólo que caminando conscientemente de manera que no pierda de vista lo que es importante, el reemplazo del deseo por el verdadero amor.

Según ese cambio de mentalidad va teniendo lugar, el deseo está siendo reemplazado por amor. En mi experiencia, y sólo hablo de mi experiencia, hay tanto condicionamiento detrás de todo deseo, que el proceso puede ser muy doloroso. No tiene que ser así, pero para mí ha sido así. Porque este proceso me pone en contacto con todas las heridas y memorias que inconscientemente han sido los patrones que han regido mi experiencia de relación en la vida, y la que han dado pie a todo deseo.

Pero cuando ya el propósito es perdonar, y no se desea nada más que eso, todo es bienvenido. Hasta el dolor más intenso está acogido. Porque si se es consciente de que lo que hay detrás de ese dolor es el amor verdadero, ahora el dolor no es que se tolera ni se supera, sino que se atraviesa.

Mientras más capaz se van atravesando, más se pone uno en contacto con su verdadera esencia como amor. Y se va reflejando en nuestra nueva actitud de vida y de relacionarse. Es por eso que esto no se puede explicar, se tiene que vivir. Porque cuando la mente está muy condicionada, aunque en palabras suene muy bien y lógico, el cuerpo dolor no permita que esta comprensión haga sentido. Sólo se percibe dolor y lo único que uno quiere dejar de sentirlo.

La paradoja, en mi experiencia, es que para liberarnos de todo dolor tengo que primero sentirlo. Y no estoy hablando de dolor físico. Estoy hablando de dolor psicológico. Porque incluso, con una mente clara y ecuánime, el mismo dolor físico puede ser vivido con una actitud de completa paz y aceptación.

No hay más que hacer. Por eso es que el proceso, aunque es simple, no se que experimenta fácil. Tiene uno que estar listo para ello. Por eso tengo claro que no puedo ayudar a nadie. Pero cuando la persona está lista la vida la pone en contacto con los medios para que el apoyo tenga lugar.

Esa ha sido mi experiencia, que no es la verdad absoluta, solo mi experiencia. Y para mi, por más que en su momento duela, estoy abierto a lo que venga porque mi única función es perdonar, si es que de verdad quiero aprender a amar en vez de por el deseo dejarme manipular.