Friday, December 6, 2019

Le Cuesta Aceptar Que Su Pareja Haya Decidido Ser Solo Amigos

Pregunta: "Hola Nick, te mando la pregunta concreta por escrito ya que tal vez te sea mas cómodo contestarla. He visto todos tus videos sobre relaciones de pareja y me han ayudado mucho. Pero ahora me toca vivir una separación de cerca. Me cuesta aceptar que mi pareja haya decidido dar un paso hacia atrás y pasar a ser solo amigos. A su vez en el período de crisis estuvo con otra persona.

De a momentos pienso que la vida está siendo injusta conmigo por darle ese deseo de separarse y de considerar la posibilidad de estar con otra persona.

De todas maneras tuvimos una linda relación, ya que mi camino del perdón había comenzado antes de conocerla y estuve bastante atento como para no creer esos juicios míos.
Sé que no es una injusticia, que es solo un juicio, pero en mi corazón no lo siento así.
Te agradecería que me recomendaras algún enfoque o práctica interna para aceptar esto.
Tengo bien clara la teoría del curso, pero me cuesta encajarla con esta situación.
Un abrazo grande Nick. Eres una luz en mi vida."


Comentario: Te comprendo perfectamente y reconozco el dolor que una situación como ésta puede generar. Vamos a mirar algunas cositas para que veas dónde está la trampa. El camino que la vida a elegido para ti es el de liberarte de todo miedo de manera que puedas aprender a amar incondicionalmente. Esto suena muy bien en la superficie y seguramente todo el mundo diría “¡quiero ese camino!”

Lo que no nos percatamos es que ese amor incondicional que somos, no qué tenemos, sino que somos, ha sido sustituido por apegos, y la vida nos está mostrando donde están esos apegos para que podemos ser liberados de ellos. Porque creámoslo o no, el apego a lo que sea es la fuente de nuestro sufrimiento sólo que no nos percatarnos de ello.

Entonces, dices, “De a momentos pienso que la vida está siendo injusta conmigo…”

La realidad es que la vida no está siendo injusta contigo. Simplemente te está mostrando donde has puesto tu fuente de amor, que en tu caso ha sido la pareja, eso que es temporal, y te la quita para que puedas tomar conciencia que TÚ ERES ese amor que tanto buscas, solo que en este caso lo has buscado en otra persona. Y cuando hablo de que tú eres ese amor que buscas, no estoy hablando de ti como persona, estoy hablando de ti como Conciencia.

Por lo tanto, la vida no está siendo “injusta”. La vida está intentando liberarte para que puedas ser ¡verdaderamente feliz! Para que puedas aprender a amar incondicionalmente tal como Dios ama, que es el deseo mas profundo.

También dices, “Tengo bien clara la teoría del curso, pero me cuesta encajarla con esta situación.”

La teoría del curso, que no difiere de ninguna enseñanza que apunte hacia la Verdad (letra mayúscula) te dice que no pongas otro dios ante Él. ¿Y cómo aplica la teoría del curso aquí? Que estás endiosando a tu pareja, que la has hecho tu fuente, y ahora se te pide que elijas lo que realmente deseas, la paz de Dios o el mundo (tu pareja). Eso es todo.

Y como podrás darte cuenta, aunque tu escenario tiene que ver con una relación de pareja, esto aplica a todo. Es decir:

“mi pareja no quiere estar conmigo ya, ¿cómo aplico el curso aquí?” no difiere de,
“perdí mi trabajo, ¿cómo aplico el curso aquí?” que no difiere de
“me quedé sin dinero, ¿cómo aplico el curso aquí?” que no difiere de
“mi mama no me escucha,  ¿cómo aplico el curso aquí?” que no difiere de
“me siento rechazado  ¿cómo aplico el curso aquí?” que no difiere de
“sería feliz si tuviese un cuerpo diferente  ¿cómo aplico el curso aquí?” que no difiere de…

Cualquier cosa en el mundo que tú crees que necesites para ser feliz, para sentirte amado, para que sea tu sustento, para sentirte validado, todas son diferentes formas de negar tu realidad como Amor, como Dios, como Totalidad. Entonces, la vida, muy amorosamente, te presente escenarios para que mires donde has endiosado todas esas experiencias. Otra manera de decirlo sería, para que observes como has hecho todas esas situaciones y experiencias tu fuente, tu sustento, tu dios, y una de las maneras que puedes percatarte de que nada de eso es tu sustento es si te lo quitan. De esa manera puedes volver a traer tu atención a la experiencia presente de manera que por experiencia misma puedas darte cuenta que tu sustento no viene de ningún otro lugar sino que de la vida misma que es la que te vive, qué es lo que realmente eres.

Entonces ¿quieres aprender a amar incondicionalmente tal como Dios ama, libre de miedo a perder algo, sabiendo que la perdida es imposible en lo que ya es el todo? En ese caso, cuando ya la pareja deja de ser tu “fuente” de “amor” porque estás descansando en la experiencia presente en total rendición de lo que es, donde no necesitas que esa persona te haga feliz, entonces la felicidad que eres se la extiendes a todos y cada uno de tus hermanos deseándoles que sean tan felices como tú lo eres.

Eso implica que no exiges nada de nadie. Y por consiguiente, si lo que hace feliz a esa persona que compartió un tiempo contigo es ir en otra dirección, como tu felicidad, tu fuente no es esa persona, tu amor incondicional se regocija en el nuevo camino que esa persona le toque vivir. ¿Por qué? Porque como tu felicidad no viene de esa otra persona, al vivir felizmente contigo mismo, nunca hubo un apego a esa persona, o a cualquier experiencia que entre en tu vida por el tiempo que fuese.

Ahí es hacia donde cualquier enseñanza que apunta en dirección a la Verdad te lleva. Si me preguntas a mí lo que cada vez estoy observando es que la vida me lleva a esta simple palabra ¡RÍNDETE!

La vida constantemente me invita a que salte al vacío, a que me rinda totalmente, ¡a que lo suelte todo! Y en esos momentos que siento que lo suelto todo lo único que te puedo decir es que lo que se abre es una paz, un amor en mí que no te lo puedo explicar. Solo cuando me apego a una persona, a mi posición, a mi opinión, sea lo que sea, sufro.

En tu caso no estoy aquí para decirte que hacer o qué no hacer porque respeto la perfección de tu quion en función al plan que la vida tiene para ti. Sólo utilizo este escrito para que nunca perdamos de vista lo que en realidad importa, y que tiene valor. Y es la paz interior. Y La simpleza de este camino, que no haya dicho que sea fácil dado el condicionamiento que se está deshaciendo, pero no se puede negar el hecho de que es simple porque solo requiere una sola cosa, una rendición total en completa aceptación de lo que es. Esa es la dirección en la que la vida me ha ido llevando, y lo único que puedo sentir es total agradecimiento.

Antes de cerrar este comentario voy a compartir un texto de Un curso de Milagros que para mí lo resume todo:

“Haz simplemente esto: permanece muy quedo y deja a un lado todos los pensamientos acerca de lo que tú eres y de lo que Dios es; todos los conceptos que hayas aprendido acerca del mundo; todas las imágenes que tienes acerca de ti mismo. Vacía tu mente de todo lo que ella piensa que es verdadero o falso, bueno o malo; de todo pensamiento que considere digno, así como de todas las ideas de las que se siente avergonzada. No conserves nada. No traigas contigo ni un solo pensamiento que el pasado te haya enseñado, ni ninguna creencia que, sea cual sea su procedencia, hayas aprendido con anterioridad. Olvídate de este mundo, olvídate de este curso, y con las manos completamente vacías, ve a tu Dios.”
T-pI.189.7:1-5

Si observas detenidamente se párrafo todo lo que te está diciendo es: "suelta todo lo que creas saber acerca de lo que sea." Yo lo resumo en dos palabra, ¡total rendición! O en una, ¡ríndete! O en ninguna, silencio.

Papaji dijo: "Sencillamente, no puedes negar que seas Consciencia. Habitas dentro del Loto del Corazón como el Júbilo habita en el Éxtasis.

Aquiétate, y le revelarás tu Ser a tu Ser. El Conocimiento del Ser es Aquello por lo que todo merece ser sacrificado. Ya que el resto es un espejismo que emana desde la Consciencia.

El Ser es el que habita dentro de todos los seres así que el Amor al otro es el Amor al Ser, a tu propio Ser.

El Ser es el más grande Amor y el más amado de todos los Amantes. El Amor es la atracción de Ser a Ser en el Ser.

No existe nada fuera de este Amor, de esta fuente de Júbilo. Contempla tu propia Belleza.

Tú eres el que Habita Dentro, tú eres este Amor, y esta Misma Belleza."


#nickarandes

Thursday, November 28, 2019

La Enfermedad y Un Curso de Milagros

Este puede ser un tema muy delicado de abordar si es interpretado por el sistema de pensamiento del ego. Sin embargo, es muy importante ser consciente de qué es lo que está enfermo para que la culpa inconsciente no sé continúe perpetuando. Así que, vamos a explorar este tema juntos.

Lo primero es establecer qué es lo que está enfermo. En nuestro mundo físico creemos que lo que está enfermo es un cuerpo, pero en realidad, lo que está enfermo, o enferma, es la mente que sueña al cuerpo. Esa es a quien va dirigida la sanación. No al cuerpo porque el cuerpo no existe, el cuerpo es una proyección de la mente.

Si eso no está claro el individuo va a intentar aplicar el perdón para curar el cuerpo sin percatarse que eso es lo que el ego quiere. Y aunque estamos utilizando el tema de sanar al cuerpo, la realidad es que esto aplica a todo: cambiar una situación financiera, problemas de pareja, de trabajo, problema con la política, el crimen, en fin, todo lo que tenga que ver con esta experiencia física. Pero vamos a enfocar solo el la cuestión de la enfermedad física.

El ego sólo quiere que la mente crea que es un cuerpo de manera que toda la atención vaya a lo físico, a lo ilusorio y pasar completamente por alto que su realidad es mente soñadora.

Eso me recuerda un extracto del discurso que dice, y mirémoslo con paréntesis añadidos; “Curar un efecto (cualquiera que sea la situación en mi mundo que quiera cambiar por otra "diferente" o "mejor") y no su causa (creencia en la separación en la mente) tan sólo puede hacer que el efecto cambie de forma (la situación puede que cambie de forma). Y esto no es liberación (no es liberación porque todavía la mente cree ser un cuerpo separada de Dios viviendo una experiencia física).” T-26.VII.14:2-3

La práctica del perdón no es para “curar cuerpos”, es para restaurar la cordura en la mente que sueña el sueño haciéndola consciente de que está soñando un sueño y que el sueño no tiene poder de tener un efecto sobre ella. Es por eso que Un Curso de Milagros, tal como lo estipula en la introducción, puede resumirse de la siguiente manera:

“Nada real puede ser amenazado. T-In.2:2” (La mente que sueña el sueño no puede ser amenazada por lo que tenga lugar en el sueño).
“Nada irreal existe.” T-In.2:3 (El sueño, siendo irreal, no existe).
“En esto radica la paz de Dios.” T-In.2:4 (La mente, al percatarse de que es solo un sueño descansa en paz, independientemente de lo que esté teniendo lugar en el sueño).

Cuando se tiene claro que la enseñanza no-dual de Un Curso de Milagros va dirigida a la mente que sueña el sueño, extractos como los siguientes no generan confusión alguna. Utilicemos dos ejemplos de los muchos que hay en el curso:

“La enfermedad es una defensa contra la verdad.” W-pI.136
Esta es una de las lecciones que el ego utiliza para tergiversar el mensaje del Curso y continuar generando culpa haciéndole creer a quien la lee que si su cuerpo esta enfermo seguramente esta haciendo el Curso “mal”. Lo que ese extracto del Curso está diciendo es que la mente que sueña el sueño, que es la que está enferma, que soñar el sueño es su defensa contra despertar del sueño; es su defensa contra la verdad. Porque la Verdad (letra mayúscula) es Dios. Y el cuerpo es la defensa que la mente usa para esconderse de Dios. De no haber un cuerpo no se experimentaría separación.

Otro extracto es de la lección 135, que dice: “El cuerpo se mantendrá fuerte y saludable si la mente no abusa de él asignándole funciones que no puede cumplir…” W-pI.135.7:3

De nuevo, aquí el ego utiliza extractos específicos del Curso para poner la atención en el cuerpo, sacando el mensaje no-dual del curso completamente fuera de contexto. Porque el enfoque es intentar mantener un cuerpo fuerte y saludable a raíz de la práctica del perdón. Sin embargo, luego, en esa misma lección nos dice, “Defiende el cuerpo y habrás atacado a tu mente.” W-pI.135.9:1

Y podría continuar citando extractos donde menciona qué un efecto de la mente sanada, no sanada del todo porque de ser así este sueño desaparecería, pero una mente mas cuerda se podría reflejar en un cuerpo “sano”. Y pongo sano entre comillas porque en el sueño no hay nada sano ni no sano, simplemente ¡no hay nada!

Aun así, sin sacar el mensaje del Curso fuera de contexto, el Curso no se está contradiciendo en ningún momento. Simplemente está exponiendo un hecho, que es, siempre y cuando el perdón se utilice para beneficio de el despertar de la conciencia y no con el propósito que el ego tiene para el perdón,  pueda que un cuerpo enfermo tenga una curación. Pues una mente libre de miedo es menos apta de proyectar un cuerpo enfermo, ¡pero eso no es lo que importa!

Me explico: Digamos que una persona está experimentando una enfermedad. Esta enfermedad podría reflejar el efecto de una mente atemorizada auto castigándose. Observemos qué dije que “podría” reflejar, no dije que refleja estableciéndolo como un echo. Porque la realidad es que no sabemos. Cuando se intenta poner en práctica el perdón para curar un cuerpo no nos percatamos que lo que en realidad está teniendo lugar es perpetuando la creencia de que soy un cuerpo separado de Dios. Y, aunque en ocasiones pueda que el cuerpo se “cure”, la culpa inconsciente, que es la responsable de proyectar un cuerpo, utilizará otro escenario para proyectarse. En otras palabras, nada en realidad se ha “resuelto”. Simplemente una ilusión ha sido intercambiada por otra.

Sí, no obstante, tenemos claro que el perdón no es para que nada cambie en la forma, sino para restaurar la cordura en la mente (la mente que sueña el sueño), un efecto secundario podría ser que un cuerpo se cure. Volviendo a lo que comencé a compartir, digamos que una persona experimenta una condición física cuya causa inconsciente es una mente llena de culpa y miedo. Al perdón restaurar el amor en la mente haciéndola consciente de que es merecedora de ser amada, pueda que el efecto de ese cambio de mentalidad se refleje en un cuerpo curado.

En otras palabras, un efecto secundario podría ser que algo en la forma cambie. La diferencia, y esto es lo importante, pues esto es lo que el perdón al servicio del amor nos ofrece, es que podemos estar en paz con cualquiera que sea la situación que se presente. Si el cuerpo está enfermo estoy en paz con ello. Si el cuerpo se cura estoy en paz con ello. Como podemos ver, el perdón al servicio de la Verdad es ganancia 100%. El “perdón”, y aquí lo pongo entre comillas, al servicio del ego es solo una distracción más.

Es por eso que mi enfoque siempre va hacia la mente no hacia la forma. Permítame compartir un comentario que me hizo una persona cuando les respondí sobre una inquietud que tenía seguido por la respuesta que surgió a través de mí:

COMENTARIO DE LA PERSONA:
"Buen día Nick, agradezco profundamente tú respuesta, hoy en la mañana vi el vídeo. Que bueno sería que explicaras con más detalles sobre ese temor interno de no soltar la ilusión, como se ha creado ese temor, donde reside, cual es la comprensión sobre ese temor.

Por otro lado, siento tanta rabia cuando te oigo hablar sobre el guíon, he leído y oído por años a (nombre de autores no mencionado para respetar sus puntos de vista) a quienes admiro mucho, y algo en que ellos están de acuerdo, entre otras cosas, que la aceptación a lo que es, no solo produce la tan anhelada verdadera paz, sino que la vida se convierte en amiga -ojo-, yo puedo comprender que siempre andamos buscando primero lo añadido, tener antes de ser y tú te cuidas de que no vayamos en búsqueda de ese falso norte. Pero como me cuesta comprender lo del guíon. Gracias."

MI COMENTARIO:
Comprendo perfectamente lo frustrante que es para el ego la idea del guion estar escrito ya que el ego lo que quiere es mantener "control". Ese control que ¡nunca tuvo!

De todos modos, dices, "....la aceptación a lo que es, no solo produce la tan anhelada verdadera paz, sino que la vida se convierte en amiga..."

Efectivamente, tienes mucha razón. Lo que no te percatas es que la vida no es la que se convierte amiga. Es tu percepción de ella la que te hacer verla amiga o no, independientemente de lo que esté teniendo lugar en ella. ¿Ves la diferencia?

Yo te estoy llevando a un cambio de percepción, no a perseguir mas ilusiones. Si tu crees que la vida es amigable porque te da lo que quieres, no hay mucho que pueda yo hacer para servirte de apoyo. Por lo tanto, yo no estoy aquí para apoyar al ego. Estoy aquí para hacerte recordar el amor que eres, no el amor que "buscas".

Tengo muchos videos en los que he aclarado muy bien sobre el guion estar escrito, al igual que el resto de tus inquietudes. Lo importante es, ¿qué es lo que honestamente deseas, paz interior u otra cosa? Yo solo apoyo a quienes desean paz interior, no las cosas del mundo. Para buscar cosas en el mundo me imagino que habrán individuos que hagan ese tipo de trabajo. Yo no soy uno de ellos. Un fuerte abrazo.

---------- FINAL DE NUESTRO INTERCAMBIO ---------- 

Por consiguiente, un cuerpo enfermo no es el problema. El problema es una mente distraída creyendo que su realidad es cuerpo pasando completamente por alto que su realidad es mente soñadora. Siempre y cuando el practicante de Un Curso de Milagros tenga eso claro, y no intente aplicar el Curso al mundo de las ilusiones, Jesús, Espíritu Santo, Sabiduría Interna lo llevará de la mano a través de ésta experiencia física, utilizando cada escenario como currículo para que la mente se libere de culpa y miedo hasta que llegue el momento de dejar este cuero ilusorio a un lado. Por eso me encanta este extracto del Curso en el que se nos dice:

"Él te exhorta a que lleves todo efecto temible ante Él para que juntos miréis su descabellada causa y os riáis juntos por un rato. Tú juzgas los efectos, pero Él ha juzgado su causa. Y mediante Su juicio se eliminan los efectos." T-27.VIII.9:3-5

Miremos ese extracto con paréntesis:

"Él (Espíritu Santo, Jesús, Sabiduría Interna, o como se le quiera etiquetar)  te exhorta a que lleves todo efecto (toda interpretación que hagas sobre tu experiencia) temible ante Él para que juntos miréis su descabellada causa (se den cuenta que la causa es la mente que lo proyecta) y os riáis juntos por un rato (se ríen porque se dan cuenta que es solo un sueño, que no es verdad). Tú juzgas los efectos (crees en el sueño como algo “real”), pero Él ha juzgado su causa (el sabe que no está sucediendo nada, que es la mente la que proyecta esa imagen, por consiguiente está a salvo). Y mediante Su juicio (mediante la manera de percibir del Espíritu Santo) se eliminan los efectos (se elimina todo miedo)." T-27.VIII.9:3-5

¿Ves que simple es Un Curso de Milagros siempre y cuando no se confundan los niveles?

Regla de oro, no intentes aplicar el Curso a tus problemas cotidianos, aunque en un principio eso es lo que ocurre, y el Espíritu Santo muy amorosamente se encuentra contigo en el nivel en el que crees estar. Pero para los que ya están más conscientes con este trabajo, enfoca mas bien en utilizar todas tus experiencias del mundo para retornar la atención a la mente.

Es así como el Espíritu Santo o Jesús, puede servir de ayuda. Porque si se le pidiese al Espíritu Santo que cambie o “arregle” el sueño, se le estaría pidiendo que haga el error real, que le de realidad a la ilusión, que haga este mundo real, en otras palabras perpetuando la culpa inconsciente, y eso sería contraproducente al objetivo del Curso, el cual no es seguir manteniendo a la mente soñando un sueño sino hacerle consciente de que está soñando sueño para que en su debido momento pueda despertar de él feliz-mente.

#nickarandes

Sunday, November 24, 2019

¿Es La Coherencia Posible Como Ser Humano?

Este es un tema muy delicado para mí. En ciertos aspectos de mi vida me he sentido incoherente. Suena muy bien la idea de poder ser coherente, y aunque tenía la teoría clara, porque inclusive, podía dar una charla y quizás hablar sobre ello, seguía observando como había incoherencia en mi comportamiento. Siento que vale la pena explorar esto porque sin darse uno cuenta podría ser una fuente que genere culpa.

Esto que voy a compartir se aborda, no desde la típica psicología, ni desde el comportamiento humano, sino que desde la filosofía no-dual que apunta hacia la unidad y no la separación. No utilizo este escrito para defender un punto de vista ni para asumir que tengas razón. Simplemente estoy observando esta inspiración que ha surgido a través de “mi” confiando en que la vida tiene alguna razón por la cual me inspira a escribir.

Entonces, ¿es posible que un ser humano sea coherente? La respuesta es que sí, solo que hay un pequeño detalle, y es que el ser humano, de por sí, es imperfecto. Es una proyección de una mente, y es esa mente la que le proyecta a ese “ser humano” su condicionamiento.

Hay personas que quizá aparenta haber “superado” su incoherencia, o simplemente en su guion toca que fuesen coherentes, o por lo menos eso pueda parecer. Entonces dan seminarios y venden libros de cómo poder ser tan “coherentes” como ellos. Me acuerdo que mientras yo formé parte del mundo de autoayuda las tarimas estaban repletas de gente adinerada que intentaban enseñarles a otros como generar tanto dinero como ellos, solo que no era consciente de que en su guion les tocaba generar dinero. Pero si en el mío no tocaba generar dinero, no importa cuantos seminarios atienda o cuantas veces los escuche, sólo voy a terminar corriendo en círculos hasta quedarme yo sin dinero. Es por eso que se dice que lo que está para ti aunque te quites y lo que no está para ti aunque te pongas.

Volviendo al tema de la incoherencia, aunque leía, entendía, y ponía en práctica sus planteamientos, observaba como había incoherencia en mi. Y de nuevo, me sentía culpable. Hasta que la vida me llevó entender qué la culpa que sentía no tenía nada que ver con que fuese o no incoherente. La culpa que sentía tenía que ver por creer que soy un cuerpo separado de la Fuente. Entonces, en vez de buscar cómo arreglar mi incoherencia, empecé a poner toda mi atención en el deseo por la Verdad.

En un principio la experiencia se experimenta como muy dolorosa porque aunque por un lado deseaba la Verdad, no quería soltar mi identificación con el personaje que cree que puede arreglar su comportamiento, porque obviamente todavía desea el mundo y sus placeres. Según se ha ido asentando el hecho de que “yo” no soy quien vivo, sino que soy un instrumento a través del cual la vida me vive, he ido dejando de prestar atención a mi comportamiento y a poner mas el enfoque en mi paz interior.

A raíz de eso, algo curioso empezó a tener lugar. Dejé de sentirme culpable por en ocasiones experimentarme incoherente. Empecé a aceptarme como incoherente y a no pretender ser otra cosa. Curiosamente, eso me ha llevado a relacionarme con otras personas con total honestidad. Total honestidad implica, soy incoherente, pero a su vez no soy mi comportamiento. Soy exactamente lo que tú eres, somos amor, somos unidad.

Sólo que tú tendrás tus incoherencias y yo tendré las mías. No necesito arreglarte ni necesito arreglarme porque no deseo nada de ti, ni siquiera nada de mi. Eso es poner toda la atención en la causa (mente), y no enfocar en los efectos, cuerpos. Un sabio no se siente culpable por sentirse incoherente. Simplemente acepta su condicionamiento y se encuentra en paz consigo mismo. Lo curioso del caso es, por esa razón el sabio también acepta el acondicionamiento de todos y no intenta cambiarlos porque sabe que ese condicionamiento forma parte del plan del amor mismo.

Si la conciencia (amor) quiere que ese ser humano sea incoherente, pues así será. Y mi función no es hacerlo sentir culpable mostrándole lo “coherente” que “yo” aparento ser simplemente porque así toque en mi guion. Sino aceptarlo con amor y compasión mientras permito que se me recuerda que él no es ese “cuerpo” ni yo tampoco soy este cuerpo que me he creído ser. Por eso Byron Katie decía: “Yo confío en todo el mundo y por eso no estoy en conflicto con nadie. Yo confío en que me van a mentir, me van a traicionar, me van a juzgar…” Porque el ser humano, siendo una marioneta, se comportará tal y como está programado para comportarse. Si deseo estar en paz con ello, necesito un cambio de mentalidad, no de comportamiento. Ese comportamiento que refleja Verdadera paz surge a raíz de desear la Verdad sobre las ilusiones.

El personaje Nick Arandes que ahora mismo se encuentra escribiendo estas palabras le da igual si es incoherente o no porque sabe que es sólo un comportamiento que no tiene que ver conmigo como Ser. Y por eso no tengo intención ninguna en “arreglarme”, ni de “arreglarte” aunque en la superficie se puede ver que hago mi trabajo de perdón, lo cual puede ser conducente a un cambio en mi comportamiento.

Eso es lo paradójico. No tengo intención de "arreglarme", y sin embargo, a través de mí surge el deseo de perdonar para experimentar paz, que se podría interpretar como que estoy haciendo algo para cambiar el condicionamiento.

Lo que tengo claro es que si se supone que cambie algo en mi, la conciencia que me proyectó se encargará de ello. Si se supone que algo cambie en ti, la conciencia que te proyectó se encargará de ello. Eso, una vez más, erradica la culpa.

¿Eso implica que hay algo malo o incorrecto con gente que quiera hablar sobre ese tema y apoyar a otros a que un cambio ocurra en ellos? No, eso no es lo que quiero decir. Lo que cada persona haga o deje de hacer forma parte del guion de esa persona. Algunos están programados para apoyar a otros con cosas que son muy del mundo como parte del proceso de sanación de la misma manera que otras están programadas para hablar de temas ya mas abstractos como la no-dualidad. Son todos escalones necesarios.

REPITO: Este escrito solo enfocaba en ser conscientes de cuan fácil se cuela la culpa cuando queremos intentar “arreglar” el personaje porque toda la atención va al personaje y el personaje no es lo que Soy. Y como el personaje no es lo que Soy, no necesito poner mi atención ahí para que un cambio tenga lugar. Solo necesito mantener la atención en la Fuente (el recuerdo de la Verdad en la mente), donde lo que hay es unidad. A raíz de ello, si un cambio es necesario, sucede automáticamente. Es por eso que no tengo que hacer nada. Por eso, a final de cuentas, la pregunta es: ¿Qué es lo que realmente deseo, la Verdad o las ilusiones? Y eso, ya está decidido en el guion, por lo que si todavía alguien desea las ilusiones, no hay que sentirse culpable por ello. Es lo que toca, hasta que la mente empiece a elegir la Verdad sobre lo falso. Así que, no eres ni “coherente” ni “incoherente”. Eres el Santo Hijo de Dios INOCENTE.

#nickarandes

Wednesday, November 20, 2019

¿Que Pasa Cuando Sólo Persigues El Placer? por Alan Watts


De por si, la pregunta ¿qué es lo que deseas? es más profunda. ¿Qué realmente te mueve? ¿Qué tipo de situación te gustaría? Vamos a suponer, y esto lo hago frecuentemente cuando estudiantes me buscan para asesoramiento de vocación, vienen a donde mi me dicen: “estamos graduándonos de la universidad y no tenemos la más mínima idea de que queremos hacer.” Así que siempre les pregunto: “¿Qué te gustaría hacer si el dinero no fuese un problema? ¿Cómo realmente te la pasarías disfrutando de tu vida?” Pues me sorprende que dentro de nuestro sistema educativo muchísimos estudiantes dicen: “Me gustaría ser pintor, poeta, escritor, pero como todos ya muy bien sabemos no se puede generar dinero haciendo eso.”

Otros dicen que les encantaría vivir en un campo abierto y montar a caballo. Les pregunto: “¿Te gustaría ser instructor en una escuela ecuestre? Vamos a mirar esto mas atentamente: ¿Qué te gustaría hacer?” Cuando finalmente llegamos alguna contestación en la que el individuo decide qué es lo que le gustaría a hacer, yo siempre le digo, “¡haz exactamente eso! Y olvídate del dinero. Porque si dices que obtener el dinero es más importante te la pasarás toda tu vida perdiendo tu tiempo completamente. Te la pasarás haciendo cosas que no te gustan hacer para continuar viviendo una vida haciendo lo que no te gusta hacer lo cual es estúpido.”

Mejor tener una vida corta repleta de hacer lo que te gusta hacer que tener una vida miserable muy larga. Y la realidad es qué si te dedicas a hacer lo que realmente te gusta hacer, no importa lo que eso sea, eventualmente te convertirás en un experto haciendo eso que te gusta, porque de la única manera que puedes ser bueno haciendo algo, es si le dedicas el tiempo y energía necesaria. Y luego podrás recibir buenos honorarios por lo que sea que estés haciendo. Así que, no te preocupes tanto debido a que siempre hay alguien interesado en algo, en eso que tú haces, de la misma manera que hay otros que, haciendo lo que le gusta, pueden proveerte de lo que sea que tu necesites.

Pero es absolutamente estúpido dedicar tu tiempo para hacer algo que no te gusta para pasarte toda tu vida haciendo algo que no te gusta y así enseñarle a nuestros hijos que continúen ese mismo camino. Lo que estamos haciendo es criando hijos, educándolos a vivir el mismo tipo de vida que nosotros vivimos de manera que podamos justificar nuestra insatisfacción de vida, criando y enseña tendo a nuestros hijos que hagan lo mismo. Es todo retroalimentación que no se vomita. Nunca llega ningún lugar.

Por lo tanto, es muy importante mirar atentamente esta pregunta: ¿Qué es lo que deseo? Cuando contestamos esa pregunta de manera ignorante decidimos que lo que deseamos es controlarlo todo. Crear mujeres que no envejecen, manzanas que nunca se pudren, prendas de ropa que nunca pasan de moda, artefactos que nos llevan de un lugar a otro instantáneamente para que no tengamos que esperar, “poder” disponible para hacer todo lo que pueda imaginarme y así sucesivamente. Obtener esta graciosa tecnología “omnipotente”.

Pero si te tomas el tiempo para reflexionar sobre eso y entras en profundidad con todo el poder de tu imaginación para descubrir si de verdad eso es lo que deseas, muy pronto descubrirás que eso no es lo que realmente deseas. Porque en el momento que tienes una situación en la que de verdad estás en control de todo, que es decir, que el futuro es completamente predecible, descubrirás, como dije en la charla de anoche, que un futuro completamente predecible es simplemente el pasado. Ya lo tuviste. Y eso no es lo que deseas. Quieres una sorpresa. No sabes lo que esa sorpresa va a ser porque obviamente no sería una sorpresa si lo supieses.

Tú quieres una sorpresa placentera. Y te preguntarías cuál tipo de sorpresa sería placentera. Y la realidad es que no puedes contestar esa pregunta. Porque sabes que si existen las sorpresas placenteras tendrán que haber también sorpresas no placenteras. Es como una persona que va a una caja de deseos en el que introduce su mano y saca un paquete. Y no sabe si lo que va a sacar del paquete será una rata muerta o una nueva cámara. Y eso, en realidad, es lo que aparenta excitar las personas.

Pero muy ciertamente lo que surge de este cuestionamiento es un sentimiento de verdadera desilusión sobre el ideal sobre el poder. Tener poder, estar en control es algo que ninguna persona sensible quisiera. Y tú dirías que eso alimentaria la irresponsabilidad. De que si tu fueses de verdad una persona responsable buscarías el poder y lo utilizarías de la mejor manera posible para el beneficio de todos.

OK, entonces ¿cuál es el beneficio para todos? Pregúntales. “¿Qué quieres que haga con este poder? Soy el dictador, ¿Qué te gustaría que hiciera?” Nadie sabría. Porque la realidad es que nadie lo habría contemplado detenidamente. La gente pensaría en todo tipo de sugerencias a corto plazo, y todas las sugerencias en su mayoría son conflictivas y confusas porque no han sido contempladas detenidamente.

Pero, de nuevo, cuando llegamos al fondo de todo, nadie quiere ser Dios. Siento que esta es la mayor lección para el mundo occidental aprender. Porque estamos tan enganchados con la idea de obtener poder, obtener control, de hacer que las cosas vayan de la manera “correcta”, y sin embargo, nunca nos hemos dado la oportunidad de reflexionar sobre ello. Cuando obtengas ese control, ¿qué vas a hacer con él? Así que cuando reflexionas honestamente sobre ello te das cuenta que tú no quieres poder. No quieres controlarlo todo. Por lo tanto, en la exploración de lo que quieres llegas a un punto en el que teniendo todos los placeres a tu disposición y te envuelven, piensas en nuevas fuentes para derivar placer. Eso, eventualmente, conduce a que termines como los antiguos romanos que tenían estas grandes multitudes de barbaros quienes tenían que ir todos los sábados al coliseo para un espectáculo que realmente tuvo que superarlo todo.

Porque tenían baños públicos, tenían prostitutas, tenían todo tipo de lujos. Pero cuando iban a ver uno de esos grandes espectáculos que el emperador ofrecía, tenían por ejemplo, flotas rodeando el coliseo, todas llenas de mujeres esclavas del mediterráneo adornadas de flores y saludando al publico inocentemente, luego soltaban leones feroces en el terreno para que se comiesen a todas esas mujeres esclavas. Y los espectadores derivaban de ello una sádica manera de experimentar placer. Porque como puedes ver, la persecución del placer más allá de cierto punto te lleva a lo que los budistas llaman el “Hīnayāna world”, que es lo mismo que decir el infierno.

Cuando has explorado el placer hasta llegar a sus máximos limites, de lo único que puedes empezar a derivar placer es del dolor. Por lo tanto, naturalmente desciendes de la manera del mundo, de la cima de la rueda a lo mas bajo, al “Hīnayāna world”, en el que se muestran todas las imágenes de tortura. Tú llegas al mundo infernal como resultado de no saber lo que quieres, como resultado de la búsqueda irreflexiva del placer, la cual te conduce, eventualmente, a la constante persecución del dolor.

Por consiguiente, si estás en el mundo infernal, ¡es porque ahí es donde quieres estar! Por lo tanto, cuando pregunto, voy directamente a la pregunta con la que comenzamos: “¿Qué es lo que deseo?” La respuesta es, “yo no se”. Cuando a Bodhidharma le preguntaron: ¿”Quien tú eres?” Que es otra manera de hacer la misma pregunta respondió, “yo no sé,…plantar flores en las que las mariposas descansan…”. Bodhidharma dice: “Yo se nada”. “Yo no se lo que quiero”. Y cuando no sabes lo que quieres alcanzas el estado de falta de deseo.

Cuando realmente no sabes,… Hay una etapa inicial de no saber y una etapa final de no saber. En la etapa inicial no sabes lo que quieres porque no te has dado el tiempo de reflexionar sobre ello. O simplemente pensaste superficialmente. Pero cuando alguien te fuerza a que pienses sobre ello, y lo atraviesas, dices: “Si, yo creo que quiero esto o creo que quiero esto otro…”, lo cual te lleva a una etapa intermedia que vas mas allá de tus reflexiones superficiales en la que terminas diciendo: “No, no creo que eso es lo que quiero. Pueda que me satisfaga eso que creo desear por un momento, y no necesariamente voltearías en otra dirección inmediatamente, pero no es lo que realmente deseo.”

¿Por qué no sabes lo que realmente quieres o deseas? 2 razones:

1ra razón por la que no sabes lo que quieres:
¡Porque ya lo tienes!

2da razón por la que no sabes lo que quieres:
No te conoces a ti mismo, porque nunca puedes.

La cabeza de Dios no es un objeto de su propio conocimiento de la misma manera que un cuchillo no se corta a si mismo, el fuego no se quema a si mismo, la luz no se ilumina a si misma. Es siempre es un misterio sin fin para sí mismo. “Yo no sé”.

Y este “yo no se”, surgiendo del infinito interior del espíritu, este “yo no se” es lo mimo que , yo amo, yo dejo ir, yo no intento forzar o controlar. Es lo mismo que humildad.

Cada vez que voluntariamente se suelta el control, en otras palabras, dejas de aferrarte a ti mismo, tienes acceso al poder. Porque estás desperdiciando energía todo el tiempo en defensa propia tratando de manejar las cosas, tratando de forzar las cosas a que se conformen a tu voluntad. Una vez que dejas de hacer eso, esa energía desperdiciada está disponible. Por eso eres, en ese sentido, esa energía disponible. Eres uno con el Principio Divino. Tienes la energía.
Sin embargo, cuando estás tratando de actuar como si fueras Dios, es decir, que no confías en nadie y que eres el dictador y tienes que mantener a todos en línea, pierdes la Energía Divina porque lo que haces es simplemente defendiéndote a ti mismo.

Por lo tanto, el principio es, mientras mas lo das, más regresa a ti.

MI COMENTARIO PERSONAL:

Lo que regresa a ti no son "cosas". Lo que regresa a ti es el Amor (Energía Divina). Y esa Energía Divina, ese Amor que somos puede, en ocasiones, tomar la forma de cosas, inspiración, oportunidades, etc. Pero lo que no queremos es confundir la Verdad con las ilusiones. A eso se debe el pasaje de la Biblia que dice: "Pero buscad primero su reino y su justicia (ser consciente de lo que Eres), y todas estas cosas os serán añadidas." [Mateo 6:33]

Observa que no habla de que las cosas se te serán "dadas" sino añadidas porque forman parte de tí. Por lo tanto, aunque la palabra "añadida" se ha utilizado para efectos de descripción, hasta esa palabras no tendría sentido porque no hay nada que "añadírsele" a lo que ya es el ¡Todo!

Esa es la limitación del leguaje y la razón por la cual las palabras tienden as separar en vez de a unir. Solo nos une el silencio (el Amor).

#nickarandes

Sunday, November 17, 2019

¿Cuál Es Mi Única Función?

Según mi entendimiento y comprensión de la teoría no-dual de Un Curso de Milagros, mi única función es perdonar. No hay nada más que “hacer”. El sistema de pensamiento del ego, de ese “yo” que me creo ser (individuo separado), le adjudica al personaje “yo” un "propósito" en el "mundo". Eso lo que hace es que mantiene a la mente distraída de su única función, la cual, de nuevo, es perdonar.

El creer que “yo” tenga una función, un “propósito” en este "mundo", no es, ni "incorrecto" ni "correcto, simplemente corrobora la creencia de que “yo” “existo” como “individuo separado”; que el “mundo” “existe” como algo “ajeno” a “mi”. El perdón, no obstante, todo lo que hace es restaurar en la mente la cordura, haciéndola consciente de que su realidad es mente, y que este “yo”, al igual que este “mundo”, son sólo una proyección.

Ahora, viviendo sin ningún “propósito” específico en el mundo, todo lo que tengo que “hacer” es observar como estoy reaccionando a las imágenes, sensaciones, y pensamientos que surgen a cada instante, para despojarlos de significado (perdonar). Esa es mi única función.

De ahí en adelante, el Maestro Interno, que para efectos del lenguaje de Un Curso de Milagros se le conoce como Jesús o Espíritu Santo, hace Su trabajo sin interferencia “mía”. Y el efecto de esa actitud, de ese cambio de mentalidad, es que el mundo se deja de tomar en serio. A eso se debe que  la lección 155 son dice, "Me haré a un lado y dejaré que Él me muestre el camino." Y continúa, “Hay una manera de vivir en el mundo que no es del mundo, aunque parezca serlo. No cambias de apariencia, aunque sí sonríes mucho más a menudo. Tu frente se mantiene serena; tus ojos están tranquilos.” W-pI.155.1:1-3

Cuando esta experiencia de mundo se deja de tomar en serio, dado que la mente se hace consciente de que es un sueño y no su realidad, a eso se le conoce como el sueño feliz, y es así como se vive feliz-mente.

#nickarandes

Wednesday, November 13, 2019

¿A Qué, o a Quién El Curso Le Está Hablando?

Uno de los errores fundamentales que cometí en un principio fue no ser consciente de que el Curso le está hablando a la mente que me sueña a “mí”, no a “mí” como “persona”.

Creía que era “yo”, Nick Arandes, el que “elegía” entre dos sistemas de pensamiento. Con el tiempo fui comprendiendo que si ese fuese el caso, el Curso estaría corroborando lo que el sistema de pensamiento del ego da a entender, que la separación de Dios “ocurrió”, y de que “yo” como “ser humano” “existo”. Eso me llevaba, inclusive, a interpretar algunos extractos del texto de manera que terminaba yendo en dirección opuesta hacia donde el Curso apunta, la Verdad (letra mayúscula), que no es de este mundo.

Por consiguiente, en mi entendimiento, práctica, y comprensión de la enseñanza no-dual de Un Curso de Milagros, sería imposible que el Curso le esté hablando al “yo” que me experimento con un cuerpo. Pues, si esta experiencia física es una proyección, y “yo” formo parte de esa proyección, el Curso tiene que estarle hablando a Aquello que proyecta el sueño. Eso que proyecta el sueño se le conoce como Conciencia, como Mente, inclusive, como el único Hijo de Dios (letra mayúscula).

Pero para no confundirnos solo voy a utilizar el término mente. Y la mantendré con letra minúscula. Entonces, Un Curso de Milagros no le está hablando al personaje “yo”, le está hablando a la mente que me sueña a “mí”. Esa es a la que se le conoce como causa. “Yo”, “ser humano” soy simplemente un efecto, una proyección de esa causa (mente).

Cuando esto se tiene claro, la teoría de Un Curso de Milagros es obvia e inequívoca. Es imposible de tergiversar. Sólo cuando creo que me está hablando a “mí” como “persona” es que se presta para confusión. Sin embargo, la única razón por la cual el Curso aparenta estarle hablando a este “yo”, no es porque éste “yo” sea “real”. Es porque este “yo” es lo que creo ser. Por lo tanto, el Curso utiliza lenguaje dual, palabras, que aparentan ir dirigidas a este “yo”, para que, poco a poco, según la enseñanza se va integrando, empieza la mente a percatarse de que es a ella (mente) a la que el Curso va dirigido.

Entonces, sólo por citar uno de los cientos de extractos del curso, que, generalmente tiende a generar confusión cuando no se percata uno de que el Curso le está hablando a la mente que sueña el sueno, es:

"Soy responsable de lo que veo.
Elijo los sentimientos que experimento y decido el objetivo que quiero alcanzar.
Y todo lo que parece sucederme yo mismo lo he pedido, y se me concede tal como lo pedí." T-21.II.2:3-5

Si yo creo que el Curso me está hablando a “mí” como persona, dos cosas ocurren simultáneamente:

UNA: El Curso se estaría contradiciendo. Porque por un lado dice que este mundo es una ilusión, que todo esto es un sueño, y que “yo” formo parte de ese sueño, mientras que por otro lado le da realidad al sueño al igual que a “mi” como “persona”, al decir que “yo” (personaje soñado, en éste caso Nick Arandes) soy responsable de lo que veo, elijo los sentimientos…, etc. Como si "yo" fuese algo que "existiese" (dualismo), y que tengo "libre albedrío". Siempre llevémoslo a la analogía del sueño. El personaje soñado no tiene ningún "libre albedrío" porque todo lo que "hace" es lo que la mente que lo sueña quiere que haga.

SEGUNDO: Si el personaje “yo” se encuentra experimentando una condición dolorosa o sufrimiento, ahora se siente culpable porque cree que “él” es el responsable de lo que está teniendo lugar en su guion. Eso lo que hace es incrementar la culpa. Y ahora intenta desesperadamente cambiar su guion cambiando de mentalidad, sin darse cuenta que eso solo refuerza en la mente la creencia de que ese “yo” “existe” y de que el “guion”, “el mundo” es “real”.

Me recuerda un extracto de las lecciones que dice, "En esto radica la insensatez de las defensas, las cuales otorgan absoluta realidad a las ilusiones y luego intentan lidiar con ellas como si fuesen reales. Ello no hace sino añadir más ilusiones, a las ilusiones, haciendo así que la corrección sea doblemente difícil." W-pI.135.1:2-3

Pero, de nuevo, la única responsable de esta experiencia es la mente que proyecta el sueño, no el “yo” que me creo ser. El “yo” que me creo ser es la distracción misma a la mente que sueña el sueño.

Entonces, quiero que leas esas mismas palabras. Solo que, antes de leerlas, respira profundamente, y léelas, no como algo que “tú” estás leyendo. Sino como palabras que, aunque aparenta que van dirigidas a “ti” (persona), simplemente eres como un intermediario a través el cual las palabras atraviesa para llegar a la mente que te sueña a “ti”. Es como un salirte del medio y permitir que las palabras sean leídas. Es como si leerlas ahora se convierte en una meditación en ves de algo que "tú" activamente crees que están haciendo.

Por consiguiente, relájate. Respira. Ahora empieza a leerlas:

"Soy responsable de lo que veo.
Elijo los sentimientos que experimento y decido el objetivo que quiero alcanzar.
Y todo lo que parece sucederme yo mismo lo he pedido, y se me concede tal como lo pedí." T-21.II.2:3-5

¿Vez como ahora cobran perfecto sentido?

Claro, Yo (mente) soy responsable de lo que veo.
Yo (mente) Elijo los sentimientos que experimento y decido el objetivo que quiero alcanzar.
Yo (mente) Y todo lo que parece sucederme yo mismo lo he pedido, y se me concede tal como lo pedí.

Porque la mente que sueña el sueño es la causa de todo. Es la causa original. Pero como hay tanta resistencia a tomar conciencia de que lo que soy es mente, dado que eso implica soltar mi identidad como persona (morir), el Curso lo que hace es, primero hace consciente, a la mente, de que está soñando un sueño. De esa manera la mente se puede relajar. Eso se refleja en como el personaje “yo” vive la experiencia de mundo, también conocido como el sueño feliz.

El sueño feliz no tiene nada que ver con lo que tenga lugar en el mundo (en el sueño). Nada tiene que cambiar para que la felicidad pueda ser extendida. La felicidad de la que estamos hablando es cuando la mente se hace consciente de que todo esto es un sueño. Es por eso que la mente sueña feliz-mente.

Una vez que el sueño deja de tener importancia (valor) para la mente, el mismo se deja a un lado. Y eso no es algo que “yo” “hago” o “decido”. Ese es un ocurrir que tendrá lugar en su debido momento, que es a lo que el Curso se refiere cuando dice, "Cuando estemos listos, Dios Mismo dará el último paso que nos conducirá de regreso a Él." (Prefacio UCDM)

Por lo tanto, lo único que tengo que ser consciente de, mientras leo las palabras del Curso, es reconocer que no es a “mi” a quien le habla, sino a la mente que me sueña a “mi”. Entonces no habrá confusión de niveles, el texto será entendido muy claramente sin ningún tipo de confusión ni de tergiversación, que por eso el Curso mismo me recuerda, "He tomado las máximas precauciones para usar palabras que sean casi imposible de distorsionar, pero siempre es posible tergiversar los símbolos si así se desea." T-1.I.3:11

Eso no implica que porque haya compartido este texto quien comience a leer el Curso no caerá la confusión de niveles. Recordemos que hay la resistencia muy grande (culpa inconsciente) a dejar este sueño a un lado. A soltar este “yo” que me creo ser. Por eso, el Curso está escrito de tal manera, que en un principio aparenta que le está hablando a este “yo”. No obstante, muy amorosamente, según el miedo se va deshaciendo de la mente, las palabras en Un Curso de Milagros empiezan a cobrar un nuevo sentido.

Quizás, si se me hubiese dicho esto cuando comencé a estudiar Un Curso de Milagros, no sé si hubiese estado listo para reconocerlo. Pueda que sí, o pueda que no. Sólo siento agradecimiento porque el guion me haya llevado a percatarme de ello. Estas palabras no van dirigidas a nadie porque no hay nadie. Sin embargo, se están inscribiendo. Por lo tanto, si en este mundo ilusorio, donde aparenta haber un “yo” escribiendo estas palabras, y, a su vez, aparenta haber “otros” leyéndolas, espero que puedan servir de apoyo. Por eso tengo claro que no tengo que hacer nada en el mundo, salvo que, nunca perder de vista mi única función, la cual es, perdonar. Y eso, no lo decido "yo". Y si "tú" te encuentras leyendo este texto, me atrevería a decir que la mente a través de "ti" ya está lista para perdonar.

#nickarandes

Tuesday, November 12, 2019

¿Qué Es Ser Un Maestro de Dios?

Lo que me llevó a escribir este artículo es basado en el hecho de que se me ha etiquetado “Maestro de Dios” o “maestro” o “facilitador” de Un Curso de Milagros, y, aunque entiendo que desde su inocencia, inclusive, su forma de expresar gratitud por lo que yo haya compartido les lleve a percibirme de esa manera, es imperativo que explique la razón por la cual no me adhiero a ninguna de esas etiquetas, y siempre pido, que por favor, no me miren con esos ojos, ni siquiera se conviertan en mis seguidores. Eso simplemente los distraería del Maestro (letra mayúscula) que es al que Un Curso de Milagros les pide que sigan.

Ese Maestro, es su Maestro Interno, conocido, para lenguaje del Curso, como Jesús o Espíritu Santo. Por más claro que pueda ser “yo” (Nick Arandes), o no, compartiendo la teoría de Un Curso de Milagro, sigue siendo mi punto de vista. Este escrito que voy a compartir no tiene nada que ver con lo que cualquier individuo se sienta inspirado, o inclinado a hacer con el Curso. Simplemente lo comparto de manera que sirva de clarificación sobre lo que, para mí entender, es una enseñanza no-dual.

No le pido a nadie que esté de acuerdo con lo que comparta. Esta es simplemente mi comprensión. Y, como tengo claro que, aunque el Curso utiliza un lenguaje dual en función a la experiencia que se está teniendo aquí, su mensaje apunta hacia la Verdad, hacia Eso qué es no-dual. Por consiguiente, si el mensaje de Un Curso de Milagros es no-dual, eso implica que todo su contenido tiene que mantener consistencia y congruencia. Dado ese el caso, esto es lo que me siento inspirado a compartir sobre lo que, para mi comprensión, se le conoce como un Maestro de Dios.

Una de las cosas que generalmente tiende a suceder es la idea de que un “Maestro de Dios” es un “individuo” que se va por el "mundo" a “enseñar” a “otros” Un Curso de Milagros. Esto, obviamente, no implica que haya algo “incorrecto” si algunas personas hayan sido elegidas para compartir este material, y eso lo voy a abordar en la segunda parte de este escrito.

Cuando el “individuo” cree que su “función” es enseñar Un Curso de Milagros a “otros”, de ser así, el Curso mismo estaría contradiciéndose. Porque por un lado te dice que el mundo no existe, que aquí no hay nadie, que yo no existo, que todo esto es una ilusión, y si por el otro lado dice que como “Maestro de Dios” vayas a enseñárselo a “otros”, no habría congruencia.

Esta típica confusión de niveles surge debido a que la tercera parte de Un Curso de Milagros tiene como título Manual Para el Maestro. Así que, voy a elaborar un poco sobre este tema, empezando por citar de El Manual Para el Maestro mismo, donde en la introducción comienza con:

“En el pensamiento del mundo, los papeles de maestro y estudiante están, de hecho, invertidos. Esta inversión es típica. Parece como si el maestro y el alumno estuviesen separados y como si aquél le diese algo a éste, en vez de a sí, mismo. Es más, se considera que enseñar es una actividad especial, a la que uno dedica una parte relativamente pequeña de su tiempo. El curso subraya, por otra parte, el hecho de que enseñar es aprender, y de que, por consiguiente, no existe ninguna diferencia entre el maestro y el alumno. Subraya, asimismo, que enseñar es un proceso continuo, que ocurre en todo momento del día y que continúa igualmente en los pensamientos que se tienen durante las horas, de sueño.” M-In.1:1-6

Miremos juntos ese párrafo:

Cuando nos dice que los papeles de maestro y estudiante están invertidos, de la misma manera que luego nos dice que la idea de enseñar se considera como una actividad especial a la que uno dedica una pequeña parte de su tiempo, es porque creemos que enseñar es una cosa que un “ser humano” “hace”, primero desde una posición de “saber”, y luego para beneficio de “otros”, lo cual simplemente refuerza la creencia en un “yo” “individual”, que a su vez está “separado” de “otros”. ¿Podemos ver la trama aquí?

Sin embargo, lo que el Curso plantea, como enseñanza no-dual, es que no existen “otros”. Sólo existe Uno. Y ese Uno, no soy “yo” como cuerpo, es la Totalidad. Por consiguiente, la creencia en un “yo” separado, ESE ES EL ÚNICO PROBLEMA. Porque eso implica que la mente que sueña el sueño está poniendo toda su atención en el “yo” separado, en el sueño.

Volviendo al analogía del sueño, cuando la mente sueña un sueño, el personaje en el sueño no necesita ir por el sueño (mundo) a enseñarle nada a nadie, porque, no sólo no hay nadie, no hay sueño, ni siquiera un “yo” existe. Por lo tanto, si “yo” (Nick Arandes, personaje soñado) me fuese por el “mundo” a intentar “enseñarle” Un Curso de Milagros a “otros”, lo que estaría haciendo es corroborando lo que el sistema de pensamiento del ego quiere, que es, hacerle creer a la mente soñadora del sueño que este sueño es real, y así pasar totalmente por alto que lo único que es real es mente soñando un sueño, mente soñando este “yo” que ahora mismo se encuentra escribiendo éstas palabras.

Y cuando habla de que, "...se considera que enseñar es una actividad especial, a la que uno dedica una parte relativamente pequeña de su tiempo," es porque cree que es algo que uno hace por momentos, digamos, dar una charla y luego continuar con su vida cotidiana. Pero esto se abordará luego.

Miremos ahora este otro extracto de ese párrafo:

“El curso subraya, por otra parte, el hecho de que enseñar es aprender, y de que, por consiguiente, no existe ninguna diferencia entre el maestro y el alumno. Subraya, asimismo, que enseñar es un proceso continuo, que ocurre en todo momento del día y que continúa igualmente en los pensamientos que se tienen durante las horas, de sueño.” M-In.1:5-6

Observemos como dice que enseñar es aprender, y que no hay diferencia entre el maestro y el alumno. Eso es porque los dos forman parte de lo mismo. Forman parte de la misma mente. En ese sentido, se está enseñando a si mismo, tal como lo plantea la primera parte de esa párrafo compartido a principios de este escrito, “Parece como si el maestro y el alumno estuviesen separados y como si aquél le diese algo a éste, en vez de a sí, mismo.” M-In.1:3

Entonces, la razón por la cual el aprendizaje está teniendo lugar en todo momento, es porque lo que se está aprendiendo es a diferenciar entre la Verdad y las ilusiones. Y aquí, en este “mundo”, TODO es ilusión.

Por consiguiente, repitiendo lo que ya he dicho, si este mundo es una ilusión, irme por el mundo a enseñar este material solo corrobora la creencia de que esta ilusión es algo “real”, dando testimonio de que “yo” existo como “individuo”, olvidándome totalmente que lo que realmente Soy es mente, no cuerpo separado.

Luego el Manual Para el Maestro continúa:

Enseñar es demostrar. Existen solamente dos sistemas de pensamiento, y tú demuestras constantemente tu creencia de que uno u otro es cierto. De tu demostración otros aprenden, al igual que tú. No es cuestión de si vas a enseñar o no, ya que en eso no hay elección posible.” M-In.2:1-4

Aquí podemos ver como el Curso nos está hablando en dos niveles simultáneamente. Porque, aunque establece que maestro y estudiante son uno y lo mismo, sin embargo, observemos como dice que “De tu demostración otros aprenden al igual que tú”, como si hubiese un “tú” separado de “otros”. Sin embargo, necesita utilizar ese lenguaje porque “tú”, ahora mismo, crees que eres un “individuo” que está leyendo estas palabras. Es por eso que aparenta que te habla a “ti”, como “individuo”. Pero si no pierdes de vista que el Curso está constantemente hablándole a la mente que te sueña a “ti”, oraciones como esas no te confundirían en lo absoluto.

Eso es lo que tiene lugar a través del texto. Que cuando el estudiante no tiene claro que el Curso es una enseñanza no-dual, que sólo le habla a la mente que sueña el sueño, pero que a su vez, utiliza palabras con las que el “individuo” se pueda relacionar a este nivel, si eso se pierde de vista, el Curso aparenta ser muy confuso. De lo contrario, tal como el Curso mismo lo plantea, “…este Curso es la simple enseñanza de lo obvio.” T-31.IV.7:7

Continuando con el extracto del Manual Para el Maestro, observemos como el segundo párrafo comienza con la oración, desde mi punto de vista, más importante, ”Enseñar es demostrar”. M-In.2:1

Luego estipula muy claramente que sólo existen dos sistemas de pensamiento (ego y Espíritu Santo), y que uno está constantemente DEMOSTRANDO (enseñando) la creencia de que un sistema de pensamiento es real, o el otro lo es.

Si creo que el sistema de pensamiento del ego es real, lo voy a DEMOSTRAR (enseñar) mientras interactúo con el mundo, es que voy a reaccinar a él, me voy a sentir afectado por él, como si fuese real. Y si fuese a ir por el “mundo” (el sueño) a “enseñar” el Curso a “otros”, que no es ni “correcto” ni “incorrecto”, solo que, como comenté al principio, el Curso se estaría contradiciendo cuando hace el siguiente planteamiento, “¡El mundo no existe! Éste es el pensamiento básico que este curso se propone enseñar.” W-pI.132.6:2-3 A eso se debe cuando el Curso dice, ”No confíes en tus buenas intenciones,…” T-18.IV.2:1

Porque, aunque mis intenciones sean “buenas”, querer “enseñar” este material a “otros”, de nuevo, no es ni “correcto” ni “incorrecto”, simplemente me mantiene a “mi” distraído de la Verdad. Porque al creer que hay “otros” a quienes “enseñar” el Curso, y lo repito nuevamente, corrobora la creencia de que “yo” existo como un "individuo" “separado”. Es un callejón sin salida.

Y, lo que no se da uno cuenta, es que, querer enseñar este material a “otros” sostiene el deseo de querer sentirse especial. El deseo de sentirse especial es simplemente el deseo de sentirse como algo separado de Dios. Y esa idea de sentirse separado de Dios es lo que hace que el “individuo” se perciba como un “cuerpo” “separado”, en un “mundo” de separación, “separado” de “otros”. Es así como la mente que me sueña a “mi”, y que sueña todo este sueño, se mantiene distraída poniendo toda su atención en el sueño.

Por consiguiente, volviendo al párrafo citado del Manual Para el Maestro, cada instante es una oportunidad de enseñanza y aprendizaje, no porque “yo” le esté “enseñando” nada a “nadie”. Sino porque en cada instante el personaje “yo” está demostrando (enseñando), según como reacciono al mundo, si este mundo es realidad o no. Si “yo” existo como “individuo” separado o no. Si “yo” estoy “separado” de “otros” o no.

Utilizándome como ejemplo, cuando culpo a alguien o a algo por lo que sea que esté sintiendo: placer o dolor, cuando tengo miedo de algo, inclusive, cuando creo que debo “arreglar” algo ahí “fuera”, que por eso el Curso dice, “No trates, por lo tanto, de cambiar el mundo, sino elige más bien cambiar de mentalidad acerca de él”, T-21.In.1:7 todas esas son diferentes maneras de demostrar (enseñar) que este mundo es real, de que “yo” “existo” como “individuo” “separado”. En otras palabras, de que el sistema de pensamiento del ego es real.

Si, por el contrario, se utilizan todas las experiencias como aulas de aprendizaje para poner en practica el perdón de manera que pueda demostrar (enseñar) que solo el amor es real, eso es demostrar que el sistema de pensamiento del Espíritu Santo es real. ¿Podemos ahora apreciar lo simple que Un Curso de Milagros es? No dije, “fácil”. Pero sí es muy simple.

Para que no haya confusión de niveles ni contradicción con el mensaje no-dual del Curso, esa tercera parte de Un Curso de Milagros titulada Manual Para el Maestro simplemente habla de la ACTITUD del Maestro de Dios. Jesús, Buda, Ramana Maharshi, y todos aquellos “individuos” que se han hecho conscientes de la Verdad se les considera Maestros de Dios, no porque fueran por el “mundo” a “enseñarle” nada a “nadie”, porque de haber sido así, estarían corroborando la creencia de que el mundo es real, y de que “ellos” son “individuos”.

Simplemente estaban “viviendo” (demostrando, enseñando) desde ese espacio de consciencia. Enseñaban (demostraban) CON SU EJEMPLO, no con sus palabras. Y, hablando puramente en términos duales, la “gente” que se sintieron atraídos hacia “ellos”, primero los escucharon, luego los siguieron, y luego hicieron de ellos algo especial en vez de aprovechar sus enseñanzas. ¿Por qué? Por su miedo a deshacer su sentido de individualidad. Por miedo a deshacer su “yo” ilusorio.

Es por eso que Jesús en Un Curso de Milagros establece claramente que su intención no es que haga algo especial de “él”. Sino que siga sus enseñanzas de manera que ya no le necesite. Por eso a través del Curso Jesús, Espiritu Santo  me dice, "Enseñaré contigo y viviré contigo si estás dispuesto a pensar conmigo, pero mi objetivo será siempre eximirte finalmente de la necesidad de un maestro." T-4.I.6:3

En otras palabras, su objetivo es hacerte consciente de que tú, no como “ser humano”, sino como Conciencia, eres ese Maestro.

Luego, el Manual Para el Maestro dice, “Un Maestro de Dios es todo aquel que decide serlo.” M-1.1:1

Extractos como ese, al igual que muchos a través del Curso se prestan para interpretarse dualísticamente generando confusión. Para mantener consistencia con el mensaje no-dual del Curso, se le podría añadir a ese extracto lo siguiente: un Maestro de Dios es todo aquel QUE DESEA LA VERDAD (que desea serlo). Porque el Maestro de Dios es aquel que vive la Verdad. Dado ese el caso, el que de corazón quiera ser un Maestro de Dios, de nuevo, el que desea la Verdad, tiene que entonces estar dispuesto a mirar todos los obstáculos al amor. Esa parte puede ser hasta muy dolorosa.

En el desarrollo de la confianza, en el cual el Manual para el Maestro explica las diferentes etapas de su desarrollo para que la mente se libere de todo miedo dice, “En primer lugar, tienen que pasar por lo que podría calificarse como un "período de des-hacimiento". Ello no tiene por qué ser doloroso, aunque normalmente lo es.” M-4.I.A.3:1-2

OJO, no es que sea “doloroso” de por sí. Pero como para liberar a la mente de todo miedo tiene que soltar su apego a su sistema de creencias, a su identificación con este “yo”, eso, en un principio, se experimenta doloroso, hasta que se da “uno” cuenta que el dolor no surge a raíz de soltar esta identidad. De hecho, soltar esta identidad no es doloroso, es una liberación. El dolor solo se experimenta a raíz de aferrarse a esta identidad, que, de nuevo, es el deseo de sentirse especial, de creer que la realidad es cuerpo separado.

Por consiguiente, el que desea ser un Maestro de Dios es aquel que ya no desea las ilusiones, sólo la Verdad. De eso ser así, si solo deseo la Verdad y no las ilusiones, no tendría ningún sentido ir “yo” por el “mundo” a “enseñarle” este material a “otros” porque eso sólo corroboraría que mi deseo no es la Verdad, sino que continuar sintiéndome especial (continuar creyendo que soy un “individuo” que “existe” en un “mundo” de “separación”).

Ahora queda claro que el Curso es un currículo altamente individualizado, el cual no me pide que haga nada con el “mundo” ni en el “mundo”. Simplemente me pide que ponga en práctica su enseñanza para no perder de vista lo que realmente Soy (mente soñadora, no personaje separado). Una vez la mente se va liberando de toda culpa, la vida cotidiana dará testimonio de la actitud del Maestro de Dios. Lo cual implica, el mundo se deja de tomar en serio.

2da PARTE

¿QUÉ HAY DE LOS QUE ENSEÑAN UN CURSO DE MILAGROS?

Voy ahora a abordar la siguiente pregunta. ¿Y qué hay de los que comparten las enseñanzas de Un Curso de Milagros? ¿Están “ellos” distraídos de la Verdad?

Eso depende. Cuando el sistema de pensamiento del ego deja de tomar protagonismo en la mente, no hay necesidad de enseñar el Curso a nadie porque está claro que ¡no hay nadie! Y eso, el Maestro de Dios lo tiene muy claro. Simplemente vive su vida normal, haciendo lo que todo ser humano hace, solo que, desde otro estado de consciencia. Eso es todo.

Sin embargo, aquellos cuya función sea compartir este material, la vida los irá dirigiendo en dirección a compartir las enseñanzas del Curso. No buscarán ningún tipo de recompensa, compensación ni reconocimiento alguno. Y si se requiere que algún tipo de compensación tenga lugar de manera que pueda continuar su función trasmitiendo el mensaje, eso ocurrirá muy orgánicamente. En otras palabras, no habrá intención alguna de enseñar este material a nadie, ni de ganarse la vida con ello, porque, de nuevo, ¡no hay nadie! Simplemente será un ocurrir que tendrá lugar.

Y la pregunta que puede surgir ahora, y todos aquellos que leen mis escritos tienen todo el derecho de hacerla, es, ¿y por qué Nick Arandes se encuentra compartiendo y respondiendo preguntas relacionadas al Curso de Milagros?

Lo único que podría decir es, mi intención nunca ha sido “enseñar” Un Curso de Milagros a “nadie”. Inclusive, me encuentro escribiendo estas palabras, y en vez de luchar contra ello, solo las veo fluir. ¿Por qué razón? No tengo la mas mínima idea. Sólo sé que el impulso surgió, y también tengo claro que las palabras no son para mas “nadie”. Si acaso, son para recordar que mi única función es perdonar.

Hablando como si hubiesen “otros”, si estas palabras le sirven a “alguien”, es porque eso tenia que tener lugar en el guion, y “yo” fui quien las tuvo que escribir. Pero no soy “yo” el que escribe nada. Soy un instrumento. Y no tengo idea de lo que seguirá haciendo la vida “conmigo”. Sin embargo, en ocasiones que surge alguna invitación a compartir Un Curso de Milagros, primero me percato de que la persona que me invita no me vea como un “maestro”, sino que tenga un deseo profundo por la Verdad.

Es por eso que no accedo a todas las invitaciones que se me hacen. Si siento que la persona, u organizadora, siente un deseo profundo por la Verdad, el encuentro se convierte en un compartir, no en un “yo” que quiera “enseñar” nada a nadie.

Por ejemplo, este escrito está teniendo lugar un 12 de noviembre del año 2019. El 15 de noviembre de ese mismo año, unos tres días después, tengo una charla que voy a impartir en  Zaragoza, España, no porque tenga algún interés de enseñar este material, sino porque fue una invitación que recibí de alguien que su deseo profundo es la Verdad. Y por razones que desconozco, el personaje “yo” se encontró aceptando esa invitación. Se hizo un cartel para apoyar a la persona que me invitó, y se anunció.

Pero “yo” no voy con ninguna intención de “enseñarle” el Curso a “nadie”. Sin embargo, es un ocurrir que, hasta este momento, tendrá lugar. Una vez que me ponga a compartir las palabras que surjan a través de “mi” relacionadas a la teoría de Un Curso de Milagros, lo que tengo muy claro es que ese escenario ha sido diseñado únicamente para perdonar lo que pueda surgir a raíz de ese encuentro.

Como podemos ver, en ese sentido, ese escenario no difiere de ningún otro escenario que la vida presente. Eso lo tengo muy claro. Por eso no hago nada especial de compartir la teoría del Curso. Es simplemente lo que está teniendo lugar en mi guion. Y estarán las personas que tengan que estar. No tengo interés alguno en que la gente me siga. Sólo sé que los que estén ahí lo habrá orquestado la conciencia misma para que juntos recordemos la Realidad, la única Realidad (letra mayúscula), la cual es Eso que no puede ser descrito con palabras.

En ese sentido, Un Curso de Milagros es simplemente la excusa que la conciencia utiliza para que ese encuentro tenga lugar. Y siento en mi corazón, que esa pueda que sea, si no la última, una de las últimas veces que me encuentre compartiendo charlas relacionadas a Un Curso de Milagros. La vida me sigue llevando a compartir, pero mas bien relacionado a la no-dualidad. Pero todo lo relacionado a Un Curso de Milagros simplemente es “mi” práctica “personal”, la cual no necesito llevarla al “mundo” porque, de nuevo, ¡no hay mundo!

Y como siempre he dicho, no tomes nada lo que digo como la “verdad absoluta”. Es “mi” práctica, es “mi” comprensión de este material. Y si el material es no-dual, es obvio que no tiene nada que ver con la experiencia física. El que desee aprender Un Curso de Milagros, que se sienta con el material, que lo lea, que lo estudie, y que lo practique. Porque el único Maestro (letra mayúscula), según “mi” comprensión del Curso, capacitado para enseñar este material y transmitir el mensaje inequívoco es el que lo dictó. Que para efectos de lenguaje del Curso, se le conoce como Jesús, o Espíritu Santo.

Si el deseo profundo por la Verdad está vigente en el estudiante del Curso, porque es lo que toca en su guion, si fuese necesario un recurso “externo”, como un “individuo” para que le apoye en la comprensión de la teoría, ese encuentro será orquestado por la conciencia misma. Y ese individuo pueda que sea el barrendero, que aunque se veían todos los días, nunca se dieron la oportunidad de conocerse.

Siempre recuerdo, me percataré de un verdadero Maestro de Dios cuando sienta su paz, que es simplemente la mia proyectada en él, y nunca me pedirá que lo siga, ni intentará venderme nada. Porque si de verdad sabe que su Realidad es algo que trasciende la experiencia física, simplemente será un guía que apunta hacia Eso, que no tiene nada que ver con este mundo.

“Yo” (Nick Arandes) hago lo posible, si es que toca en mi guion, por salirme del medio. Y no soy siempre exitoso en ello. Quizás escribir estas palabras muestra que todavía hay una identificación con un “yo”. Eso no lo sé. Se que no intereso buscar seguidores. Como músico quizás, pero no como alguien que la vida lo ha llevado a compartir la teoría del Curso.

La práctica del Curso es para “mí”, y solamente para “mi”. Y si en el guión toca que comparta éste material, lo hago como parte de mi currículo para perdonar. Y lo que cada cual haga con el material es perfecto, en el sentido de que, todo forma parte del plan de Dios para salvación. En otras palabras, el “yo” compartir este escrito es tan perfecto como lo que cualquier individuo se sienta inclinado a hacer con Un Curso de Milagros. Por consiguiente, seguiré escribiendo y compartiendo, si, de nuevo, es lo que toca en mi guión.

Entonces, ¿soy un Maestro de Dios? Honestamente, no me interesa esa etiqueta. Hablando en un contexto no-dual, Soy (letra mayúscula), Eso que no difiere de lo que “tu” eres, y, que a su vez, palabras no pueden describir. Desde la experiencia dual, soy lo que sea que tenga que ser en este instante, en función a mi guion. No obstante, mi deseo más profundo es perdonar. El resto son detalles insignificantes.

#nickarandes